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Palito Ortega: “Mi reencuentro con México”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Desde Argentina, el ídolo tucumano de los años dorados del rocanrol de América Latina, Palito Ortega, habla acerca de su visita a nuestro país para presentar el espectáculo Caravana del Rock & Roll, junto a Angélica María, Enrique Guzmán, César Costa, Roberto Jordán y Los Teen Tops, a partir del viernes 25 de agosto.

“Estoy realmente muy feliz con la gente de un país que me recibió con los brazos abiertos allá por los años 70. Volver a los lugares donde yo estuve con el tenor don Pedro Vargas, El tenor continental, o con Mario Moreno Cantinflas, y haber compartido programas de televisión con Enrique Guzmán, o haber hecho una película con la señora Angélica María, así como tener una buena amistad con César Costa, es sencillamente formidable.

“Evidentemente va a ser un reencuentro de gran emoción para mí porque hace mucho tiempo que no voy, y reitero: México siempre me ha recibido muy bien y tengo mucha ilusión en este regreso.”

–Se le escucha muy bien y con el corazón contento, Palito…

–¡Con el corazón contento y con una despeinada al lado! –bromea.

“Vamos a llegar muy felices a México. A Angélica la quiero mucho porque hemos hecho una película acá en Argentina con ella. Con Enrique, bueno, somos contemporáneos, me ha grabado dos canciones y qué decir de César Costa, es un enorme señor al que respeto mucho. Compartiremos el escenario ni más ni menos que del Auditorio Nacional, del 25 al 27 de agosto, uno de los teatros emblemáticos de Latinoamérica, así que volver a México con ellos no podría estar mejor.”

–Una de las diferencias con esos artistas mexicanos del rocanrol es que usted componía y sigue componiendo canciones. Ellos son fundamentalmente intérpretes de refritos (covers) anglosajones.

–Yo he ido recogiendo los sentimientos populares para mis canciones cuando voy por ahí en la calle; en definitiva, no es otra cosa que lo que uno siente de la gente, porque la verdadera dueña de la canción son las personas; los motivos de la gente nos impulsan a los compositores a escribir temas.

De Tucumán al mundo

En Wikipedia, leemos de su biografía:

Ramón Bautista Ortega, (Lules, Tucumán, Argentina, 28 de febrero de 1941), más conocido como Palito Ortega, es un cantautor, actor, productor discográfico, director de cine y político argentino. Nacido en un hogar humilde, desde su juventud desempeñó diversas labores para colaborar con su numerosa familia… Hijo del obrero azucarero Juan Ortega y de Tomasa Rosario Saavedra, fue el segundo de siete hermanos (cinco varones y dos mujeres). Ramón comenzó a trabajar a los cinco años como lustrador de zapatos para ganar dinero y ayudar a su numerosa familia, dada la ausencia de su mamá.

“Por otro lado, soy un hombre que salí de un pueblo muy pequeño, pero he sido muy trabajador toda mi vida. Lo que he hecho es reflejar eso en mis canciones que son más bien optimistas, desde ‘La felicidad’, ‘Corazón contento’ y tantas otras. Y después la parte romántica, ¿no? ‘Prometimos no llorar’, ‘Por muchas razones te quiero’, ‘Sabor a nada’, ‘A mí me pasa lo mismo que a usted’, ‘Papeles’… El compositor no es otra cosa sino el observador que se nutre de los rostros de las personas en las calles. No siempre uno escribe lo que le pasa a uno”.

Reitera que esa misma filosofía del arte se la transmitió el cantautor italiano Domenico Modugno Mimmo (Bari, enero 9 de 1928-Lampedusa, agosto 6 de 1994, Lampedusa), con quien sostuvo una amistad cercana que los llevó a realizar juntos un par de giras por Italia.

–Autor de “Volare, nel blu di pinto di blu”…

–Domenico Modugno me honró con su amistad, al igual que José Alfredo Jiménez. Cuando conocí a José Alfredo me regaló aquel sombrero charro suyo, el primer sombrero mexicano que me traje para Argentina; todavía guardo esas fotografías de cuando me lo obsequió, esas imágenes son como un recuerdo sagrado. Ellos dos son personas que han sembrado un talento infinito para el mundo.

