Miembros de la OEA piden a Maduro que suspenda la elección de la Asamblea Nacional Constituyente

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Previo al arranque de la sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que se llevó a cabo hoy en Washington, la delegación venezolana arremetió contra los gobiernos de Estados Unidos, México y Colombia, a los que acusó de fomentar una transición en su país, y reiteró que la votación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) se llevará a cabo el próximo 30 de julio.

Al igual que el canciller Samuel Moncado el lunes pasado, la representante de Venezuela aseveró que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) coordina con los gobiernos de Colombia y México para derrocar el gobierno de Nicolás Maduro.

Por parte de México, el representante Luis Alfonso de Alba calificó de “irresponsables” las declaraciones del gobierno de Venezuela, según las cuales la OEA fomenta un golpe de Estado en su país, y planteó que se trata más bien de una “evasión de responsabilidades”.

El embajador sostuvo que el gobierno de Nicolás Maduro no puede invocar el principio de no intervención “para eludir responsabilidades en materia de derechos humanos”; reiteró que México no trabaja con otros países para afectar al gobierno sudamericano, e insistió en que el presidente venezolano crea “teorías de la conspiración que pretenden culpar a otros países de lo que ocurre en el país”.

Inmediatamente después, el representante de Estados Unidos ante la OEA declaró que en los últimos meses Venezuela se convirtió en una “dictadura con partido único” y planteó que, ante esta situación, “no podemos quedarnos con los brazos cruzados”.

Durante la sesión, un grupo de 14 gobiernos miembros del organismo –entre ellos el de México– exigió al gobierno de Venezuela que suspenda el proceso de elección de la ANC, el cual implicaría “el desmantelamiento definitivo de la institucionalidad democrática”, según aseveró en una declaración conjunta.

La declaración, leída por el representante del gobierno de Panamá, planteó un llamado urgente a la “separación de los poderes” en el país sudamericano.

A lo largo de las dos horas de debate sobre la situación en Venezuela, el gobierno de ese país recibió el apoyo de los gobiernos de Nicaragua, Bolivia y Ecuador, así como de los países integrantes de la Comunidad del Caribe (Caricom), la cual promovió una declaración que subraya los principios de “no intervención y no interferencia en los asuntos de los demás países”.

El representante de Ecuador recordó que la situación de los derechos humanos no resulta mejor en otros países miembros de la OEA, pero observó que estos temas no se abordan ante el organismo interamericano: enunció, por ejemplo, la situación en México, aunque no mencionó el nombre del país.

Evocó “los 2 mil 234 asesinatos en otro país sólo en el mes de junio, de los cuales 70% queda en la impunidad y el 45% tiene intervención directa o indirecta de autoridades gubernamentales según datos oficiales”.

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