El barítono José Manuel González gana el 35 concurso de canto Carlo Morelli

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Como se sabe, el Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli es el más importante del país; de él han surgido los más destacados cantantes mexicanos de las últimas décadas, algunos de ellos (y ellas, por supuesto) auténticas figuras a nivel internacional, reclamadas en las principales casas de ópera del mundo, como Javier Camarena, Ramón Vargas y Rolando Villazón, y en el lado femenino María Katzarava.

Otros muchos no han llegado a esos niveles pero son igualmente apreciados en los grandes círculos y van ascendiendo como Noé Colín, Arturo Chacón-Cruz y Juan Orozco que, como sorpresa, se presentó el domingo recién pasado después de la participación de todos los concursantes, en el concierto de selección final de los ganadores de esta trigésimo quinta edición de la competencia que lleva el nombre del gran barítono chileno asentado en nuestro país, y en cuyo homenaje permanente instituyó el concurso su viuda, Gilda Morelli, hoy ya también desaparecida. Su legado ha quedado como demuestra esta versión número 35. Se escribe fácil, pero 35 años de un evento cultural como este no es cosa vana.

Por eso, por lo que significa y ha significado, porque es un auténtico semillero, es que de nuevo rendimos cuenta del Morelli ahora que, afortunadamente, este tipo de concursos se ha multiplicado en el país; en varios estados, principalmente norteños, existen ya versiones interesantes.

La final de este año, realizada como siempre en Bellas Artes y con acceso gratuito al público, tuvo dos variantes especialmente dignas de comento. La primera es que, en contra de lo acostumbrado, esta vez no se escogió a 10 finalistas como se ha venido haciendo, sino que fueron 12 los elegidos entre más de 120 inscritos. Es decir, se consideró que 12 jóvenes (la mayor edad permitida es de 35 años), entre hombres y mujeres tenían suficientes méritos como para llegar a la final.

La segunda variante, signo de los tiempos, es que por primera vez en años los cantantes no fueron acompañados por la orquesta de la ópera, lo que ya de por sí otorgaba a los participantes y al público otra sonoridad y dimensión, sino únicamente por el piano que alternadamente ejecutaron Alejandro Miyaki y Andrés Sarré.

Otra cuestión interesante fue que los 12 finalistas provenían de 7 estados de la República, más la Ciudad de México, o sea que el concurso sí refrendo su condición de “nacional”.

El primer lugar correspondió al barítono de 28 años de San Luis Potosí, José Manuel González Caro; el segundo al contratenor del Estado de México, Gamaliel Reynoso Mejía, de 27 años, y el tercero lo ganó el tenor jalisciense de 26 años, Rafael Alejandro del Ángel García. El premio “Revelación” correspondió, gratamente, al joven barítono de apenas 20 años, oriundo de esta ciudad, Carlos Fernando Reynoso Jurado, y el Premio del Público se lo otorgó la asistencia a la soprano zacatecana Gloria Darenka Chávez Vargas.

Bajó, pues, exitosamente, el telón a la 35 edición del concurso Carlo Morelli y no nos resta sino desearle larga vida. Hasta el próximo año.

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