Arden los Molotov a 20 años de “¿Dónde jugarán las niñas?”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Una explosiva descarga de rock reventó anoche la banda Molotov ante 22 mil fans en el Palacio de los Deportes, donde celebraron el 20 aniversario de su disco debut ¿Dónde jugarán las niñas?.

La fiesta arrancó poco después de las 21:20 horas, cuando se les vio sobre el escenario a Ismael Tito Fuentes, Micky Huidobro, Paco Ayala y Randy Ebright, contando con una producción sin mayor parafernalia salvo dos pantallas laterales y una central de forma rectangular.

Compartieron inmediatamente “de corrido” su primer álbum discográfíco con el cual saltaron a la fama, desde Que no te haga bobo Jacobo, Molotov Cocktail Party y Voto Latino.

Dentro del foro se podía ver a familias enteras con sus niños, así como fans de la vieja guardia, quienes se entregaron fervientemente al cuarteto rockero, mismo que correspondió esa pasión al gritar: “¡Son a todo mecate!”.

Los Molotov calentaron aún más el ambiente con los temas Chinga tu madre, Gimme tha Power y Más vale cholo, en tanto se proyectaban en las pantallas imágenes con el nombre de la banda y a los músicos en acción.

Altas dosis de slam se sintieron sobre la plancha principal del llamado “Palacio de los Rebotes”, aparte de catapultas humanas para caer encima de los demás. Así transcurrió bajo esa constante, cubierta con altos decibeles, de un roce cuerpo a cuerpo, el intenso calor y sudor, sin faltar la lluvia de cerveza por los aires.

Continuaron Puto, ¿Por qué no te haces para allá?… Al más allá, Cerdo y Quítate que ma’sturbas (perra arrabalera), cerrando de esta forma la primera parte del vigésimo cumpleaños de ¿Dónde jugarán las niñas?.

Luego de una pausa de casi 20 minutos que empezó a eso de las 22:13 horas, la banda aprovechó el tiempo para jugar “manitas calientes” subiendo al entarimado a algunos afortunados de entre público, para proseguir con un recorrido por el resto sus éxitos: El carnal de las estrellas, Apocalypshit y Amateur (Rock Me Amadeus).

En dedicatoria contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el baterista de origen norteamericano Randy Ebright cantó Frijolero, mientas todo el espacio se iluminaba con los colores patrios de México: verde, blanco y colorado. Ocupó nuevamente su lugar para su líder Tito Fuentes para darle duro a las rolas Marciano 1 y 2.

En homenaje al desaparecido cantante tropical de Atasta, Villahermosa, Chico Che (Tabasco, 1945-Ciudad de México, 1989), tocaron la chunchacaquera Quen Pon-Ponk (Quen pompó), momentos en los que parecía que culminarían su presentación con esta versión de tintes punk.

Sin embargo, los Molotov regalaron algunas más, como Changüich a la chichona, aparte de Rap, soda y bohemia, en tributo a los británicos Queen, dando cerrojazo con Rastaman-dita.

Para deleite de sus enardecidos seguidores, repitieron Puto, en una catarsis generalizada para salir a la media noche y toparse con la realidad hacia la fría ciudad, encharcada por imparables lluvias.

(La presente crónica fue solicitada a César Muñoz Valdez para nuestros lectores)

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