“Bajo la arena”, recuerdo de los jóvenes alemanes prisioneros que desactivaron minas

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El cineasta danés Martin Zandvliet decidió explorar un tema tabú, por doloroso y vergonzoso para su país. Cuando Alemania se rindió en 1945, en la costa occidental de Dinamarca soldados alemanes de entre 15 y 18 años fueron obligados a retirar miles de minas plantadas en la arena por el ejército Nazi. Muchos de eso jóvenes murieron en esa misión y fueron maltratados.

Bajo la arena (Land of mine), la séptima cinta de Zandvliet, recuerda a esos adolescentes, y se estrenó en México este sábado 27. Aquí se muestra a un grupo de chicos alemanes, liderado por el sargento Rasmussen, que contra su voluntad deben quitar las minas.

Actúan Roland Moller, Mikkel Boe Felsgaard, Louis Hofmann, Joel Basman, Emile Belton y Oskar Belton, en orden de importancia.

En entrevista con el destacado director de este filme nominado a Mejor Película Extranjera en el Óscar del 2017, mencionó que estuvo temeroso de contar la historia, “porque a estos niños se les manipuló para que pensaran que el mundo era de esa forma, y los alemanes, ¡claro!, deben quitar las minas, pero tenemos que ofrecerles más de respeto, tratarlos como personas, y que reciban entrenamiento profesional para saber cómo desactivarlas: el trato que padecieron no le hizo bien a nadie”.

–¿Cómo fue el proceso de escritura de Bajo la arena?

–Tardé mucho tiempo en escribir el primer borrador del guión y también logré una versión donde se morían todos los adolescentes, era más realista, pero cambié eso porque necesitaba cierta esperanza, que la vida fuera más bella, entonces, finalmente salvé a algunos de los niños.

–Entonces, ¿le fue complicado escribir este guión sobre hechos reales?

–Sí, lo redacté tras una ardua investigación que efectué. Escribí sin pensarlo mucho e hice muchos cambios en el proceso, aunque lo pesado fue encontrar el equilibrio correcto para estos niños presos. Quería ir más allá del hecho de que eran alemanes y deseaba ver qué relato personal debería tener el sargento. Creo que lo más difícil fue qué iba a pasar con el texto cinematográfico sobre estos hechos, con tanta vergüenza y culpa y cómo podía reaccionar la gente. En la actualidad cuenta mucho el pasado, y creo que no debemos olvidar lo anterior porque nos ayuda a aprender, pero no hay que denigrar por eso. Tardé cuatro años en crear el guión.

El casting fue en Alemania y el elenco no sabía si iban a morir o vivir. “Lo supieron hasta el rodaje”, subrayó Zandvliet.

–Bajo la arena ha recorrido un sinnúmero de festivales, ¿ha incomodado?

–Ha sido muy positiva la recepción del público y también por los medios informativos, lo que más me sorprendió y me hace feliz es que es una historia universal, en Japón se pueden ver los problemas han enfrentado con Corea y China. Ven los capítulos por los que ha pasado su país y quizá deben hablar más al respecto, y con la cinta logramos que se reflexione.

–¿En Dinamarca y Alemania hablan de esa situación que hubo con esos jóvenes?, parece que fueron más de 2 mil y sólo la mitad regresó a su hogar.

–No se conocía. En los medios se ofrecen muchas historias de si fue verdad, si deben pedirse disculpas, ha habido muchos debates. Aunque se han escrito nota periodísticas y hubo un pequeño documental antes de mi historia, no se enfocan totalmente a los niños, por eso tuve que investigar mucho. Había leído un poco sobre el tópico por interés personal, me gusta leer sobre la Segunda Guerra Mundial, cuando me di cuenta que designaron a niños, fui al cementerio en la costa danesa y ahí decidí crear un largometraje, pero de eso nadie contaba nada públicamente, ni siquiera en Alemania se sabía.

–¿La vida de estos 14 niños que aquí presenta fue real o usted hizo la ficción?

–Me basé en lo que sucedió, pero estos personajes son ficticios. Mi interés fue mostrar esos sucesos y cómo nos tratamos como humanos. Exhibí cómo sobrevivían en esa situación. Las personas tienen mucho y quieren todavía más . La guerra genera mucho odio.

–¿Qué opina en general de la Guerra?

–Trae consecuencias terribles. Parece que no hemos aprendido nada, nos tratamos mal. Debemos encontrar cómo mejorar al mundo y no ser tan ambiciosos.

Le parece fantástico que Bajo la arena se exhiba en México:

“Hemos llegado a situaciones extremas. Sí me gustaría que la fueran a ver. Deberíamos tratarnos mejor todos los seres humanos. Tenemos las mismas necesidades y debemos dejar de juzgarnos los unos a los otros.”

Alameda, de Daniel Birman Ripstein, es la empresa que distribuye el filme en el país.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

Comentarios