–Usted también escribió libros de poesía. ¿Siguió publicando poemas?

–Acabo de escribir mis memorias.

“Las dejé en la mitad, porque no sé todavía lo que me va a pasar –ríe–, las seguiré más adelante, ¿no? En el primer episodio, trato de mi nacimiento en mi pueblo; luego, de todos los trabajos que hice para ayudar a mi padre de chico, aunque me falta cuando traje a Frank Sinatra a Argentina, en 1981. También la crónica cuando un general Bussi (político que amenazaba con desplazar la hegemonía del Peronismo en Tucumán desde el regreso a la democracia en 1983 con la asunción de Raúl Alfonsín) se lanzó a las elecciones en mi pueblo, cuando vino la democracia y este señor se postuló a la candidatura, pero yo le gané la votación.

“Eso falta aún y, además, acabo de grabar un disco de rocanrol conmemorando los años sesenta en homenaje al que ha sido el precursor del rock en español en toda Latinoamérica, que fue Enrique Guzmán con Los Teen Tops. Estoy por editar ese disco acá en Argentina y vamos a ver luego a mi regreso de México qué hacer, pues me gustaría darle continuidad a esta unión de la Caravana del Rock. La idea es que nos escuchen en el Auditorio Nacional, ir luego a unas presentaciones en el interior, por ejemplo, a Guadalajara y Monterrey. Pero bueno, quiero manifestar simplemente mi gratitud a la fidelidad y al amor del público mexicano”.

Ahonda:

“Porque el mexicano tiene un respeto y una admiración por sus ídolos. Me encanta ir allá pues cuando estuve en Plaza Garibaldi con los mariachis y vi los monumentos a Jorge Negrete y Pedro Infante, ¡qué lindo que la gente respete así su cultura popular y sus artistas!”

–Nuevamente, la diferencia con los rocanroleros mexicanos es que usted no se durmió en sus laureles y no hace mucho tiempo usted fue a Tennessee, la tierra de Elvis Presley, para grabar un disco…

–Ciertamente hice dos producciones en Nashville, donde están los estudios de la vieja RCA Víctor, grabé con la banda de Elvis 1955, pero… son satisfacciones que uno tiene en la vida, sólo que los orígenes son haber empezado cantando rocanrol con lo que hacían Los Teen Tops, con “Popotitos” y “La plaga”, ahí empezamos todos, es decir:

“Hay un punto de partida para todos, que ha sido Elvis Presley, el espejo donde se miró toda una generación. Y después, bueno, ya dejamos un poco eso y empezamos a escribir nuestras propias canciones. Yo llegué a México en el año 63, y me recibió don Pedro Vargas en el show que tenía en la televisión, lo acompañaba Paco Malgesto. Ya después me hice amigo de Marco Antonio Muñiz, de Manuel El loco Valdés, en fin; que yo tengo el recuerdo más hermoso de México por ser el primer país que me recibió cuando yo salí de Argentina como Palito Ortega. Y del maestro Chucho Ferrer, quien en la RCA me produjo el primer disco en el extranjero.”

–Usted grabó “Vestida de novia”, su primer gran jit en América Latina.

–Sí, también “Papeles”, con un enorme arreglista que era don Chucho, imagínate cómo justifica eso plenamente mi emoción y alegría de volver nuevamente a México.

–Y de ahí pa’l real, a España con Rocío Durcal…

–…Y después con Marisol, después con la señora actriz y cantante Libertad Lamarque, filmamos “Sonrisa de mamá”…

Piel dura

–Todo esto se menciona en su biografía de Wikipedia, Palito; pero también se habla de las críticas a usted como político. ¿Por ello piensa escribir su biografía, para desmentir esas acusaciones?

