Las FARC dejan de ser guerrilla; 'por este día, ha valido la pena ser presidente”: Santos

martes, 27 de junio de 2017 · 14:09
BOGOTÁ (apro).- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) culminaron hoy el proceso de entrega de su armamento individual y con eso dejaron de ser una guerrilla. Luego de 53 años de empuñar los fusiles para impulsar su ideario político y social, esa organización formalizó su paso de la guerra a la acción política legal y ya prepara la constitución de su partido político, que será fundado en agosto. El fin de las FARC como organización armada “es la mejor noticia del último medio siglo en Colombia”, dijo el presidente Juan Manuel Santos durante un acto en el sureño municipio de Mesetas, enclave del Bloque Oriental, la más poderosa estructura militar que tuvo esa exguerrilla. El jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, Timochenko, expresó que al dejar las armas para hacer política esa organización no desaparece, sino que se transformará en un movimiento político que accionará en los cauces legales, y pacíficos y en el marco de una democracia liberal. Ayer “éramos guerrilleros del ejército del pueblo, hoy somos militantes de la esperanza del pueblo”, agregó, y dijo: “Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz”. Timochenko dijo: “Nosotros estamos honramos nuestra palabra y esperamos que el Estado cumpla la suya. A partir de hoy debe cesar toda persecución política en Colombia”. Y aprovechó para advertir que a las FARC les preocupa “la negligencia estatal” para cumplir su parte de los acuerdos de paz, en especial para dar seguridad a los excombatientes de esa organización –cuatro han sido asesinados hasta este martes-- y a los dirigentes sociales que siguen siendo masacrados en todo el país (este año van 30). Timochenko dijo que, en lo sucesivo, la lucha de las FARC se centrará en que se cumpla todo lo acordado con el gobierno. El presidente Santos aseguró que el acto de hoy en Mestas fue “la constatación del fin de una guerra absurda que no solo duro más de cinco décadas sino algo peor: dejó ocho millones de víctimas (la mayoría de ellos desplazados por la violencia) y 220 mil muertos”. Dijo que hay días que marcan nuestras vidas y, el de ayer, fue uno de ellos porque fue el día en que las armas de las FARC se cambiaron por las palabras. “Por llegar a este día, por vivir este día, por lograr este día, ha valido la pena ser presidente de Colombia”, expresó Santos, quien reiteró su compromiso para garantizar a las FARC las condiciones de seguridad para que hagan política sin armas. Colombia, agregó, debe ser un país “donde nunca más nos matemos por nuestras ideas”. Mientras en Mesetas se desarrollaba la ceremonia que formalizaba el fin de las FARC como guerrilla, en las plazas de las principales ciudades del país grupos de ciudadanos convocados por organizaciones políticas y sociales festejaban el acontecimiento. En el emblemático acto en Mesetas estuvieron presentes los siete integrantes del Secretariado de las FARC (Timochenko, Pastor Alape, Pablo Catatumbo, Iván Márquez, Carlos Antonio Lozada, Mauricio Jaramillo y Joaquín Gómez); el comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, y el ministro del Posconflicto, Rafael Pardo. Además, participaron los jefes de la misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, y del equipo de observadores que verifica el desarme, el general argentino Javier Pérez Aquino. Arnault dijo que el proceso de paz en Colombia ha sido tan exitoso e innovador que recomendará a la ONU que recoja las enseñanzas que dejó para aplicarlas en otras partes del mundo. “El acuerdo de dejación de armas individuales ha sido honrado por las FARC”, afirmó. El jefe de la ONU en Colombia reportó que los 6 mil 803 guerrilleros que se encuentran concentrado en los 26 campamentos de desarme instalados en el país entregaron un total de 7 mil 132 armas. El músico César López, creador de la “escopetarra” –un fusil AK-47 convertido en guitarra— abrió la ceremonia en Mesetas al interpretar, con ese instrumento, una canción en la que comunica a su hija el fin de la guerra. Luego, en una pantalla gigante instalada en el escenario se transmitieron imágenes de diferentes campamentos de desarme donde están concentrados los exguerrilleros de las FARC en las que observadores de la ONU mostraron el procedimiento para almacenar e inventariar las armas entregadas por los integrantes de esa organización. “Con esta acción, la misión de la ONU ha concluido esta etapa de recepción y almacenamiento del armamento individual de los miembros de las FARC acantonados en los 26 puntos (campamentos) de normalización”, reportó en la pantalla desde un campamento ubicado a 800 metros del escenario el capitán Yuri Molina, observador internacional de la ONU. La misión del organismo seguirá trabajando en la extracción de unos 800 depósitos de pertrechos de guerra que están escondidos en las selvas de Colombia. Hasta ahora han retirado el armamento de 77 de ellos. En este proceso, que deberá terminar el 31 de agosto, los integrantes de la misión de paz están siendo acompañados por exguerrilleros de las FARC y tienen el apoyo logístico y la protección de la fuerza pública. Los únicos excombatientes que quedaron armados son los que brindan seguridad en los 26 campamentos de desarme, los cuales se convertirán, desde el 1 de agosto, en Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación en los que los integrantes de las FARC recibirán capacitación para incorporarse a actividades productivas. Los excombatientes que dejaron las armas y están en tránsito a la vida económica y política recibirán, por parte del Estado, unos 230 dólares mensuales durante dos años y una ayuda única de unos 690 dólares. Los acuerdos de paz con las FARC, que fueron recibidos con entusiasmo por la comunidad internacional y cuentan con el respaldo de todas las regiones del mundo, enfrentan fuertes resistencias en Colombia por parte de la ultraderecha política que los considera un “pacto de impunidad” con esa exguerrilla. El expresidente Álvaro Uribe, el más enconado opositor a los acuerdos con las FARC, dijo la semana pasada en España que si su partido, el Centro Democrático, triunfa en los comicios presidenciales del próximo año, modificará esos pactos. Y los partidos Cambio Radical y Conservador, que forman parte de la coalición de gobierno, han comenzado a deslindarse del gobierno de Santos y sus bancadas en el Congreso ponen cada vez más trabas para respaldar las leyes derivadas de los acuerdos de paz. Las FARC llegaron a la dejación de las armas después de una negociación en medio del conflicto que arrancó de forma oficial en La Habana en noviembre del 2012 y finalizó con un Acuerdo de Paz en noviembre del 2016, para empezar un proceso de desmovilización y entrega del material bélico el 1 de diciembre del año pasado. Surgieron en mayo de 1966 luego de diversas negociaciones de paz de los gobiernos de turno con grupos de guerrillas campesinas que aparecieron a raíz de la muerte Eliecer Gaitán.

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