Ida Rodríguez Prampolini (1925-2017)

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- De trato suave, carácter fuerte y actitud solidaria con los alumnos propios y ajenos, la maestra Ida Rodríguez Prampolini fue mucho más que una exitosa académica universitaria.

Poseedora de un elegante encanto femenino que se fusionaba con sus ideas y actitudes de abierto compromiso social, la veracruzana nacida en 1925 fue musa del compositor Agustín Lara, reina del Carnaval de Veracruz, bailarina, Premio Universidad Nacional, miembro de Número de la Academia Mexicana de Historia y fundadora del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC).  Una vida en la que el arte, la investigación, la enseñanza, la promoción cultural y el disfrute cotidiano eran parte de una misma vivencia.

Formadora de investigadores del arte que destacan por el rigor de su trabajo –como Rita Eder, Francisco Reyes Palma e Irene Herner–, Ida Rodríguez poseía un carácter osado que la mantuvo siempre a la vanguardia de sí misma. Estudiosa del pensamiento de sociólogos italianos como Antonio Gramsci, Lombardi Satriani, A. M Cirese y Francesco Alberoni, entre otros, la académica desarrolló un modelo interdisciplinario para la comprensión del fenómeno artístico emparentado con la historia social y la sociología del arte.

Convencida de que sus mayores enseñanzas provenían de sus estudiantes, la maestra siempre defendió la importancia de la educación y difusión del conocimiento. Para ella, los intelectuales tenían un compromiso con la sociedad y, aunque también estaba consciente de que el pensamiento no era suficiente para solucionar los problemas de nuestro país, siempre mantuvo una férrea coherencia entre sus ideas, sus utopías y sus actividades.

Investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la Universidad Nacional Autónoma de México desde 1957, Ida Rodríguez, aunque no abandonó completamente su vínculo con aquél, se dedicó los últimos 30 años a la promoción de la cultura en su estado natal. En 1987 fundó el IVEC y lo dirigió hasta 1993 con una estrategia de promoción basada en la investigación de lo que debía promoverse, la promoción de la cultura desde los ámbitos locales y la atención a las expresiones populares. Estrategia que se concretó en la apertura de  aproximadamente 57 casas de cultura, la creación de diversos museos y escuelas de educación artística, la recuperación de archivos y, en 1997, la creación del Consejo Veracruzano de Arte Popular.

Severamente crítica ante el predominio de la mercadotecnia como base de la creación y consumo artísticos, Ida Rodríguez, quien consideraba que la academia del consumo definía toda actividad creativa y artística, se expresó siempre en contra del vínculo entre la cultura, las artes y el turismo de entretenimiento. Desde su perspectiva, el verdadero arte, ajeno a la mercadotecnia, debía servir para apoyar el desarrollo espiritual de las personas.

Entre sus principales libros se cuentan los tres tomos de La crítica de arte en México en el siglo XIX y el espléndido catálogo razonado del Muralismo Mexicano 1920-1940 que, bajo su coordinación, se publicó en 2012.

Recordada con cariño y admiración, Ida Rodríguez Prampolini murió en su Veracruz, antes de cumplir 92 años, el miércoles 26.

Este texto se publicó en la edición 2126 de la revista Proceso del 30 de julio de 2017.

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