Espacio Independiente: Arte Obrera “ARO”

Enclavado en el corazón de la colonia Obrera –colindante con la Buenos Aires, Doctores, Postal y Algarín–, este proyecto independiente basa su función en la educación artística a niños y jóvenes de escasos recursos. Su oferta pedagógica se integra por talleres de percusión, danza aérea, teatro, artes visuales, bailes para adultos mayores, periodismo cultural y exposiciones, como la que acaba de inaugurarse el sábado 17, Asunciones. Cada día se suman al proyecto más artistas de calidad ante el llamado de sus promotores.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Un vaivén de jóvenes en su mayoría veinteañeros serpentea por el bodegón otrora baldío del edificio de tres pisos denominado Espacio Arte Obrera, “ARO”, ubicado en la calle de Isabel La Católica número 231, mientras arman piezas pictóricas, instalaciones y crean murales de medio centenar de artistas plásticos convocados por José Eduardo Barajas para la exposición Asunciones. Su padre es el promotor Eduardo Lalo Barajas, quien comenzó sus andanzas culturales el 1 de septiembre de 1988 promoviendo rock en el foro La Última Carcajada de la Cumbancha (el famoso LUCC de Perpetua y Avenida Insurgentes Sur), y ahora está encargado de animar “el ARO”, con su compañera Fernanda Parra de Teatro Frederick y colaboradores de disciplinas varias, para ampliar las múltiples ofertas de talleres este verano.

Los tres guían al reportero de este semanario por la parte baja del ARO donde fluyen las lenguas de los expositores en colorida Babel. Lalo Barajas, conocido por su trabajo organizativo en los congresos de moneros FiLo y la recién inaugurada Plaza de la Caricatura Los Supersabios de Germán Butze, en Belisario Domínguez, Centro Histórico (Proceso, 25/3/2017) lleva la voz cantante:

“Estamos en las instalaciones del Centro de Artes que originalmente lleva el nombre de Josefa Lago Tigel, el ARO. Nuestro proyecto es absolutamente independiente y ciudadano, se mantiene a través de rentas de espacios para ensayos y producciones, además del apoyo de la comunidad vecinal de la muy noble colonia Obrera.”

El inmueble fue diseñado por el arquitecto Enrique Sarabia, adaptando las tres plantas para lograr una de las mejores instalaciones en acústica existentes en la gran urbe capitalina. Dicha iniciativa de convertir un lote en centro de arte partió de la misma familia de Sarabia, quien entregó en comodato por cinco años el edificio con dos plantas de 600 metros cuadrados, más estacionamiento, según los Barajas.

“Hay 36 salones de diferentes tamaños en los cuales puede ensayar un solista, algún ensamble mediano o un grupo grande con trabajo escénico o coreográfico y una orquesta sinfónica completa. Es extraordinario el lugar, como puedes ver, poseemos un montacargas para subir y bajar instrumentos y accesorios escenográficos. Tenemos vigilancia las 24 horas y es genial que los grafiteros de la calle Isabel la Católica hayan respetado las paredes de la fachada, como que saben de la importancia del ARO.”

–¿Los apoya la Delegación Cuauhtémoc?

–No. Diferentes artistas con vocación y valores sociales nos han apoyado para multiplicar las ofertas pedagógicas con talleres de percusión, danza aérea, teatro, artes visuales, bailes para adultos mayores, periodismo cultural, y las exposiciones como Asunciones que inauguramos el 17 de junio.

“El ARO –añade Fernanda Parra– surge como un espacio de atención a niños y jóvenes de una zona muy necesitada de oferta en educación artística, colindando con las colonias Buenos Aires, Doctores, Postal y Algarín. Abrió sus puertas en abril, y por voluntad de su benefactora, doña Josefa Lago Tigel (qepd), en el inmueble que habitó pusimos en marcha un proyecto de articulación social a través de la educación artística interdisciplinaria.”

El “compromiso de doña Josefa”, comenta Lalo Barajas, ha inspirado a muchos creadores artísticos para sumarse a las acciones conjuntas en la zona.

