Banxico deja intacta la Tasa de Interés Interbancaria

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) decidió dejar intacta la Tasa de Interés Interbancaria, luego de 11 meses consecutivos de constantes alzas que colocaron en 7% esa variable.

Al dar a conocer su Anuncio de Política Monetaria, el banco central destacó que desde finales de 2015 ha instrumentado “una estrategia oportuna” y ha tomado las medidas necesarias para contribuir a que los ajustes en los precios, derivados de la secuencia de choques que ha recibido el país desde mediados de 2014, se den de manera ordenada, evitando la aparición de efectos de segundo orden. Con ello, apuntó, se ha logrado que las expectativas de mediano y largo plazo permanezcan ancladas.

“Considerando que los ajustes en la postura monetaria tienen un efecto rezagado sobre la inflación general, las acciones de política monetaria que se han implementado también han comenzado a reflejarse en diversos indicadores y rubros de la inflación, que recientemente han mostrado una reducción en su tasa de crecimiento e incluso cierta reversión en su tendencia”, justificó el banco central, encabezado por Agustín Carstens.

Inflación cerca de su techo

Para la institución encargada de la política monetaria, la inflación –que en julio alcanzó el 6.44%– “está muy cerca de llegar a su techo”, y en los últimos meses del año descenderá sin llegar al objetivo de 3%.

De acuerdo con Banxico, los elevados niveles que ha presentado la inflación general anual durante el año en curso –con un impulso adicional en los últimos meses– reflejan el efecto de diversos choques de oferta, como la depreciación que desde finales de 2014 ha acumulado la moneda nacional, así como los efectos del proceso de liberalización de los precios de algunos energéticos y el aumento al salario mínimo en enero pasado.

“Aun cuando se espera que en los próximos meses la inflación general anual seguirá ubicándose por encima del 6%, ésta parece estarse acercando a su techo. De hecho, se prevé que en los últimos meses de este año retome una tendencia a la baja y que ésta se acentúe durante el año siguiente, conduciendo al objetivo de 3% hacia finales de 2018”, sostuvo.

Sin embargo, existen riesgos al alza para dicha previsión, como efectos de segundo orden sobre la inflación. También la posibilidad de que se revierta la apreciación que ha registrado la moneda nacional y que persistan incrementos en los precios de los bienes agropecuarios, aunque el impacto de estos últimos sobre la inflación sería transitorio.

Finalmente, considerando que las condiciones en el mercado laboral se han estrechado, la evolución de los costos unitarios de la mano de obra podría empezar a reflejarse en la inflación, resaltó el banco central.

En cuanto a los riesgos a la baja, explicó que la apreciación de la moneda nacional podría consolidarse e inclusive reforzarse, además de que los precios de los energéticos podrían disminuir, en línea con sus referencias internacionales.

De igual manera, consideró que en los próximos meses se podría presentar una reversión mayor a la anticipada respecto de los incrementos en los precios de productos agropecuarios –que a últimas fechas han afectado a la inflación general–, además de que podrían registrarse reducciones en diversos precios como consecuencia de las reformas estructurales.

Complejo entorno

Luego de que las agencias calificadoras Fitch Ratings y Standard & Poor’s modificaron a “estable”, desde “negativa”, la perspectiva de las calificaciones crediticias del país, el Banco de México no echó las campanas al vuelo y aclaró que México continúa enfrentando un “entorno complejo”, por lo que hizo un llamado a las autoridades hacendarias a no descuidar los fundamentos macroeconómicos.

“La economía mexicana y los mercados financieros nacionales han reflejado resiliencia ante los choques que la han afectado. El fortalecimiento de los fundamentos macroeconómicos en la última década y media ha sido condición necesaria para que esto suceda. No obstante, es importante tener presente que la economía mexicana continúa enfrentando un entorno complejo, a pesar de esta resiliencia y de la mejoría en las perspectivas de la relación bilateral de México y Estados Unidos”, lanzó.

Ante ello, recomendó, es especialmente relevante que las autoridades perseveren en mantener fuertes los fundamentos macroeconómicos del país, consolidando las finanzas públicas y la convergencia de la inflación a su objetivo.

“También es importante mencionar los avances logrados en la implementación de las reformas estructurales, en particular la energética. En reconocimiento a todo esto, algunas de las agencias calificadoras ajustaron la perspectiva de la calificación de la deuda soberana mexicana de negativa a estable”, reconoció la institución.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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