La CNDH llama a impulsar una nueva visión de la vejez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) llamó la atención de autoridades y sociedad para impulsar una nueva visión de la vejez, con el objetivo de que se respete irrestrictamente la dignidad de las personas que se encuentran en esa etapa, ya que no es suficiente con que la expectativa de vida haya aumentado.

En ese sentido, se pronunció a favor de ampliar el marco jurídico de protección de las personas adultas mayores, para lo cual –agregó– el Estado mexicano debe ratificar a la brevedad la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.

En un comunicado, el organismo consideró que las condiciones de pobreza, abandono, violencia, negligencia, maltrato psicológico y abuso económico que padecen adultos mayores en nuestro país, les impiden hacer efectivos sus derechos humanos, lo que se traduce en las pocas o nulas posibilidades de que vivan en forma digna su vejez.

“Hay que generar una nueva cultura del envejecimiento, establecer acciones y programas con enfoque de derechos humanos, para promover su revaloración y participación activa en la implementación de esas medidas y superar el estereotipo que los considera receptores pasivos de ayuda”, puntualizó.

En ocasión del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez –15 de junio–, la CNDH detalló que la violencia contra las personas adultas mayores constituye una violación a sus derechos fundamentales, que causa grave daño o sufrimiento a quienes la padecen.

“Es provocada por actos y omisiones de carácter físico, emocional, psicológico, sexual o financiero, cuya incidencia es de tal magnitud que se le cataloga como un problema de salud pública, el cual por lo general no se denuncia, pues en muchas ocasiones el o los agresores son familiares o quienes están a cargo del cuidado de las personas adultas mayores”, refiere.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Envejecimiento integrada en el estudio “Los mexicanos vistos por sí mismos de 2015”, se advierte que 74.1% de los entrevistados opinaron que el principal tipo de violencia que sufren las personas en esa etapa de la vida es la negligencia (el cuidador o familiar no cubre las necesidades de la persona adulta mayor); 67.7% estima que el maltrato psicológico; 65.4% el abuso económico; 63.1% autonegligencia (refiriéndose al poco cuidado de sí mismo), y 61% maltrato físico.

El organismo sostuvo que las características del entorno comunitario en que viven las personas mayores condicionan su calidad de vida.

“Gran número de instituciones públicas y privadas están edificadas y prestan sus servicios a partir de una concepción negativa del envejecimiento, que visualiza a los adultos mayores como personas con capacidad limitada para tomar decisiones, incluso sobre su propia vida. Lo anterior evidencia que la situación de vulnerabilidad en que se encuentra ese grupo poblacional no deriva en sí misma del proceso biológico natural de envejecer sino, mayormente, del concepto que se construye en la sociedad”.

Destacó, asimismo, que en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, cuya finalidad es erradicar la pobreza y luchar contra la inseguridad y la injusticia, se han fijado diversos objetivos que involucran directamente a las personas adultas mayores, toda vez que se busca garantizar una vida sana y promover el bienestar de las personas de todas las edades; eliminar la inequidad y desigualdades, y asegurar el acceso a servicios de salud y seguridad social.

En ese contexto, apuntó, se debe impulsar el desarrollo humano integral de las personas adultas mayores; fomentar en las familias, el Estado y la sociedad un trato digno que privilegie la promoción de la igualdad, la no discriminación, la realización progresiva de todos sus derechos, a partir de los principios de interdependencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad.

Las personas mayores de 60 años, agregó, tienen derecho a la integridad, dignidad, preferencia, a la salud física y mental, a una alimentación adecuada, a tener una familia, a la educación, asistencia social, certeza jurídica, a que se garantice la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, y a su revaloración en la vida social, económica, política, cultural y familiar.

De acuerdo con el organismo, es necesario establecer estrategias de prevención de la violencia de las personas adultas mayores, tales como campañas de sensibilización para la población en general, concientización de las y los servidores públicos como garantes de los derechos de los adultos mayores; programas intergeneracionales; capacitación al personal de salud, educativo y de quienes les brindan cuidado en albergues públicos y privados.

En el “Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez”, adoptado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su Resolución 66/127, se hace necesario visibilizar el entorno adverso que viven las personas adultas mayores, la discriminación y el maltrato que sufren, para prevenirlo y atenderlo, señaló.

Este año, la ONU enfatiza la importancia de prevenir la explotación financiera contra ese sector, y garantizar plenamente sus derechos humanos.

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