Edomex, un infierno para el que llegue…

La feria de la demagogia política está a punto de estamparse con la implacable realidad del Estado de México. Desbocados índices de pobreza y sobrepoblación, desempleo y endeudamiento, así como espirales irrefrenables de delincuencia e inseguridad, constituyen la herencia que recibirá quien sea declarado ganador de los comicios de este domingo 4 en la entidad. Así pues, este escenario donde la pobreza, el miedo, la corrupción, el narcotráfico y el feminicidio forman parte de la vida diaria, es el premio para los políticos que mucho prometen y nada cumplen.

TOLUCA, Edomex. (Proceso).- La insatisfacción de los mexiquenses con quienes los gobiernan se expresa en cifras inocultables. Mientras que el proceso electoral del estado se enfila a su culminación con los previsibles conflictos y actitudes triunfalistas, el tiempo sigue de reversa en esta entidad pobre, insegura y con pocas oportunidades de progreso.

Los mexiquenses saben de la mala o pésima calidad de los servicios básicos, conviven a diario con la corrupción y la padecen. La tercera parte de la población del Estado de México se encuentra insatisfecha con los servicios gubernamentales; sólo lo están más Chiapas y Guerrero, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental realizada por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) en 2015.

Por ejemplo, la policía, uno de los principales contactos de los ciudadanos con la gestión gubernamental, sólo alcanza a satisfacer al 11% de la población del estado.

El reto del próximo gobierno es, pues, mayúsculo: más de la mitad de los mexiquenses vive en pobreza y casi 60% carece de seguridad social; es la segunda entidad con mayor desempleo; su deuda pública rebasa 40% de las participaciones federales; los actos de corrupción de servidores públicos son los más numerosos del país; es uno de los estados con mayor incidencia delictiva, y el miedo por la inseguridad en demarcaciones como Ecatepec alcanza 95%.

Sus 16 millones 187 mil 608 habitantes (51.6% mujeres) en 2015, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la convierten en la entidad más poblada del país, seguida por la Ciudad de México, con poco más de 8.9 millones.

Y son los pobres entre los pobres.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 2118 de la revista Proceso que ya está en circulación.

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