“Rock en Tu Idioma Sinfónico”, hoy como ayer

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El rockero Sabo Romo encontró la fórmula indicada para redimir la energía de sus fans desempolvando el pasado con el show Rock en Tu Idioma Sinfónico, que logró llenar por cuarta ocasión el Auditorio Nacional con 10 mil personas.

Así lo demostró anoche Sabo, creador de este concepto que mezcla temas exitosos del rock en español de los 80 y 90 con sonidos sinfónicos.

Desde las inmediaciones del foro de la Avenida Reforma se veía a familias enteras llegando a la reunión rockera, con la vieja guardia que asistía a los antiguos escenarios de la ciudad como el (Rockotitlán y el LUCC), así como las nuevas generaciones que reconocen este legado musical.

El bajista integrante de la banda Caifanes mantuvo la alineación de base junto al baterista Jorge Chiquis Amaro (Neón y Fobia), además de los guitarristas Gasú Siqueiros (Amantes de Lola) y Arturo Ybarra (Rostros Ocultos).

Del mismo modo que en las anteriores ocasiones, siguió el formato de dos partes: la primera con un concierto totalmente rockero y la segunda con el acompañamiento de la Camareta Metropolitana bajo la batuta de Felipe Pérez Santiago y el coro Euterpe.

Con los ánimos encendidos, pasando las 20:40 horas arrancaron con Viento, de Caifanes en la voz de Romo, quien del mismo modo fue el anfitrión para amenizar esta fiesta. Los primeros invitados a escena fueron Leoncio Lara Bon y José Areán (Bon y los Enemigos del Silencio), tocando Parecemos Monitos.   

Después llegó Kazz, de Amantes de Lola con Mamá, quien afirmó que había pasado unos días enfermo; pero a la hora de vocalizar mostró que su canto y buena vibra siguen intactos.

Asimismo, hizo de las suyas Piro (Ritmo Peligroso) con Déjala Tranquila con su grito de guerra: “¿Cómo está la banda?”, recibiendo la respuesta satisfactoria de su público, que se desbordó en alaridos cuando le tocó el turno a Leonardo de Lozanne, de Fobia, con El Microbito, logrando derretir a las mujeres que casi lloraban de éxtasis, pues aún le consideran el “galán” de la escena rockera nacional.

Con orquesta    
 
Cerca de las 21:30 horas, Romo pidió cerrar los ojos para empezar el viaje sinfónico y se bajó un telón para verse la Camareta Metropolitana y el coro Euterpe, quienes inmediatamente se fueron con el clásico de Caifanes Mátenme porque me muero.
 

Chelos, violines y arreglos orquestales bañaron el recinto para escucharse Voy a Buscar, con Bon junto a Areán, y seguir con el segmento pleno de romanticismo rockero: Beber de Tu Sangre, en la voz de Kazz, para continuar Juegos de Amor, con los Neón, y Kumbala, de Maldita Vecindad, interpretada por Francisco Familiar de DLD.

Se acercaba el cerrojazo cuando Piro cantó Marielito y Lobo Hombre en París a lado de Leonardo de Lozanne, siendo este último quien entonó La Muralla Verde, por la ausencia del líder de los Enanitos Verdes, Marciano Cantero. Finalmente el vocalista de Fobia coreó El Diablo al tiempo que saltó Cala con El Final.

Parecía que terminaría el espectáculo luego de que todos los invitados aparecieron sobre el escenario para despedirse; sin embargo, regalaron dos más: Es Tan Fácil Romper un Corazón, de Miguel Mateos y Cuando Pase el Temblor, en tributo al fallecido rockero argentino Gustavo Cerati (1959-2014).

Las pasiones llegaron al máximo con una entrega desbordada de su fanaticada, mientras Sabo Romo anunció que el próximo agosto habrá cambios para un nuevo ciclo del Rock en Tu Idioma Sinfónico donde grabarán más rolas, además de que el 6 de septiembre nuevamente estarán en el Auditorio Nacional, dejando así evidencia que el rock de esos tiempos sigue cautivando como si fuera ayer.

(Crónica solicitada a César Muñoz Valdez para proceso.com.mx)

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