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Manson y Harry, doble fantasía en el Palacio de los Deportes

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El carácter aguerrido y la energía femenina invadieron anoche el Palacio de los Deportes con la presencia de la escocesa Shirley Manson y la estadunidense Debbie Harry, quienes se presentaron como parte de su gira Rage & Rapture (“Ira y embeleso”).

A eso de las 20:46 es que se apagaron las luces para observarse de inmediato la seductora figura virginal de Shirley Ann Manson (Edimburgo, agosto 26 de 1966) junto a su banda Garbage, tiñéndose el ambiente de carmesí con el pelirrojo de su cabello; una minifalda rojiza, y la iluminación del mismo tono escarlata, de acuerdo con la crónica solicitada a César Muñoz Valdez para los lectores de Apro.

Shirley Manson. Foto: Cortesía Lulú Urdapilleta

Shirley Manson. Foto: Cortesía Lulú Urdapilleta

“No horses” (Nada de caballos) fue el tema con el que dieron apertura al show que congregó a poco más de 13 mil 400 personas en el Domo de Cobre, en un formato de butacas al centro de la plancha del foro, que prácticamente no fueron ocupadas por el público porque los asistentes ahí permanecieron de pie durante toda la presentación.

El rock áspero de Garbage caló en cada rincón con altos decibeles, con rolas como “Sex is not the enemy” (El enemigo no es el sexo) y “Empty” (Vacía), al tiempo que ella lanzaba su saco provocando los alaridos al mostrar mejor su silueta.

“I think I’m paranoid” (Creo que estoy paranoica) elevó aún más la entrega que con “Cherry lips (Go Baby Go!)” (Labios cereza, ¡vamos nene, vamos!) alcanzó la emoción colectiva expandiéndose por el agitado recinto capitalino. Continuó con “Blackout” (Apagón) y “Special” (Especial), desatando uno de los momentos más intensos al sentirse los acordes de “Stupid girl” (Chica estúpida).

Luego de una hora le dieron duro con “Only happy when it rains” (Sólo feliz cuando llueve) y “Push it” (Apriétalo), en la cual Shirley se bajó del entarimado para recorrer la parte frontal detrás de la valla protectora, cosa que sus fans agradecieron por presenciarla cerca, terminando su intervención con “Vow” (Reverencia), cercanas las 22:00 horas, en una veloz despedida.

La güera Debbie

Tras un receso de 19 minutos apareció la legendaria cancerígena Deborah Ann Harry (Miami, Florida, julio 1 de 1945), mejor conocida como Debbie Harry, disfrazada con un traje y máscara de abeja reina, teniendo la compañía de su agrupación Blondie.

A sus 72 años de edad, la cantante y actriz se burló de los estragos del tiempo al apoderarse del lugar con un espectáculo de poco más de una hora sin descanso alguno, haciendo un recorrido especial por sus antiguos éxitos que departió iniciando con “One way or another” (De un modo u otro).

Le siguió así “Hanging on the telephone” (Colgada del teléfono), “Fun” (Divertido) y la rocker “Call me” (Llámame), en una producción sencilla, al igual que Garbage, consistente de una pantalla central y dos laterales para que pudiera verse a la celebridad por intervalos. Debbie Harris portaba una capa negra que a sus espaldas dejaba ver escrito: “Stop fucking the planet”; mientras se le escuchaba gritar: “¡No chingues el mundo!”.

Entre tanto, ella lanzaba besos a sus seguidores que no paraban de bailar y brincar en sus lugares, para ofrecerles “María”, bajo el clamor al unísono y seguir con “Too much” (Demasiado).

La enloquecedora velada entró en su recta final con “Long time” (Largo tiempo), “Atomic” (Atómica) y la disco “Heart of glass” (Corazón de cristal), y aún obsequió Debbie Harry su regreso al público para deleite de los apasionados fans a quienes electrizó con “My heart will go on” (Mi corazón continuará), “The tide is high” (Está alta la marea) y finalmente, como cerrojazo, “Dreaming” (Soñando) ya cercana le medianoche, dejando un halo festivo con ensimismadas miradas que fueron atrapadas por esta dupla de fascinación femenina.

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