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Gran Bretaña: Momentum, una revolución juvenil

LONDRES (apro).- Momentum, el movimiento laborista de base creado en 2015 para apoyar al veterano político de izquierda Jeremy Corbyn, se convirtió en uno de los principales protagonistas de las recientes elecciones generales en Gran Bretaña, pues convocó a millones de jóvenes para votar por el jefe del Laborismo y frenar así el avance de los conservadores.

Este movimiento lo integran unas 24 mil personas, pero ayudó a movilizar a millones más, la mayoría jóvenes, estudiantes y primeros votantes en circunscripciones electorales claves Y lo hizo a partir del uso de redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, foros de Internet, aplicaciones por teléfono, seminarios didácticos y proselitismo puerta a puerta.

La campaña de Momentum fue crucial para que los conservadores encabezados por la primera ministra Theresa May perdieran la mayoría parlamentaria en la Cámara de los Comunes, y redujeran la diferencia de 20 puntos que le llevaban a los laboristas en abril, a sólo 2 tras las elecciones del jueves 8 de junio.

La agrupación conservadora terminó con 42.4% de los votos y 318 escaños (13 menos que antes de los comicios), en tanto que los laboristas recibieron 40% de los votos, y quedaron con 262 bancas, una mejoría de 30 escaños.

El resultado forzó a May, sin una mayoría absoluta en el Parlamento, a buscar el apoyo de los unionistas democráticos (DUP), una agrupación derechista, antiaborto y opuesta a los matrimonios de homosexuales.

Uno de los factores clave que llevó al fortalecimiento del Laborismo fue la alta participación de votantes (68.7%), de los cuales un gran número fueron jóvenes y primeros electores.

Corbyn, que había prometido durante su campaña poner fin al costoso arancel universitario de 12 mil dólares anuales, logró dar vuelta la desafección de los más jóvenes hacia la política británica.

Un dato estadístico así lo corrobora: 75% de los jóvenes británicos –entre 19 y 25 años– acudió a las urnas.

De hecho, las filas para votar en las universidades y escuelas de estudios superiores dieron cuenta de ese fenómeno no visto desde hacía décadas.

Adam Klug, el precursor de Momentum, afirmó que la campaña del grupo activista en apoyo de Corbyn “fue esencial” a la hora de ayudar a que los laboristas obtuvieran su mejor resultado electoral desde 2010.

“Nuestros métodos fueron clave a la hora de movilizar y entusiasmar a los activistas jóvenes, muchos de ellos que salían por primera vez a votar. Momentum jugó un papel central al respecto. Esto significa ahora el fin de la vieja forma de hacer política”, agregó.

Para el activista, Momentum no es un partido político sino “una plataforma para movilizar a aquellos que propugnan una sociedad más democrática, más igualitaria y más decente para todos”.

Mientras que los principales medios de prensa se concentraron en atacar a Corbyn y sus políticas de izquierda “setentista”, el Laborismo batalló desde las bases para conseguir apoyo de los votantes jóvenes, enfocándose en rechazar las políticas de austeridad de los conservadores, y pedir por un ‘Brexit’ más suave, con acceso al mercado común europeo.

Klug, que se desempeñaba como maestro de primaria, decidió sumarse de tiempo completo a las filas de Momentum en 2015 para ayudar a Corbyn a ganar los comicios internos del Laborismo ese mismo año, tras una pelea por el liderazgo del partido.

El movimiento también fue clave para que un año más tarde Corbyn volviera a ganar las internas laboristas después del referéndum por el ‘Brexit’ en junio de 2016, cuando un centenar de parlamentarios de su formación le pidió la renuncia por falta de confianza en su liderazgo.

Momentum movilizó entonces a los jóvenes para afiliarse al Partido Laborista e impedir que Corbyn fuera derrocado de su puesto.En esa interna, 506 mil 438 afiliados laboristas votaron, y Corbyn obtuvo 61.8% de los votos, contra 38% para su contendiente, Owen Smith.

“Ahora no podemos celebrar totalmente porque no ganamos las elecciones generales como hubiéramos querido, pero logramos frenar el avance de los conservadores”, destacó Klug.

Según el activista de Momentum, los pedidos iniciales de ciertos sectores de la derecha política y los medios de prensa para que Corbyn renunciara tras las elecciones en caso de perder escaños, “han sido abandonados”.

