Alerta a los jóvenes sobre el crimen organizado

Una sólida investigación realizada por estudiosos y organismos especializados en la trata de personas dio como producto un filme singular: La danza de las fieras, encabezado por Educadores Sin Fronteras, cuyo objetivo es prevenir a los adolescentes ante las estrategias del crimen organizado. Se compone de seis cortos, encargados a jóvenes realizadores de probada calidad: Alayde Castro, Ana Díez, Ángel Linares, Rodrigo Luis Patterson, Miguel Ángel Fernández y Gina Herrera.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El largometraje La danza de las fieras, compuesto por seis impactantes cortos de diversos cineastas, versa sobre “la cantidad de estrategias” que emplea el crimen organizado para reclutar a los jóvenes en las distintas modalidades: trata de personas, para volverlos sicarios, prostituirlos y esclavizarlos.

Se trata de un proyecto de Educadores Sin Fronteras, cuya finalidad, a decir de sus creadores, es prevenir y crear conciencia sobre el problema en los adolescentes de entre 12 y 17 años.

El filme, recién terminado, es producido por Reflekto Kreativo, Kaptura Project y Bala Films, y se basó en investigaciones de un sinnúmero de especialistas, como Alan García Huitrón, criminólogo del Instituto Nacional de Ciencias Penales; Azul Leyson, coordinadora general de Sin Trata, A. C.; Claudia Hernández, madre de víctima de trata de personas; Eric García-López, profesor e investigador en psicopatología forense de Ciencias Forense de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Trailer: La Danza de las Fieras from Reflekto Kreativo on Vimeo.

Además, Laura Alvarado Castellanos, directora de ProNiño de la Calle IAP; Olga Noriega, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) y Miembro del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), y Vanessa Foronda, de la Unidad contra la Trata de Personas, Niñez Migrante y Género, y de la Organización Internacional para las Migraciones Misión en México (OIM).

Alayde Castro Hernández, directora del primer corto, Followback, donde se habla de la pornografía forzada a través de una adolescente que quiere ser modelo y es engañada con su celular, también estuvo a cargo de la dirección creativa, la cual consistió en buscar a los directores para dar forma a cada historia:

“Entre Germán Castilla, de Bala Films, y yo de Kaptura Projects, trabajamos en eso. Lo importante es que no es un proyecto artístico sólo con un fin expresivo, sino que hay una función más allá que es la prevención de la trata de personas.”

Graduada en comunicación audiovisual por la Universidad Europea de Madrid manifiesta en entrevista que llevar este conflicto a la pantalla grande es muy complicado:

“El miedo a abordar y meterse de lleno al tópico, es mucho. Como creativo te cambia la perspectiva. Nosotros no creamos una película de trata de personas con nuestra imaginación, efectuamos una ardua investigación. Íbamos a ver a expertos, incluso a víctimas, y empiezas a absorber información muy fuerte, de lo cual estás enterado, pero es muy lejano a uno de alguna forma.”

Followback es un relato de ficción y lo estelarizan Paulina Matos y Arianna Nicole.

Ana Díez, quien por su largometraje Ander Eta Yul (1988) obtuvo el Premio Goya a la Mejor Dirección Novel, filmó el cortometraje documental Voces blancas, donde capta a niños mexicanos de 12 a 17 años, quienes ante la cámara conversan sobre el consumo de servicios sexuales y el maltrato hacia la mujer…  Socia y cofundadora de la Asociación de Mujeres Cineastas y Medios Audiovisuales de España, explica:

“Me preocupa lo que pasa al respecto de la trata, no sólo en México, sino en todo el mundo. Pensé en captar la visión que conservan los niños mexicanos sobre estos tópicos. En un espacio me ayudó una improvisadora teatral, Amanda. Los chicos de diversas escuelas, que no se conocían, expresaron sus preocupaciones.”

Y aclara: “La trata es que te seducen, y queda claro en la película. No podemos permitir que en pleno siglo XXI seamos esclavos para todo, para prostituirte, trabajar o para que asesines…”

Explotación laboral

Por su parte Ángel Linares en El sol bajo los pies, capta la vida de mujeres y niños de la región de la Montaña de Guerrero, quienes son reclutados con mentiras para dejar su hogar para trabajar en campos agrícolas en condiciones infrahumanas.

