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Milpa Alta ocupa el último lugar en Índice de Bienestar Social en la CDMX

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con 1.82 puntos en una escala del uno al 15, Milpa Alta ocupa el último lugar de la clasificación del Índice de Bienestar Social (IBS) entre las 16 delegaciones de esta capital.

Así lo destaca una investigación realizada por el doctor Óscar Martínez Martínez, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana (Ibero) Ciudad de México.

De acuerdo con el estudio, denominado Índice de Bienestar Social de la Ciudad de México, las otras dos demarcaciones con los peores resultados son Xochimilco, con 2.52 puntos, y Tláhuac, con 4.43. Estas cifras mantienen a las tres en un nivel “bajo” (de 1.82 a 4.96) donde también se encuentra Tlalpan.

En la parte opuesta del ranking se encuentran: Benito Juárez, con 14.33 puntos; Miguel Hidalgo, con 10.44; Azcapotzalco, con 9.93, y Coyoacán, con 9.92; números que ubican a todas esas delegaciones en un nivel “muy alto” (9.92 a 14.33) del bienestar social y con los que superan al promedio en la Ciudad de México, que es casi de ocho puntos.

El nivel “alto” (7.68 a 9.87) corresponde a Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Iztacalco y Álvaro Obregón, y el nivel “medio” (6.28 a 7.53) a Magdalena Contreras, Gustavo A. Madero, Cuajimalpa e Iztapalapa.

En un comunicado la Ibero precisó que para entender el término bienestar social (BS), en un resumen de su investigación el docente deja en claro que se trata de un concepto multidimensional y contextual, cuya medición no es estable, sino que se ajusta constantemente tanto a los indicadores disponibles como a las nuevas carencias o necesidades sociales en lugares específicos (Grasso & Canova, 2008).

“El constructo de BS debe recoger varias dimensiones de la vida de las personas. Este proceso lleva a la identificación de necesidades e indicadores que abarcan distintas esferas de la vida humana, como la familiar, económica, comunitaria y social”.

Por un lado, añade, tiene una dimensión objetiva que incluye fundamentalmente medidas económicas, particularmente el ingreso, el empleo, los años estudiados o el grado máximo de escolaridad, así como el acceso a servicios de seguridad social como la salud.

En el otro extremo tiene una dimensión subjetiva con elementos como la sensación de felicidad y la satisfacción con la vida.

En la elaboración del IBS se utilizó un diseño muestral probabilístico, estratificado, polietápico y por conglomerados, que dividió a cada delegación en cuatro estratos (muy bajo, bajo, medio y alto) a partir del Índice de Desarrollo Social 2010, y tuvo como marco muestra el Inventario Nacional de Vivienda 2012 del Instituto Nacional de estadística (Inegi) y un tamaño de la muestra de dos mil 871 hogares.

Los indicadores medidos por el índice son: educación, seguridad social, salud, ingreso, alimentación, condiciones del hogar, bienestar subjetivo (satisfacción con la vida y felicidad), redes sociales de apoyo (pertenencia a ellas), uso de la tecnología (computadora, internet, teléfono fijo y celular), acceso a la cultura y recreación (eventos culturales y tiempo libre), y calidad del entorno físico.

En la dimensión “educación” (porcentaje de la población sin rezago educativo), Benito Juárez y Miguel Hidalgo tienen 98% de cobertura, siete puntos porcentuales más que Milpa Alta y Xochimilco, con el menor puntaje (91%).

En “seguridad social”, Benito Juárez tiene 80% de jefes de hogar con acceso a seguridad social; las delegaciones Xochimilco y Milpa Alta tienen los niveles más bajos (61%).

En “salud” (porcentaje de la población sin rezago en acceso a la salud), el porcentaje oscila entre 77% y 85%. Azcapotzalco se perfila como la delegación con mayor acceso (85%), mientras que Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco y Cuauhtémoc como las más bajas (77%).

En “ingreso”, las delegaciones que concentran un mayor porcentaje de población sin rezago en el ingreso son Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc y Coyoacán, mientras que Milpa Alta es la de mayor rezago.

En “alimentación” (porcentaje de la población en hogares con seguridad alimentaria o inseguridad alimentaria leve), Miguel Hidalgo y Benito Juárez ocupan los primeros lugares con 96% y 95%, respectivamente. Iztapalapa y Tláhuac se ubican en los últimos lugares, con 85%.

En “calidad del entorno físico” (porcentaje de la población mayor de 18 años que considera tener calidad en el entorno), en Benito Juárez el 40% considera que su entorno físico es adecuado. En Azcapotzalco e Iztapalapa sólo 8% y 9% declaran estar a gusto con su entorno.

En “condiciones del hogar” (sin rezago en calidad y espacios, y sin rezago en los servicios básico), las delegaciones con mejor posición en ambos indicadores son Benito Juárez y Miguel Hidalgo. En cuanto a las que registran un menor porcentaje, destacan en calidad y espacio Xochimilco y Magdalena Contreras, y en cuanto a servicios, Milpa Alta y Tlalpan.

En “bienestar subjetivo”, las delegaciones Cuauhtémoc y Coyoacán tienen el mayor nivel de satisfacción con la vida y de felicidad. Magdalena Contreras y Venustiano Carranza tienen los menores niveles.

En “uso de la tecnología”, Benito Juárez tiene el mayor acceso a computadora, internet y teléfono fijo; en teléfono móvil es Magdalena Contreras. Con un mayor rezago se encuentra Cuajimalpa en computadora e internet; Tlalpan en teléfono móvil, y Milpa Alta en teléfono fijo.

Y en “acceso a la cultura y recreación”, una persona que vive en la Benito Juárez puede acceder a casi 11 eventos culturales en promedio; una que vive en Tláhuac apenas asiste a un evento. En Cuajimalpa, 42% de la población declara que siempre y a menudo goza de tiempo libre; en el otro extremo destaca Milpa Alta, con 14%.

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