–Lo que pasa es que el político tiene otra piel, una piel más dura para que no le entren las balas. Yo como artista tengo una sensibilidad a flor de piel. Pero para ser político es otra cosa. Y yo solamente me propuse llamarle al dictador que era el general Bussi, que iba a ganar las elecciones y no me representaba yo él ganaba. Uno no entiende por qué, pero un hombre que hizo desaparecer gente, desapareció gente e iba a ser gobernador electo, era la única razón por la que yo entré.

“Una vez dentro de la política me rodeé de profesionales para que me asesoraran; porque yo en realidad no tengo alma de político. Sólo que era mi obligación moral cortarle paso a ese señor pues ganar él ahí en mi provincia, en la nación tenían armado ya el lanzamiento del Partido Nacional Militar y hoy no sé qué habría sido de Argentina.”

Otro hecho lamentable durante su gobierno, subraya Wikipedia, ocurrió en 1992, cuando se otorgó “la Ciudad Sagrada de Quilmes” en concesión al empresario Héctor Eduardo Cruz por un período de 10 años, la suma a abonar en concepto de canon por la concesión era de $110, que nunca fue abonada al patrimonio provincial. Además, se permitió a este empresario, la construcción de un hotel con piscina dentro de la Ciudad Sagrada, sin estudios de impacto, relevamientos, consulta, participación ni consentimiento de la comunidad, lo que ha producido un daño irreparable.

Y a la manera del radicado en Miami, José Luis Rodríguez, El puma, Palito Ortega aprovecha para arremeter contra la situación actual en Venezuela, específicamente contra “la dictadura de un señor que se cree el dueño de ese país”.

–Pues no crea que acá en México nos va mucho mejor, Palito…

–Pero la gente todavía tiene la posibilidad de organizarse y votar un candidato, el problema es no tener ni siquiera la oportunidad del voto.

“En fin, que ese fue un episodio mío en la política argentina que no duró muchos años y porque el hombre se nutre de sensaciones o experiencias que va viviendo, no me arrepiento para nada pues hice lo que tenía que hacer. Sin embargo, al día siguiente de mi traje político me puse mi ropa de artista y la gente seguía allí conmigo, mi público estaba esperando para recibirme con todo su amor. Mirá que hay políticos que pasan por su vida política y después no pueden ni siquiera salir a la calle a tomar un café. Y yo seguí con mi carrera como si nada.”

–¿Sigue usted viendo a Charly García?

–Sí, él participa conmigo en el disco que hice, canta “Popotitos” y otras piezas, la nuestra es una amistad de sangre, como la nombra él. Somos hermanos.

“Porque bueno, en un momento dado yo estuve con él aislado siete meses para tratar de sacarlo de una situación muy difícil que vivió, entonces hay una relación muy importante ahí con él.”

–Por último, don Rubén: ¿Cómo le haremos para unir a esta Latinoamérica tan dividida?

–La única manera sería que Latinoamérica conforme un bloque regional, que pueda tener un pensamiento unificado en cuanto al comportamiento de una sociedad; pero si aparecen dictadores que matan a los jóvenes, será muy difícil.

“Latinoamérica no entiende lo que aconteció con Europa, pues cuando esos países europeos conformaron un bloque regional en la Unión Europea se fortalecieron ante el mundo. Y nosotros somos países que no terminamos de ser débiles, yo no entiendo cómo la gente no se manifiesta en contra de la idea de un Trump quien desea levantar un muro para dividir a Estados Unidos y México. Esa es la actitud de un dictador, de un soberbio. Yo hasta le hice una canción a ese señor, porque los latinos se van allá para trabajar, no para pasearse. Hacen todo el trabajo que los americanos no son capaces de hacer, toda la costa oeste norteamericana es lo que es en gran medida por los mexicanos que fueron allá a trabajar de verdad. Eso de querer levantar un muro me parece que es una actitud colonialista.”

–¿Qué canción es esa?

–Esa canción es “Porqué no hacemos un puente”, sobre querer pasar por arriba de esa miseria de hacer muros, pero bueno… igual ahora que voy por México se las canto.

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