Si México no se sacude no habrá cambios sustantivos, sentencia Marcelo Ebrard

La sumisión nacional ante Trump –a quien llama “señor gandalla”–, las fallas evidentes de un pluralismo político mexicano que muestra severas limitaciones de cara a los comicios de 2018 y el liderazgo que le reconoce a Andrés Manuel López Obrador al frente de Morena son algunos de los temas que Marcelo Ebrard aborda en entrevista con este semanario. Luego de casi tres años de vivir y trabajar en el extranjero, y con una trayectoria en la que ha sobrevivido a cismas y crisis políticas diversas, anuncia que el próximo noviembre regresará a México para participar activamente con la idea de que la izquierda llegue al poder.

MADRID (Proceso).- Luego de permanecer casi tres años fuera del país, Marcelo Ebrard revisa la situación nacional y anuncia su regreso al país para el próximo noviembre; su propósito es volver a participar activamente en la política, una vez que concluya en Estados Unidos su trabajo con los grupos mexicano-estadunidenses que se organizan para enfrentar los embates del presidente Donald Trump, a quien se refiere como “señor gandalla” y califica de “verdadero peligro para México”.

“Estaré hasta noviembre en Estados Unidos en este trabajo con la red de organizaciones. Estaré en México a partir de entonces y participaré ya públicamente para que el polo agrupado en la izquierda llegue al poder”, dice, entrevistado por Proceso en Madrid, el martes 4.

“Mi convicción es contribuir a que haya un cambio. Si no hay un sacudimiento en México, no va a haber cambios sustantivos. No estoy hablando de violencia sino de cambios drásticos”, comenta un día después de su participación en una mesa redonda organizada por Common Action Forum y Casa de América.

El exjefe del gobierno capitalino advierte que México está en una disyuntiva de cara a las elecciones de 2018: “El fin o la renovación de un ciclo que se inició en los noventa”, cuando la política exterior y comercial mexicana priorizó su vínculo con Estados Unidos, “con una política ensimismada en el Tratado de Libre Comercio para ser parte de Norteamérica”, pero también internamente con un “pluralismo acotado, fundamentalmente PRI-PAN; entonces la pregunta es si en el 2018 esto va a continuar o no”.

Ebrard, expriista y experredista, considera que estos son temas estratégicos sobre los que se debe llegar a acuerdos antes de los comicios: “¿Vamos a seguir teniendo un pluralismo acotado? ¿Se puede tener un pluralismo donde la izquierda nunca va a gobernar? ¿En serio? Yo creo que ya no se puede, aunque dentro del régimen se piensa no sólo que se puede, sino que se debe, y ahí están las declaraciones de que no vayan a votar por la izquierda porque eso es peligrosísimo”.

Prosigue: “¿Cuál va a ser la apuesta estratégica de México ante Estados Unidos? ¿Cómo la vas a reorganizar dadas las circunstancias actuales, no en lo inmediato sino de 2018 hacia adelante?
“Y en materia de estado de derecho, las instituciones que se han creado, ¿realmente se van a hacer valer o no? Eso está por decidirse.

“Desde mi punto de vista en esas tres cosas se tiene que llegar a acuerdos antes de la elección. Tenemos que resolver si hay condiciones para una contienda cerrada o si el modelo va a ser el Estado de México. Lo veo muy difícil e inaceptable. Es tanto como que el régimen dice: ‘Yo voy a poner el árbitro, el uniforme, el balón y la porra. Además, si ganas, suspendo el partido’.”

Fragmento de la entrevista publicada en Proceso 2123, ya en circulación

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