Venezuela: la oposición dividida ante las elecciones regionales

CARACAS (apro).- Después de cuatro meses de protestas que dejaron más de 130 muertos, los comicios regionales centran el juego político en Venezuela.

Por lo pronto, las protestas cesaron. El gobierno lo atribuye a “la paz” que trajo la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Por su parte, la oposición parece dar tumbos en su estrategia. Decidió participar en las elecciones de gobernadores –a pesar del descontento de sus bases–, al tiempo que el gobierno de Nicolás Maduro toma un respiro luego de sufrir la presión nacional e internacional.

Los comicios regionales, que incluían gobernadores y diputados de los consejos legislativos de las entidades, debieron realizarse en diciembre de 2016, según la Constitución. La oposición reclamaba el cronograma electoral, pero en ese entonces el gobierno de Nicolás Maduro alegó no tener dinero para hacerlas y el Consejo Electoral Nacional (CNE) prometió realizarlas durante el primer semestre de 2017. En cambio, en mayo anunció la fecha para diciembre. Una vez instalada la Constituyente, de totalidad oficialista, esta instancia pidió adelantarlas para octubre.

La de la ANC fue una votación organizada por el CNE antes de las elecciones de gobernadores y parlamentos regionales que ya la presidenta del organismo electoral, Tibisay Lucena, había fijado para el 10 de diciembre próximo.

El analista en materia electoral Eugenio Martínez, considera que no se puede hablar de adelanto de elecciones sino de una estrategia gubernamental. “Más que adelantar elecciones, lo que ha habido es un juego con la fecha de esos comicios a conveniencia del partido oficial, especialmente porque será solo para gobernadores y no para asambleas legislativas”, dice a Apro.

Con la eliminación de los cargos legislativos regionales, de esta elección a realizarse en octubre, la estrategia de Maduro es someter a los gobernadores electos a parlamentos regionales dominados por el chavismo. Estos cargos fueron electos por última vez en 2012, cuando el partido de Hugo Chávez conquistó la mayoría de las curules.

“Es decir, si la oposición gana más gobernaciones, van a tener un control político muy fuerte de parlamentarios (regionales) oficialistas que fueron electos hace más de cinco años”, explica Martínez.

El dilema de la oposición

La elección de la ANC fue duramente criticada por sectores de oposición al señalar vicios en su convocatoria que contravienen el mandato constitucional vigente. Tras los comicios, la empresa encargada de la votación electrónica en Venezuela desde 2004, Smartmatic, denunció manipulación del CNE en los resultados.

Los cuestionamientos también surgieron sobre su constitución como un suprapoder, por encima de todas las instancias estatales, que tendría, entre otros propósitos, disolver el Parlamento –electo en 2005 y con mayoría opositora– y destituir funcionarios incómodos para el gobierno de Maduro, como la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz. Hasta el momento, sólo se ha concretado esto último.

Ante este panorama, para los opositores más radicales era impensable acudir a cualquier acto electoral convocado por ese mismo CNE señalado de fraude. Sin embargo, la mayoría de los partidos agrupados en la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) decidieron inscribirse.

Esto ocasionó rupturas internas y la separación de la MUD por parte del partido Vente Venezuela, encabezado por la opositora María Corina Machado y la decisión de la Alianza Bravo Pueblo (ABP) de no acompañar al resto de los partidos en las regionales, pero sin retirarse de la coalición.

Las primeras declaraciones sobre esta decisión las dio el diputado Richard Blanco, dirigente de ABP, en exclusiva para Apro, el viernes 4. “Si estamos hablando de que hubo un fraude perpetrado por Maduro y el CNE, no vamos a ir a elecciones regionales, porque si eso sucede simplemente van a hacer una Constitución que podrá por encima de los gobernadores figuras nombradas a dedo por Maduro”, dijo.