Lo cierto es que el amplio uso de redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, como también técnicas de activismo ‘puerta a puerta’ y por teléfono, ayudaron a Momentum a reclutar a un gran número de jóvenes, en su mayoría de ellos enojados por al resultado del referéndum por el ‘Brexit’ de junio de 2016 y el avance de la derecha conservadora en el país, con ajustes y más gastos presupuestarios.

Momentum también utilizó voluntarios de la campaña del candidato demócrata Bernie Sanders en Estados Unidos, que también ayudaron al éxito de Corbyn en los comicios.

“Le pedimos a nuestros activistas que se tomaran el jueves libre para ir a votar. Creemos que al menos 10 mil de nuestros voluntarios hicieron proselitismo puerta a puerta y hablaron con al menos 1.2 millones de votantes. Esto ha sido realmente revolucionario”, dijo Klug.

Los voluntarios estadunidenses que habían trabajado para Sanders fueron clave a la hora de crear una campaña laborista innovadora y dinámica que movilizara a activistas e incitara a apoyar a Corbyn.

El equipo de Sanders dio talleres acerca de sus experiencias a la hora de hacer campaña en Estados Unidos y de cómo lograron transformar a Sanders de un candidato marginal a un serio contendiente en la nominación del Partido Demócrata.

La presencia de esos voluntarios dio cuenta de una campaña laborista más abierta a colaborar con ideas, estrategias e iniciativas de otros grupos progresistas para capturar votos.

Durante la última elección por el liderazgo del Laborismo, en 2016, Momentum desarrolló una aplicación telefónica para permitir a los afiliados participar en el ‘phone bank’, una estrategia de campaña electoral para recolectar información de potenciales electores e incentivarlos a votar.

Una versión actualizada de dicha aplicación telefónica fue utilizada por Momentum para los comicios generales del pasado 8 de junio, la cual logró aumentar la base de datos del grupo en Londres y otras circunscripciones electorales clave.

Momentum también desarrolló una página de Internet de fácil acceso llamada My Nearest Marginal (Mi circunscripción marginal más cercana), diseñada para dirigir a votantes laboristas a las circunscripciones marginales, los escaños que se ganan por escaso margen de votos.

Más de 100 mil personas utilizaron esa página web durante la campaña electoral, cuatro veces más que la membresía total de Momentum.

Ese fue uno de los factores principales que permitió al Laborismo quedarse con bancas en circunscripciones marginales, como también mantener escaños que habían ganado en los comicios de 2015.

Algunos ejemplos fueron los escaños parlamentarios de Gowe y Derby Norte, que registraron gran cantidad de votos para los laboristas.

El grupo activista también llevó a cabo seminarios y talleres para movilizar a jóvenes para votar en circunscripciones marginales como Plymouth Sutton, Devonport, Crewe, Nantwich, Sheffield Hallam y Croydon Central, todos sitios donde terminó ganando el Laborismo

Durante la última semana de campaña electoral, los videos de Momentum por Facebook fueron vistos o compartidos por 23 millones de personas, y comentados por 12.7 millones de usuarios suscritos.

Uno de los videos más populares fue ‘Daddy why do you hate me?’ (¿Papi por qué me odias?), una grabación sobre las diferencias generacionales de voto, y que daba cuenta del apoyo de muchos jóvenes al Laborismo, mientras que sus padres optaban por los conservadores.

Ese video fue visto por 5.4 millones de usuarios en sólo dos días, y se viralizó rápidamente.

Otro video, acerca de Theresa May negándose a debatir por televisión con Jeremy Corbyn, fue visto por 4.3 millones de personas en sólo tres días.

Otras redes sociales como Twitter o la aplicación Whatsapp también fueron utilizadas por Momentum para movilizar a jóvenes a votar por el Laborismo en circunscripciones como Cardiff, Derby, Sheffield, Canterbury y Plymouth, todas ellas que pasaron del control de los conservadores a los laboristas. Incluso ayudaron con la creación de varios memes amables y positivos sobre Corbyn.

“Cuando comenzó esta campaña electoral a mediados de abril pasado, Theresa May creía que el Laborismo no tenía esperanza alguna de ganar votos. Creía que nos iba a aniquilar electoralmente”, afirmó Klug. “Pero terminó muy equivocada esta señora ya que, por el contrario, nosotros logramos un resurgimiento histórico. Estamos muy orgullosos de ser parte de este movimiento que se llama Momentum, y que jugó un papel clave a la hora de acabar con los planes derechistas de May”, concluyó el precursor del grupo.

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