Afectados por el sismo exigen a autoridades hacer a un lado el burocratismo en Chiapas

JIQUIPILAS, Chis. (apro).- De las más de 500 casas en esta comunidad, más de la mitad resintió daños por el sismo del jueves pasado, y por ello ahora hombres y mujeres, dedicados todos al campo, sobreviven en chozas improvisadas con lonas y plásticos en los patios de lo que alguna vez fue su hogar.

Ahora sólo esperan que el burocratismo del gobierno en sus tres niveles no crezca más, pues siguen sufriendo a la intemperie las inclemencias de los fuertes aguaceros de septiembre y el calor por arriba de los 30 grados centígrados.

La comunidad de Quintana Roo está ubicada dentro de la zona que mayor impacto tuvo con el sismo de 8.2 grados que sacudió 97 de los 122 municipios del estado de Chiapas.

Acá, la mayoría de las casas afectadas son de adobe y techo de teja de barro. Las familias que perdieron sus casas, en estos momentos se refugian debajo de los árboles o en su extenso patio trasero, donde tienen sus animales de corral, por lo que se resisten a irse a un albergue.

Hacinados, los damnificados duermen bajo chozas improvisadas con lonas y plásticos.

Este día llegaron los primeros elementos del Ejército Mexicano a terminar de tirar las casas que quedaron fracturadas y que, ladrillo a ladrillo, se desmoronan con cada réplica.

La primera partida militar de 12 elementos apenas empezaba con una de las viviendas, pero tardaron en derribarla, pues no llevaban maquinaria, sólo palas, picos y unos lazos que se reventaban en cada tirón que daban a las vigas.

Noé de Jesús Álvarez Vázquez, comisariado ejidal de esta comunidad, dijo que, de las 274 casas dañadas, entre 80 y 100 deberán ser demolidas y reconstruidas totalmente, pues no hay condiciones para repararlas.

También señaló que ya se hizo un censo y valoración de daños para especificar las afectaciones.

Por ahora, las familias damnificadas necesitan alimentos, pues en esta comunidad, que se dedica a la agricultura, a la siembra de maíz, cacahuate y sorgo, los hombres han dejado de ir al campo ante la emergencia que están padeciendo.

Pero sin duda alguna es la casa la que les urge reconstruir, pues siguen viviendo en condiciones precarias desde el viernes pasado.

La escuela primaria y la escuela preparatoria de la comunidad también resultaron afectadas por el sismo, ya que presentan cuarteaduras en su infraestructura.

Los pobladores temen que los recursos tarden en llegar, por lo que exigieron a las autoridades municipales, estatales y federales agilicen los trámites y dejen atrás el burocratismo, pues el tiempo apremia.

Este día el gobernador Manuel Velasco dio a conocer que solicitó a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y a la Secretaría de la Función Pública (SFP) coadyuvar con esquemas de fiscalización de los recursos que se aplicarán a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 7 de septiembre.

Velasco Coello formalizó dicha solicitud a través de la Contraloría General del gobierno estatal, la cual también hizo extensiva a los diferentes organismos fiscalizadores a nivel local.

El gobernador aseguró que la petición de sumar a la ASF y a la SFP en la fiscalización de los recursos de la reconstrucción tiene la única finalidad de abonar a la transparencia en la aplicación de los fondos públicos y privados que se usarán para tales efectos, así como para brindar certeza del destino de dichos recursos tanto a la sociedad civil como a las familias damnificadas por el terremoto.

Luego indicó que las mayores afectaciones por cubrir financieramente están concentradas en obra pública, como son viviendas, escuelas, comercios, edificios de valor histórico y caminos dañados.

Por otra parte, con el fin de continuar brindando atención a la población afectada, las autoridades estatales de Protección Civil dieron a conocer que instalaron en las oficinas de los 122 ayuntamientos del estado módulos de atención permanente, con el objetivo de dar seguimiento a las afectaciones registradas en los diversos sectores.

El secretario de Protección Civil en Chiapas, Luis Manuel García Moreno, invitó a toda la población a acercarse a estos módulos de atención e informar de sus afectaciones y los apoyos que vayan a requerir.

También se destacó que la atención a la emergencia se divide en dos etapas: la primera consiste en llevar el apoyo inmediato a la población que resultó afectada en sus viviendas, habilitando albergues, proporcionando ayuda humanitaria, realizando verificaciones visuales de los inmuebles a través del apoyo y participación social de las Unidades Internas de Protección Civil o de los encargados del inmueble.

Y que la segunda etapa entra en vigor una vez que se atienden las necesidades inmediatas de la población, y es en este momento que inicia el proceso de evaluación a todos los inmuebles de una manera más controlada, procurando llegar al resto de la población a través de la instalación de mesas de trabajo.

Protección Civil también reportó el registro de mil 706 réplicas del sismo de magnitud 8.2 y no se descarta que se continúen presentando más movimientos telúricos, los cuales son normales ante el reacomodo de las placas tectónicas.

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