Linares, cuyos anteriores cortos han sido exhibidos en Cannes, exalta que “los jornaleros en la región central del país es un fenómeno muy excepcional a lo que ocurre en el norte, como en Sinaloa o en Baja California”. Detalla:

“Después de la convocatoria de abordar la problemática de trata, me interesaba mucho aproximarme a las cuestiones vinculadas con la explotación laboral, porque llevo mucho tiempo trabajando en el estado de Guerrero.

“En este conflicto se debe ser puntual. Más allá de los elementos de seducción, hay una responsabilidad del Estado tremendo en todo lo que tiene que ver con trata de personas. Es un crimen de Estado en la medida en que no les interesa la dignidad humana, de hecho las políticas de los gobiernos recientes se han encargado justamente en incrementar la desigualdad, las malas condiciones laborales… Por ejemplo, el ataque a las normales rurales justamente tiene que ver con un desinterés por la formación y por la educación a los sectores rurales, y generan mano de obra muy barata o gratuita para los empresarios.”

Otro filme que forma parte de La danza de las fieras es Todos queremos dormir, donde en forma de ficción Rodrigo Ruiz Patterson relata cómo una empleada doméstica, al descubrir que su hija ha desaparecido, no sólo se enfrenta al caso omiso en el Ministerio Público, sino a una persona que le dice que la ayudará… pero también es engañada. Protagoniza la historia Asur Zágada.

Ruiz Patterson narra que trató de abordar un punto de vista diferente:

“Por eso me fui un poco con los familiares de las víctimas, quienes a su vez también son víctimas. También los engañan y los usan en su desesperación.”

–Sin ser especialista, pero al abordar esta problemática, ¿qué le preocupa de los desaparecidos?

–Como decía mi compañero Ángel: El gobierno está muy involucrado. Aquí se ve la burocracia, el Ministerio Público… No sólo existen desapariciones de trata, sino desapariciones forzadas de narcotráfico, en fin. Los medios informativos ya empiezan a abordarlo, pero creo que es un problema muy grande. Este trabajo me deja más información, mucha más sensibilidad al respecto.

Las otras dos obras son ficciones: Desechables, de Miguel Ángel Fernández, y Que canten los niños, de Gina Herrera. La primera es sobre los niños sicarios. Manipulan a los chicos por una oferta de trabajo de jornalero, y los convierten en asesinos a la fuerza. Los actores son Rodolfo Calderón y Ángel Noé Alvarado. La segunda trata de un albergue donde los infantes enfrentan abuso de poder, esclavitud, privación de su libertad, abusos sexuales, comercio de órganos y adopción ilegal.

La cinta está basada en el albergue La Gran Familia, de Rosa María Verduzco, Mamá Rosa, que se encontraba en Zamora, Michoacán.

Actúan las niñas Nicole Reyes y Matilde de Luna. La productora de Reflekto Kreativo.

Marta Hernández rememora cómo llegó la petición de La danza de las fieras por parte de Educadores Sin Fronteras, A.C., una organización no gubernamental, autónoma, sin fines de lucro, que desarrolla y fomenta programas académicos y culturales, así como publicaciones e investigaciones con el objetivo de mejorar la educación en México:

“Ellos realizan un programa que se llama El arte de convivir, donde ofrecen talleres, y ahí surgieron estos cortos con respecto a la trata de personas. Al principio no pensábamos en realizar un largometraje, pero la idea creció, y Educadores nos dio un presupuesto. Ya que vimos el potencial, Bala Films nos presentó una serie de posibilidades, de realizadores, de ideas. Este largometraje va dirigido a la prevención de este problema en jóvenes, aunque no solamente puede ser utilizado como un material didáctico en las escuelas, pensamos que también le puede gustar al público en general.”

Ahora buscan el circuito de festivales nacionales e internacionales para proyectarlo. Advierte:

“Jóvenes, ¡Mucho ojo! La mayoría de los tratantes se valen de la inocencia, como dicen: niños incautos pican fácilmente y sobre todo ahora con las redes sociales. ¡Alerta, por favor!”

Germán Castilla, otro de los productores, resalta que “cada uno de los proyectos tuvo necesidades diferentes”.

Bernardo de Urquidi, de Kaptura Projects, aclara que por ahora han visto el filme sólo ONGs e investigadores que ayudaron a los directores, “y se encuentran sorprendidos de cómo cada realizador captó la trata de personas”.

La coordinación de financiamiento del filme corrió a cargo de Citlali Tuero.

Este texto se publicó en la edición 2125 de la revista Proceso del 23 de julio de 2017.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

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