Monsiváis y sus contemporáneos

Como conmemoración y homenaje, a siete años de su fallecimiento (el 19 de junio de 2010), el Museo de El Estanquillo, que alberga las colecciones privadas de expresión popular del escritor, realizará la muestra, Monsiváis y sus Contemporáneos, a partir del 8 de julio. El director del recinto, Henoc de Santiago, y el curador Francisco Vidargas informaron pormenorizadamente del sentido y del contenido de la exposición de quien fuera, desde el primer número de Proceso, su colaborador.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Monsiváis y sus Contemporáneos es el título de la próxima exposición que el Museo El Estanquillo inaugurará el 8 de julio con el objetivo de ilustrar, recrear y documentar las relaciones del autor de Por Mi Madre, Bohemios con intelectuales, periodistas, activistas y hasta el mundo de la farándula que compartieron con él sus grandes “empresas culturales que, en realidad, fueron movimientos en marcha”, subrayó Henoc de Santiago Dulché, director de este recinto.

La exposición, la segunda más grande que se realizará sobre la obra y las relaciones de Monsiváis, coincide con los 10 años de existencia de El Estanquillo. Constituye también un homenaje a siete años del fallecimiento del escritor, considerado por su amigo, colega y contemporáneo José Emilio Pacheco como un gran impulsor de empresas culturales poco conocidas.

La ambiciosa exposición ocupará dos pisos del edificio. Iniciará con un recorrido biográfico, coincidente con sus primeras “empresas culturales” y se titulará Carlos antes de Monsiváis.

“Esta parte habla de la formación de Monsiváis como escritor, como editor y cronista cultural. Fueron sus primeras empresas culturales desde la década de los cincuenta”, precisó Henoc de Santiago.

Esta parte documentará la estrecha relación entre Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis que coincidieron desde los 19 años en la revista Estaciones, dirigida por el poeta jalisciense Elías Nandino. Incluirá la admiración y relación de Monsiváis con Salvador Novo, de quien escribió el gran ensayo literario y biográfico Lo Marginal en el Centro.

Testimoniará asimismo la colaboración de Pacheco, Pitol y Monsiváis con Juan José Arreola. La creación y participación de los dos grandes suplementos México en la Cultura y La Cultura en México, así como los programas radiofónicos El Cine y la Crítica que Monsiváis dirigió junto con Nancy Cárdenas en Radio UNAM, en plena etapa diazordacista, y que constituyó el germen de su columna Por mi Madre, Bohemios, publicada en las dos últimas décadas antes de su fallecimiento en La Jornada y en Proceso.

La exhibición recupera la participación de Monsiváis y otros contemporáneos en el Seminario de Historia de la Cultura Nacional, invitados por el historiador Enrique Florescano. De esas jornadas surgieron posteriormente las dos grandes revistas de la intelectualidad mexicana: Nexos y posteriormente Vuelta.

Monsiváis y sus Contemporáneos también incluirá el polémico tema de “la Mafia”, como denominaron sus detractores al grupo que se formó en torno a Fernando Benítez, Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y el dibujante José Luis Cuevas. La famosa fotografía de estos cuatro intelectuales y artistas en el bar La Opera, del Centro Histórico de la Ciudad de México, estará presente en la muestra.

Evocaciones, testimonios y fotografías de las reuniones del Ateneo de Angangueo, creado en la casa del escritor colombiano Iván Restrepo, primero como una broma y después como un poderoso ejercicio de encuentro con políticos y líderes sociales de la época, ocupará otro espacio. Por el “Ateneo” desfilaron personajes como el periodista Manuel Buendía (asesinado en mayo de 1984), el propio Monsiváis y la escritora Elena Poniatowska que fue “coronada” en una de sus reuniones como princesa polaca.

Los suplementos culturales posteriores, la participación de Monsiváis en empresas periodísticas como Unomásuno, La Jornada, Proceso, entre otras, así como la promoción de iniciativas plásticas con Vicente Rojo, y también la militancia de defensa social en la COCEI de Juchitán, con el pintor oaxaqueño Francisco Toledo, ambos amigos íntimos de Monsiváis, estarán presentes en la exposición.

