Alistan en Monterrey montaje de “Pelearán diez rounds”, de Vicente Leñero

MONTERREY, NL (apro).- Los boxeadores reciben más golpes de la vida que de los rivales en el cuadrilátero, plantea el extinto dramaturgo Vicente Leñero en su obra de teatro “Pelearán diez rounds”, que será estrenada próximamente en esta ciudad.

El director teatral Rogelio Villarreal Elizondo tiene más de dos meses preparando la puesta en escena que presentará el viernes 16 en el Foro Arcadia, donde colocará un ensogado para llevar al público el drama que viven los púgiles, intercambiando metralla dentro y fuera de la arena.

En entrevista, el tallerista teatral explica que la obra, escrita por Leñero en la década de los ochenta, tiene un alto grado de complejidad, pues quienes acudan a la función encontrarán un ring dentro del teatro-cabaret, y deberán colocarse frente a alguno de los cuatro lados que tiene, como si asistieran a una función de box.

La escenificación, concebida como la representación de una pelea profesional, relata con amplias libertades creativas la historia del peleador real Bobby Chacón quien, horas antes de su encuentro por el campeonato, sufre la muerte de su esposa, quien se suicida por problemas conyugales. Pese a ello, el fajador cumplió con el compromiso profesional.

En la ficción, el protagonista se llama Bobby Terán y su rival es Joel Caballo Sánchez.

Villarreal le explicó a Leñero Otero, allá por 1989, su intención de presentar “Pelearán diez rounds”, pero con una alteración a su estructura narrativa y, aunque el dramaturgo fallecido en 2014 inicialmente dijo que sí, minutos después se negó.

“En una de esas primeras pláticas que sostuvimos, le dije que me interesaba presentar la obra, pero que me parecía muy complicada y le pregunté al maestro si me permitía intercalar los rounds dentro de la acción dramática. Me dijo que sí, pero después de que caminamos unas cuadras me dijo que no. Que los rounds tenían que ir juntos. Desde entonces le estuve dando vueltas al asunto para encontrarle solución, y hasta ahora la hallé”, dice el artista regiomontano.

La principal dificultad que encontró para el montaje fue la interpretación sobre un cuadrilátero, pues así está planteada la propuesta creativa del autor. Por eso, como director, tiene que encontrar la manera en que el público no se canse de ver, en algunos segmentos, la espalda de los actores.

“Por eso es necesario que haya mucho movimiento. Y como es un ring, no hay muchos muebles de apoyo, donde uno como director pueda auxiliarse para pararlos y sentar a los actores. Nomás hay banquillos en las esquinas de los boxeadores”, señala quien es el actual director del taller de Teatro de la Facultad de Artes Escénicas, de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Pero, además, la obra representa una pelea de cuatro rounds, que es lo que dura la batalla del drama. Para ello contrató al boxeador Pablo Martínez, quien interpreta a Sánchez e hizo las coreografías para darles realismo.

Bobby, el protagonista, es encarnado por Carlos Nevárez. Janina Villarreal es María, la esposa malograda; Pedro Rivera es el manager y Eduardo Vargas, El Réferi.

Habrá mucha actuación física por el realismo que están obligados a proyectar los actores, en cuatro rounds de combate efectivo. Incluso la esposa, afectada de los nervios, en algún momento sube al cuadrilátero y tiene un encuentro con el campeón.

De esta forma, a Bobby no solamente lo derriban los golpes, también las palabras pueden provocar en él un efecto devastador, como un derechazo que lo envía a la lona.

En las charlas que tuvo hace años Villarreal con Leñero, intercambiaron puntos de vista sobre la obra. El fundador de Proceso fue quien le dio la perspectiva más amplia de la relación de pugilismo y vida.

“Él me dijo algo, muy cierto, que utilizo en la mayor parte de esta propuesta. Viendo la obra queda claro que los rounds afuera del entarimado son más fuertes y duros que adentro. Los golpes que da la vida son demoledores. Por eso utilizo como pequeño slogan la frase de: ‘Los nocauts no sólo se dan en el ring’. Uno se recupera más rápido de lo que pasa en una pelea de box que en una pelea de la existencia misma”, dice.

El director quiere exponer claramente que a Bobby Terán lo dejaron fuera de combate la esposa, el mánager, el rival y todas las circunstancias al exterior de su vida.

Villarreal señala que ya obtuvo los derechos de la obra a través de Estela Leñero, que maneja el legado del escritor y quien mostró su beneplácito por esta próxima interpretación de “Pelearán diez rounds”.

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