La Torre Pediátrica, monumento a la corrupción de Javier Duarte

XALAPA, Ver. (apro).- La Torre Pediátrica del puerto de Veracruz, obra magna de la Secretaría de Salud gestionada en 2009 por diputados federales priistas y el exmandatario Fidel Herrera, y un proyecto que dejó inconcluso el gobierno de Javier Duarte, hoy luce abandonada.

La obra también encara más problemas, entre ellos un proyecto de Protección Civil que ordena demoler dos pisos y abortar la construcción de un helipuerto, y que ayer ya costó prisión preventiva al dueño de la constructora, Gran Marca Proyectos, César Augusto Morando Turrent, cuya empresa recibió recursos estatales y federales por 340 millones de pesos.

Extraoficialmente, desde la Fiscalía General del Estado y en los juzgados del Poder Judicial se habla de que en las próximas horas podría ser detenido Juan Antonio Nemi Dib, exsecretario de Salud, exdirector del DIF estatal y exsecretario particular de Duarte de Ochoa.

Cristian Hernández, subsecretario de Obras Públicas del gobierno de Veracruz, informó hace una semana que por “la mala calidad de la obra” se tendrán que “demoler” los niveles 9 y 10 de la Torre Pediátrica, así como una infraestructura inconclusa para un helipuerto en la azotea, pues no se cumplen los estándares ni la normatividad necesaria para que los cimientos de la torre soporten una aeronave, pero tampoco los últimos dos niveles.

Apro ha venido documentando que la Torre Pediátrica tenía una licitación inicial de 142 millones de pesos, de un total de 244 millones a invertir en el 2010. Cuando se acercaba el último año de Duarte de Ochoa se estimaba –según una solicitud de transparencia– un costo total de 667 millones de pesos, ya contando los sobreprecios y el equipamiento del inmueble.

El mes pasado, a la obra le fueron puestos unos remaches y unos entablados para evitar que las rachas de viento le hagan más daño y además, se está a la espera de la suficiencia presupuestal del gobierno de Miguel Ángel Yunes para que inyecte recursos al proyecto, así como otra empresa tome las riendas y se solventen los desperfectos.

Un exfuncionario del gobierno de Fidel Herrera aceptó hablar de los cambios y pifias que hubo en la construcción de la obra durante el gobierno de Javier Duarte.

“El proyecto aprobado en el sexenio de Herrera, era con la torre a cinco pisos. Con una ministración de ese gobierno de 75 millones de pesos para dejar la obra en ruta y que el gobierno de Duarte la concluyera con un costo global de 190 millones de pesos, los cuales ya estaban presupuestados por la Federación.

“Luego cambiaron proyecto (sic), le agregaron pisos, le metieron materiales de mala calidad y proponer una locura de helipuerto, se enredaron, se desquiciaron, vinieron los problemas y hasta le rescindieron labores al contratista”, explica el exfuncionario del gobierno de Herrera.

Apenas el 5 de mayo pasado la obra mostró lo endeble de su estructura, aun con trabajos inconclusos, ya que se empezó a desgajar en sus últimos niveles ante las rachas de viento de 90 kilómetros por hora que trajo el frente frío número 45.

Los plafones y pedazos de paredes del octavo al onceavo nivel se empezaron a desgajar y a caer de forma abrupta sobre avenida 20 de Noviembre y la calle Iturbide, muy cerca del centro histórico del Puerto de Veracruz.

Un día después, el gobernador Yunes tuvo que admitir que todas las fachadas y algunas estructuras de la Torre Pediátrica tendrán que ser “repuestas en su totalidad”, pues fueron realizadas con material de mala calidad, mal planeado en su composición arquitectónica y con un riesgo latente para los futuros usuarios de este nosocomio.

Yunes expresó que la obra presenta, además de “daños severos”, un sobreprecio por metro cuadrado, el cual no debería superar los 22 mil pesos por cada cien centímetros cúbicos.

“Ya hicimos una rescisión contractual de la empresa y una valoración estructural con la empresa que nos está llevando a cabo la obra, y ahora a trabajar sobre un hospital clasificación A que sea resistente a todos los fenómenos climáticos, un hospital que cumpla las más altas especificaciones. Es posible recuperar el edificio, no vamos a enterrar más de 300 millones de pesos ya invertidos ahí”, justificó.

Fue en 2015 cuando la obra de plano fue detenida por insolvencia financiera y señalamiento de desvío de recursos, tanto por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), como del Órgano de Fiscalización.

Este martes 4, en el penal de Pacho Viejo, la jueza de Control Alma Sosa Jiménez dictó un año de prisión preventiva para el constructor César Augusto Morando Turrent como dueño de Gran Marca Proyectos SA de CV por el delito de fraude en contra del gobierno de Veracruz por 72.5 millones de pesos por la construcción del Hospital de Alta Especialidad Infantil, Torre Pediátrica, de los 340 millones de pesos que costó la obra. El resto del recurso para completar los 667 millones corresponde al equipamiento del nosocomio.

El constructor fue presentado en audiencia para desahogar la causa penal 139/2017, en el desahogo de pruebas, donde la FGE acusa al constructor de dejar la obra al 63% y de utilizar materiales de baja calidad en su edificación.

En la audiencia, Morando Turrent se quejó de que durante los años de ejecución de la obra recibió recursos a “cuentagotas” y que incluso el gobierno de Veracruz, desde Duarte y ahora con Yunes Linares, aún le deben –insistió– más de 40 millones de pesos.

 

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