Monsiváis y sus Contemporáneos difundirá fragmentos de las entrevistas realizadas por El Estanquillo con Alejandro Brito, director del suplemento Letra S, otra iniciativa cultural impulsada por Monsiváis para difundir la información de sexualidad, salud y VIH-Sida.

Para documentar el optimismo de las empresas culturales de Monsiváis Aldo Sánchez entrevistó a amigos y contemporáneos del escritor como Florescano, Poniatowska, Restrepo, Rojo, Toledo, Luis Prieto, Rafael Barajas El Fisgón, las hermanas Carmen y Magdalena Galindo, Juan Villoro, y recuperará los testimonios escritos de Pacheco, Pitol y Benítez.

Una sección será Los libros de Carlos Monsiváis, donde se presentará una colección de más de 150 ejemplares con dedicatorias de escritores como Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Octavio Paz o Gabriel García Márquez al autor de Escenas de Pudor y Liviandad.

“Vamos a tener una interacción muy franca con el público. Queremos que tenga una parte lúdica. El objetivo es que los jóvenes que acudan a la exposición conozcan a Monsiváis, a sus contemporáneos, la importancia de sus iniciativas, lo mucho que sembraron”, afirmó Henoc de Santiago.

El director de El Estanquillo dijo a Proceso que el 70% de los visitantes a este museo son menores de 35 años. Muchos de ellos no conocieron a Monsiváis, pero han convertido al sitio en una referencia dentro del panorama cultural de la Ciudad de México.

El Estanquillo fue concebido por Monsiváis desde 2003 cuando el entonces Jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, le propuso crear un patronato para exponer la extensa colección del escritor. En 2007, en el gobierno de Marcelo Ebrard, fue inaugurado El Estanquillo, y de entonces a la fecha ha realizado de cuatro a cinco exposiciones por año. En 2016 alcanzó la cifra récord de visitantes con 150 mil, y De Santiago prevé que en 2017 puedan atraer a 180 mil.

Francisco Vidargas, curador de la exposición, confió a Proceso que el objetivo es “recuperar a un Carlos que no tenemos muy en cuenta. Siempre se piensa en él como cronista y escritor, pero se conoce poco su papel como promotor de grandes iniciativas culturales”.

La idea de Monsiváis y sus Contemporáneos surgió de una plática entre Vidargas, Rafael Barajas y Henoc de Santiago. Buscaron tener el testimonio de quienes colaboraron con él en empresas culturales que “surgieron de manera voluntaria y muchas otras fueron involuntarias”.

El curador recuperó el primer gran desplegado que redactó y firmó Monsiváis en los años setenta y fue el germen del movimiento lésbico-gay en México.

También incluirán las escenas de las cerca de 10 películas donde Carlos Monsiváis participó como “extra”, como intérprete de sí mismo o como un Santa Clós embriagado que pronuncia el popular poema de Guillermo Aguirre y Fierro “El Brindis del Bohemio”.

“Es un resumen parcial de un Carlos Monsiváis que muchas veces olvidamos”, admitió Vidargas. Está constituido por “breves pinceladas de los años cuarenta, cincuenta que fueron su etapa formativa”, y después su intensa participación en los setenta hasta su fallecimiento, el 19 de junio de 2010, en la promoción de muchas iniciativas culturales.

Su sentido del humor, la ironía, el gusto por la farándula como expresión de una cultura popular siempre en constante transformación, sus manías como coleccionista y bibliófilo, su gusto por la buena poesía y su impulso a las artes plásticas y a cientos de causas sociales, estarán en esta segunda gran exposición sobre Monsiváis.

–¿Incluirán aquellas “empresas políticas” o movimientos en los que participó Monsiváis? –se le preguntó a Vidargas.

–No es el objetivo fundamental de la exposición, pero sin duda estarán presentes. Terminamos con dos grandes fotos: una con Monsiváis acostado en una hamaca y otra con su amigo Sergio Pitol.

“Recordemos la frase que ambos acuñaron: ‘Si carecemos de sentido del humor es que estamos completamente politizados’.”

Este texto se publicó en la edición 2120 de la revista Proceso del 18 de junio de 2017.

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