Plan de Estados Unidos para controlar la frontera México-Guatemala

Organizaciones defensoras de migrantes y activistas por los derechos humanos detectaron que desde principios de este año comenzó a concretarse un plan para que el Comando Sur de Estados Unidos controle la frontera de México y Guatemala mediante una base en El Petén, donde históricamente la militarización sólo ha incrementado la violencia, el desplazamiento de los pueblos y la represión. Y aunque el objetivo oficial es combatir al crimen organizado, los activistas denuncian que más bien se buscará contener los flujos migratorios hacia el norte.

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis (Proceso).- Alertados por la posible instalación de una base militar de la Fuerza de Tarea del Comando Sur de Estados Unidos en el Departamento de El Petén, cientos de organizaciones civiles y activistas de México y Guatemala han empezado a movilizarse en la frontera de ambos países.

Articulados por la organización defensora de migrantes Voces Mesoamericanas, pretenden evitar la militarización de la región, pues advierten que conllevaría graves riesgos y violaciones a los derechos humanos como la que en apariencia ya inició, con los primeros desplazamientos de indígenas que habitan la parte selvática de El Petén.

Afirman que en la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad y Economía para México y Centroamérica –que se realizará del miércoles 14 al viernes 16 de este mes en la base del Comando Sur estadunidense, en Miami, Florida– se modificará el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte (de América Central) con un enfoque “primordialmente militar y de reinversión de capitales privados en la región”.

En un pronunciamiento conjunto, dichas organizaciones no gubernamentales denunciaron en mayo pasado que desde el inicio de este año se empezó a concretar el nuevo pacto militar para incrementar la presencia del Comando Sur en la frontera de Guatemala y México.

Señalaron que, si bien hasta al momento se dispone de escasa información pública y oficial al respecto, existen indicios de una nueva oleada de intervencionismo militar y económico de Estados Unidos en América Latina, contra la que los activistas ofrecerán una resistencia transfronteriza para frustrar el despojo de sus territorios por la
ocupación extranjera.

El pasado 25 de abril se llevó a cabo en Cozumel, Quintana Roo, la Conferencia de Seguridad de Centroamérica (Centsec), donde participaron representantes de México, Estados Unidos, Belice, Costa Rica, Guatemala, el Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá, además de los observadores Canadá, Chile, Colombia, Reino Unido y República Dominicana.

Ahí se anunció la instalación de una Fuerza de Tarea del Comando Sur estadunidense en El Petén, para operar a lo largo de esa frontera en colaboración con los ejércitos mexicano y guatemalteco.

Estuvieron el general Salvador Cienfuegos Zepeda, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y el almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, secretario de Marina de México, así como la general Lori J. Robinson, quien encabeza el Comando Norte, y el Almirante Kurt W. Tidd, jefe del Comando Sur de Estados Unidos.

Fragmento del reportaje publicado en Proceso 2119, ya en circulación

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