Xochimilco: la mitad de su población afectada por la venta de droga

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Avelino Méndez Rangel, jefe delegacional en Xochimilco, se explaya al abordar el asunto de la delincuencia organizada: “La mitad de nuestra población se ve afectada por la venta de droga. Los grupos que se dedican al narcomenudeo invadieron las zonas con mayor concentración de habitantes”.

Durante la entrevista se apoya en un mapa delictivo de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México en el cual se desglosan los delitos en la demarcación y se marcan los puntos donde se cometen.

Méndez Rangel, militante de Morena y quien asumió el cargo en octubre de 2015, durante su campaña habló del narcomenudeo y la inseguridad generada por los grupos que se dedican a la venta ilegal de mariguana y cocaína en Xochimilco y zonas aledañas.

“Atendiendo al mapa delictivo, hemos destinado más elementos a los puntos (críticos) que nos marca, como el centro de Xochimilco, el punto intermedio entre los barrios de San Pedro y San Antonio; así como Rosario, Belem, San Esteban, La Santísima, San Diego. Eso nos ha ayudado a disminuir el índice (delictivo), sobre todo el asalto a transeúntes, que era el más frecuente. Hemos realizado un buen número de remisiones en flagrancia por robo de celulares y objetos personales, como bolsas y collares”.

Respecto a la venta de droga, la estrategia es otra, dice: “Lo que hacemos es reportar a la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México lo que se comenta en la calle y lo que reporta la población. Nosotros no somos investigadores ni tenemos los métodos que se requieren para dar una información precisa.

“Detectamos que Tulyehualco es una zona muy conflictiva, además del centro de barrios que integran el de San Diego y una parte de San Gregorio Atlapulco. Allí tenemos el mayor número de reportes de vecinos sobre la presencia de esta actividad. Hablan de narcomenudeo o se refieren a la venta de estupefacientes de diversos tipos.”

–¿Qué porcentaje de la delegación ocupan estos puntos conflictivos –se le pregunta a Méndez Rangel.

– Si hablamos de superficie, 30%. Ello implica como 50% de la población, porque Tulyehualco es el pueblo más grande de Xochimilco, junto con San Gregorio; son de los más poblados.

–¿Con que colindan esas zonas conflictivas?

–Tulyehualco, que incluso fue tema de campaña. Puede denominarse “punto trino”, pues una vialidad (de la Tláhuac-Tulyehualco-San Juan Ixtayopan-San Antonio Tecómitl) concentra el tráfico de tres delegaciones: parte de Tláhuac, la parte oriente de Xochimilco y la zona por la que se desplaza la mayor parte de los vecinos de Milpa Alta.

“Esa carretera tiene varios problemas. Uno de ellos es que en Tulyehualco se registraba el desbordamiento del comercio en la vía pública. Al inicio de la administración nos concentramos en retirar a una buena parte, pero no hemos concluido.

“Otro es que (esa arteria) es un punto de intenso tráfico de transporte público concesionado, como microbuses. Hay rutas que van hasta el Estado de México, a la comunidad de Xico; otras entran a Chalco y a Valle de Chalco.”

Región “sui géneris”

El caso de Tulyehualco es muy peculiar. Pese a que es uno de los pueblos más grandes de Xochimilco, la mayor parte de su superficie está en Tláhuac y en el Estado de México.

“Digo que es sui géneris porque la información que tenemos es que debido al gran espacio abierto que hay y la carretera que va de Tláhuac a Chalco –que además colinda con pueblos del Estado de México como Ayotzingo–, colinda con toda la parte oriente de la Ciudad de México, lo que permite un trasiego de todo tipo de cosas”, agrega el entrevistado.

–¿Estamos hablando de enervantes, contrabando de armas, migrantes, trata de…?

–Es una ruta fácil para sacar todo tipo de vehículos robados. Sobre todo, es una salida natural para el narcomenudeo; ese siempre está.

–¿Ha pedido la intervención de las Fuerzas Armadas?