El partido más antiguo de Venezuela, el opositor Acción Democrática (AD), fue el primero en anunciar públicamente su participación en las regionales, aún cuando la MUD no había tomado una decisión al respecto. “Si no nos inscribimos en las elecciones de gobernadores, el chavismo ganaría 23 gobernaciones por forfait”, declaró Henry Ramos Allup, secretario general de AD, el miércoles 2 al canal de noticias Globovisión.

Una semana después, la MUD anunció oficialmente que participaría en los comicios regionales, hasta ese momento pautados para el 10 diciembre. Pero tres días después, el sábado 2, la ANC decretó el adelanto de las elecciones para el mes de octubre.

Antes del anuncio oficial de la MUD, ya Maduro adelantaba opinión al respecto. “Yo saludo la decisión de todos los partidos políticos de oposición de inscribir candidatos a las elecciones de gobernadores”, dijo el mandatario en una alocución el lunes 7.

Martínez considera que la MUD falló en su forma de comunicar esta decisión, lo que le trajo duras críticas internas. “La oposición ha hecho una especie de lobby internacional para explicarle a los países que han rechazado la ANC por qué participar en estas regionales no implica que se está reconociendo al gobierno”, explica el especialista electoral consultado por Apro.

“La oposición está participando, a pesar del CNE, como una estrategia de seguir forzando al gobierno de Maduro a traspasar los pocos límites institucionales o democráticos que quedan en el país. Sin embargo, esta participación le permite a Maduro construir una narrativa de triunfo, de reconocimiento opositor y de haber controlado a la oposición”, asegura Martínez.

Estas diferencias abrieron una grieta en la unidad opositora que luce ahora dividida y que perdió la fuerza de las protestas de calle desde que se instaló la ANC. Situación que mediáticamente ha capitalizado Maduro atribuyendo este cese de las protestas a “la paz que trajo la Constituyente”.

De acuerdo con Martínez, la decisión de la oposición favorece electoralmente, en lo inmediato, a Maduro. “En el corto plazo le da argumentos al gobierno para decir que controló a la oposición”

Asimismo, considera que a mediano plazo la oposición puede forzar al gobierno a transgredir de nuevo las reglas. “Si la oposición mantiene a sus candidatos pese a todas las trabas electorales y políticas que se están poniendo, va a obligar al chavismo a volver a manipular la elección por lo que, la presencia opositora en las regionales le va a generar más problemas al gobierno que a la MUD”.

Esta difícil decisión que tomó la oposición de participar en los comicios regionales, le ha costado apoyo y popularidad. “Los estudios flash de las dos primeras semanas de agosto reflejan que efectivamente hay un impacto negativo en la disposición a votar de los electores opositores. Sin embargo, siguen siendo más los que están dispuestos a votar”, asegura Martínez.

Al acudir a la convocatoria del CNE, las estimaciones de triunfo bajaron para la oposición. “Antes del 30 de julio la proyección era que la oposición podía ganar 18 de 23 gobernaciones. Luego de esa fecha, suponiendo que el sistema electoral va a funcionar, que el chavismo no va a manipular los resultados como hizo el 30 de julio, la proyección baja de 18 a 12 de 23 gobernaciones para la oposición”, afirma.

Cambio de reglas

Tanto la convocatoria de las elecciones regionales como todo el proceso electoral en torno a estas, ha sido atípico. Según el artículo 42 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) de Venezuela, el cronograma electoral debe publicarse completo al momento de convocar la votación, pero no fue así.

La ONG Observatorio Electoral Venezolano (OEV) advirtió sobre las irregularidades en el proceso. “La ley es muy clara al respecto. La publicación del cronograma ofrece importantes garantías sobre la realización de las auditorías técnicas y el cumplimiento de otras etapas fundamentales para el correcto desarrollo de todo proceso electoral, por lo que debe conocerse a tiempo”, dice el comunicado de la OEV.

