Moreno Valle y la traición en Nayarit

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El joven con discurso de viejo Ricardo Anaya es el gran perdedor de las elecciones del domingo 4 de junio. Más allá de la humillante derrota de su candidata Josefina Vázquez Mota en el Estado de México, el presidente del PAN perdió también la elección de Nayarit.

El triunfo del candidato del PAN Antonio Echevarría con el apoyo del PRD, PT y PRS le pertenece a Rafael Moreno Valle, uno de sus contrincantes por la candidatura presidencial panista.

El exgobernador de Puebla fue el delegado especial del partido para esa elección y movilizó, a modo de entrenamiento, su aparato de operación política, en el que están legisladores federales y estatales y el hijo de su sucesor en el gobierno de Puebla, Antonio Gali.

Moreno Valle tuvo otro aliado de facto: el consultor político Jordi Segarra, su asesor de cabecera mientras gobernó Puebla.

En Nayarit, el español era en teoría su contrincante, pues fue el responsable de la estrategia del candidato del PRI, Manuel Humberto Cota Jiménez.

Para el PRI, esa elección se anticipaba como perdida por los escándalos de narcotráfico en el gobierno de Roberto Sandoval y su fiscal Édgar Veytia, quien este jueves compareció con uniforme de preso ante la Corte del Distrito Este de Nueva York para escuchar que su audiencia judicial se difiere hasta el 6 de julio próximo, acusado de tráfico de heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana.

Segarra fue un asesor continuo de Moreno Valle en Puebla. En 2014, por ejemplo, cuando el entonces gobernante operó en el triunfo de Gustavo Madero para la presidencia del PAN, fue su consultor en la contienda contra Ernesto Cordero, la apuesta de Felipe Calderón.

Antes, en 2012, Segarra había sido el estratega de Gabriel Quadri, cuando fue candidato presidencial del Partido Nueva Alianza y Moreno Valle era públicamente cercano a la entonces poderosa Elba Esther Gordillo, dueña en ese momento de ese partido.

Los priistas contrataron al estratega español para una campaña cuesta arriba como la de Nayarit, obviando su cercanía con Moreno Valle. Muy tarde cayeron en cuenta del error: a dos semanas de las elecciones, en el segundo debate de los candidatos, el 22 de mayo.

Para ese debate, Manuel Cota llevaba un arsenal contra Echevarría, el candidato “no político” sino empresario creador de miles empleos en Nayarit.

Priistas consultados por este espacio aseguran que por consejo de Segarra, Cota se guardó la información sobre alegadas falacias de Echevarría, cuyo padre, del mismo nombre, gobernó Nayarit entre 1999 y 2005.

La información sobre sus empresas, sus empleos creados en Nayarit, subcontrataciones outsourcing y otras cifras sobre su actividad empresarial obligarían al candidato panista a responder, cuestionado en su principal argumento de campaña.

La deslealtad se sintió en Nayarit y en la Ciudad de México. Demasiado tarde. Manuel Cota llegó derrotado a la elección del domingo y Moreno Valle fue el verdadero ganador ante la derrota de Ricardo Anaya en el Estado de México y muy probablemente en Coahuila. Es decir, el líder del PAN habría perdido tres de tres.

Comentarios: @jorgecarrascoa

Comentarios