–Me he concentrado en la instancia local y, dado el peligro que representa el punto de Tulyehualco, he pedido a la SSP de la Ciudad de México que se establezca una estación de policía con suficientes elementos para controlar esta vía.

“Además, servirá para tener una vigilancia muy estrecha en la zona alta del pueblo de Tulyehualco, lo que se conoce como Cerrillos. Este punto es estratégico para la seguridad del oriente de la Ciudad de México.”

Esa solicitud, dice, la hizo el año pasado. Desconoce por qué no ha sido atendida.

En la zonas donde se registra la venta de estupefacientes los vecinos admiten el problema, pero no hablan de ningún grupo criminal en particular. Méndez Rangel asegura que en su demarcación no opera una banda tan fuerte como la de Tláhuac.

–Sobre el operativo encabezado por elementos de la Secretaría de Marina el jueves 20 en esa delegación, ¿hubo un cambio en la actividad de narcomenudeo?

–Le puedo decir que tengo el reporte de un coordinador de Seguridad Pública de la Policía Auxiliar, según el cual la situación es tranquila. Que la venta de enervantes continúa igual que siempre. Este es un comercio que siempre está presente: mientras haya demanda, habrá oferta.

Aclara que el mapa delictivo con que cuenta la delegación Xochimilco fue elaborado por la SSP de la Ciudad de México sobre la base de las denuncias presentadas ante el Ministerio Público.

Los pendientes

Méndez Rangel insiste en que debe haber una acción contundente respecto al comercio en vía pública, transporte público concesionado, bicis, taxis, micros y sobre todo mototaxis. Esas acciones corresponden al gobierno capitalino, en particular a la Secretaría de Movilidad (Semovi); ayudarían mucho a disminuir problemas como la falta de regulación de bases –paradas checadoras– y de padrones.

La delegación Xochimilco las ha solicitado reiteradamente, pero la Semovi no las ha proporcionado”, comenta el entrevistado.

Urge también la regulación del servicio de taxis irregulares que dan servicio a la zona cerril: San Francisco, San Mateo, San Andrés, Nativitas, Santa Cruz Acalpixca, San Gregorio Atlapulco, San Luis Tlaxialtemalco, Tulyehualco y Santiago Tepalcatlalpan.

–¿Ha recibido reporte de los ciudadanos sobre venta o halconeo en el transporte público?

–El año pasado, en la calle Nuevo León, en un tramo de Caltongo a San Gregorio Atlapulco, había una banda de asaltacamiones, pero la actividad disminuyó. Sobre el halconeo, la verdad no tenemos reportes.

De las revisiones a la zona alta, no ha detectado la siembra de estupefacientes como mariguana y amapola, comenta el entrevistado. Y aclara que en Xochimilco sigue cultivándose todo tipo de flor de ornato.

Sobre la intervención de fuerzas federales, como en Tláhuac el jueves 20, Méndez Rangel sostiene que las autoridades de la Ciudad de México tienen la suficiente fortaleza para atacar estos problemas en coordinación con las fuerzas federales. Pero la que debe de llevar el mando es la Policía de la Ciudad de México.

–¿Cuantos policías tiene Xochimilco?

–Por turno, 100 elementos, cuando la norma indica que deben ser 400 en cada uno de los dos turnos. Resultan insuficientes para atender a 400 mil habitantes, 12 mil hectáreas de superficie, 14 pueblos, 17 barrios y 100 colonias.

Las famosas trajineras, también se han visto amenazadas por el narcomenudeo: “El mapa delictivo de la SSP incluye esa actividad y junto con la PGR seguramente se va a actuar, porque es un asunto federal. Por cuestiones de procedimientos no podría dar información, pero sí están identificados esos puntos y se está actuando”, comenta Méndez Rangel.

Y explica el modus operandi: “Los principales clientes son jóvenes y turistas, los narcomenudistas se acercan a ellos para ofrecer los productos de manera discreta para no ser descubiertos”.

Este texto se publicó en la edición 2126 de la revista Proceso del 30 de julio de 2017.

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