En este caso, una de las rectoras del CNE, Tania D’amelio, publicó por partes en su cuenta Twitter, el sábado 12, las fechas de las etapas que contempla el proceso, sin que hasta el jueves 17 se supiera la fecha exacta, del mes de octubre, en la que se hará la votación.

La OEV también alerta sobre el destino de los cargos regionales. “Una de las posibilidades contempladas en la redacción de una nueva Carta Magna es la eliminación de las figuras regionales y municipales, desplazadas por el Estado comunal. Por esta razón, algunos analistas califican las regionales como ‘una oferta engañosa’”.

Para Martínez, el incumplimiento de la LOPE que hace el CNE siguiendo instrucciones de la ANC, es claro y la legitimidad de las elecciones tendría que buscarse en otros mecanismos. “Lo que le daría legitimidad es el proceso de auditoría del sistema. Las 14 auditorías que le daban legitimidad y se hacían a los procesos electorales hasta 2015, fue también el principal problema el 30 de julio, cuando no se hicieron”, aseveró.

Con el antecedente de las irregularidades en la votación de la ANC, Martínez considera que será difícil comprobar la veracidad de los resultados. “Si no se ejecutan las auditorías completas o no se permite a presencia de testigos en áreas clave, será muy difícil garantizar la integridad de los resultados en octubre”.

El miércoles 16 la presidenta del CNE dio el balance de los candidatos postulados. “Para dar cumplimiento a los lapsos electorales se recibieron en las 23 juntas electorales más de 500 postulaciones de las cuales fueron admitidas 226. Estamos trabajando para que a la brevedad se conozca el cronograma final de las elecciones regionales”, dijo Lucena quien, para ese momento, no había anunciado la fecha de las elecciones de las que sólo se sabe serán en octubre.

Debido al poco tiempo y la imprecisión de las fechas en el cronograma electoral, el margen de maniobra de la oposición para definir candidatos únicos, es reducido. La MUD estaba preparada para unas elecciones que se realizarían en diciembre. Tiempo en el cual podrían haber realizado primarias y seleccionado a sus postulantes.

Con el nuevo cambio de fecha, queda muy poco tiempo para primarias. Las postulaciones ya cerraron, no pueden hacer cambios en la boleta electoral. “Los candidatos que inscribió la oposición ya no los puede retirar de los instrumentos de votación. Es decir, todos los que inscribió se van a quedar en la pantalla de la máquina de votación. (si se retiran) Quien vote por esos candidatos votará nulo”, advierte el analista electoral.

El principal problema para la MUD con la falta de claridad en el cronograma y la cercanía de una elección sin fecha es que le va a costar explicar a los electores qué boletas generan votos nulos, en caso de que algunos candidatos declinen a favor de otros.

Martínez explica cómo el cambio en las condiciones afecta la estrategia opositora. “La oposición inscribió múltiples candidatos, pensado que era en diciembre, que se iban a respetar tiempos que están en la LOPE, y que se iban a poder sustituir postulaciones hasta 30 días antes de la elección. El CNE y la ANC cambiaron esas reglas. La idea de las primarias, que era tener un candidato único, no será posible”.
Otra de las trabas que amenaza con torpedear los planes de la MUD, es la carta de buena conducta que solicitó el constituyente Diosdado Cabello que, según su propuesta, debe ser emitida por la ANC. “El CNE no pidió ese requisito para admitir las candidaturas. Pero hay un período de impugnación en el que la ANC pudiera objetar a los candidatos que no tengan ese requisito”, explicó Martínez.

Mientras la oposición lucha para mantenerse en el juego electoral, pese a las trabas, falta de definición de fechas y demás cambios en las reglas, que le impidieron participar con candidatos únicos, la contraparte oficialista inscribió 23 candidatos, uno en cada entidad que elegirá gobernador, con lo que tiene garantizado el voto duro en una sola tarjeta electoral, a diferencia de la MUD que deberá sortear votación con múltiples candidatos que atomizarán sus votos.

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