Línea 7: El Metrobús de las ambiciones

El dinero es el motor que impulsa a la Línea 7 del Metrobús. El gobierno capitalino y empresarios allegados buscan explotar un mercado publicitario y comercial multimillonario. Y la prisa de Miguel Ángel Mancera por erigir la nueva ruta sobre Paseo de la Reforma se explica también por ambiciones políticas: al jefe de Gobierno le urge concretar esa obra porque en septiembre proyecta destaparse rumbo a la Presidencia de la República.
  
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Detrás de la construcción de la Línea 7 del Metrobús sobre el Paseo de la Reforma –el corredor vial más emblemático de la capital del país– se oculta toda una red de intereses económicos que el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, pretende opacar con argumentos ambientalistas y de movilidad.

Según se desprende de los contratos y permisos asignados –copias de los cuales tiene este semanario– la idea del gobierno capitalino es explotar comercialmente Paseo de la Reforma – calzadas Misterios y de Guadalupe.

La empresa que se encargará de esa labor es Medios de Publicidad, S.A. de C.V., cuyos representantes legales son Pedro Corrales González y Olivier François Ranty. La Dirección General de Administración Urbana de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) emitió a su favor el 15 de julio de 2016 un “dictamen técnico positivo condicionado” para gestionar la publicidad de la línea de transporte.

Un año después, el 27 de abril de este año, dicho consorcio formalizó con el director general del organismo público descentralizado de la administración pública capitalina Metrobús, Guillermo Calderón Aguilera, el “permiso administrativo temporal revocable” (PATR) para la comercialización, instalación y exhibición de 898 espacios de publicidad a lo largo de todo el corredor.

En los términos del acuerdo se establece que dicha actividad dejará a Medios de Publicidad ganancias por 11 millones 570 mil pesos anuales durante un periodo de 10 años, según establece la cláusula del contrato quinta, relacionada con las contraprestaciones.

A cambio, la empresa pagará en especie. Se compromete a ceder al gobierno capitalino 10% de los espacios digitales para la difusión de mensajes de información cívica y cultural, según lo disponga la Dirección General de Comunicación Social de la urbe.

El permiso MB/PATR/01/2017 ya prevé incluso los espacios públicos más rentables. Uno de ellos es el tramo comprendido entre la estación del metro Hidalgo y la Fuente de Petróleos, en particular, las dos estaciones que se habilitarán frente al Auditorio Nacional. Una tendrá 20 espacios (12 rotativos, cuatro fijos y cuatro más digitales) y, la otra, 17 (ocho rotativos, cinco fijos y cuatro digitales).

Fragmento del reportaje publicado en Proceso 2120, ya en circulación

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