“Es una labor interdisciplinaria y ecléctica, con metodología y objetivos claros en los que participan desde la diva mexicana María Katzarava, el maestro Ángel Rodríguez, la coreógrafa Mirta Blostein, y la maestra de danza aérea Fernanda Parra, aquí presente, hasta el programa de radio Cinéfilos conducido por la actriz Lilia Mendoza y el director fílmico Raúl Márquez, en colaboración con la Universidad de la Comunicación; ellos arrancarán un ciclo de corto y largometrajes mexicanos de calidad, entre otros talleres a cargo de expertos con miras de activismo social por bien de nuestro país.”

El proyecto ARO basa su función en la educación artística a niños y jóvenes de escasos recursos, insisten, “principalmente de la zona de la Obrera y a quienes otorga diferentes becas; pero no exclusivamente, ya que a ARO llegan jóvenes y niños de diferentes partes de la Ciudad de México a tomar clases con extraordinarios profesores que coinciden con la vocación didáctica”. Lalo Barajas llama a la unidad:

“La danza, el teatro, la música, las artes visuales y la literatura dan así forma a una nueva propuesta que repito, es independiente y absolutamente ciudadana, partiendo de la comunidad artística con la intención de realizar un trabajo serio y actual en los diferentes niveles de creación a partir de los seis años y hasta los veinte, con el fin de contribuir en la reconstrucción del tejido social de nuestra ciudad.

“Deseamos trabajar suave con las nuevas generaciones, e invitamos también a científicos e intelectuales a sumar esfuerzos en el ARO por dar educación a un país que a gritos la necesita.”

Exposición generacional

La colectiva Asunciones, curaduría de Gabriel González Acosta y Diego Salvador Ríos, comenzó el 17 de junio al mediodía, con asistencia que al anochecer se calculó en medio millar de personas.

Nacido el 17 de enero de 1990 en Ciudad de México, el organizador de Asunciones José Eduardo Barajas, quien este año se gradúa por la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado de La Esmeralda (INBA), anota:

“La exhibición es generacional. Los expositores más jóvenes rondan diecinueve años de edad, como Samuel Guerrero, y buscamos sentar un precedente de coincidencias, mezclándonos con creadores de mayor edad. Participamos cincuenta artistas que trabajamos en la Ciudad de México con medios diferentes: pintura, dibujo, escultura, instalaciones y ciclos de video, si bien cada día habrá eventos diversos que incluyen tatuajes, moda, música o performance. La meta es buscar lazos comunitarios por nuestras tendencias estéticas tan variadas y una visión común.

“El título Asunciones brota de la idea de asumir el arte propio, asumir el espacio artístico y vivencial donde nos hallamos dentro de la escena mexicana de la plástica y las artes en el mundo. Hay también obras de creadores internacionales, como el mural efímero que elaboró el francés Yann Gertsberger para esta muestra.”

Las obras son de:

Marco Aviña, Angélica Ballesteros, José Eduardo Barajas, Víctor Barragán, Fernanda Barreto, Galia Basail-Mulcahy, Andrew Birk, Wendy Cabrera Rubio, Juan Caloca, Pia Camil, Joel Castro Ramos, Nico Colón, Cooperativa Cráter Invertido, Francisco Cordero Oceguera, Chelsea Culprit, Débora Delmar, Tomás Díaz Cedeño, Ruth Angel Edwards, Louis Eisner, Anamaya Farthing-Kohl, Flores La Fe, Diego Gamaliel, Ana y Rodrigo García.

Asimismo: Yann Gertsberger, Samuel Guerrero, Havi, Donna Huanca, Isauro Huízar, Ramón Izaguirre, Laetitia Jeurissen, Eduardo Macoszay, Elsa Louise Manceaux, Mauricio Marcin, Santiago Marín, Hugo Montoya, Víctor del Moral, Isaac Olvera, Garrett Nelson, Oa4s, Temra Pavlovic, Michael Ray-Von, RRD, Sánchez-Kane, Clemence Seilles, Lewis Teague Wright, Marek Wolfryd, Woldwide Limited, y Rehana Zaman.

Asunciones estará abierta hasta el 9 de julio en el ARO (https://es-la.facebook.com/ArteObrera/ y [email protected]).

Este texto se publicó en la edición 2121 de la revista Proceso del 25 de junio de 2017.

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