Netanyahu busca negocios en México, pero sobre todo apoyo político para Israel

JERUSALEN (apro).– Serán 24 horas con una agenda intensa y ambiciosos objetivos. Benjamin Netanyahu desea que su visita a México se traduzca en oportunidades de negocio y nuevos acuerdos de cooperación entre ambos países, pero sobre todo en la garantía de que México será un aliado de Israel en organizaciones internacionales como la ONU o la UNESCO.

“Los lazos con México son estrechos y las relaciones personales entre Netanyahu y el presidente Enrique Peña Nieto son muy buenas. La visita del primer ministro es la expresión de esta realidad. Además, la comunidad judía en México (unas 50 mil personas) es la segunda más importante de América Latina tras la argentina y ese es el principal puente entre nuestros países”, detalló a esta corresponsal Emmanuel Nahshon, portavoz del ministerio israelí de Relaciones Exteriores.

México es, después de Brasil, el socio económico más importante de Israel en la región y en el país están presentes unas 150 empresas israelíes. El objetivo financiero de la visita es innegable y una treintena de empresarios acompaña a Netanyahu.

“Nuestro objetivo es tener excelentes relaciones bilaterales con México y América Latina en general y que la expresión de estas buenas relaciones se sienta en organizaciones internacionales para cambiar la lógica anti israelí que se siente en estas instituciones”, admitió Nahshon.

Este empeño israelí de recabar apoyos en todo el mundo ya ha llevado a Netanyahu en los últimos meses a hacer giras por África y Asia. “El mundo es grande y cambia y hay otras zonas que tienen importancia también. Somos un país pequeño, pero creo que con una diplomacia activa podemos tener un papel importante en América Latina y enfrentar juntos desafíos globales”, agregó el portavoz de Relaciones Exteriores.

México, Colombia y Panamá son los tres países latinoamericanos que aún no han reconocido a Palestina como Estado. Para los responsables palestinos, el principal objetivo de Netanyahu en este viaje es recabar apoyos para “la causa israelí y su expansión colonial en los territorios palestinos”.

“Esta gira no tiene nada que ver con la paz, sino con ganar apoyos para Israel y eclipsar las aspiraciones legítimas palestinas. Netanyahu quiere tejer una red de apoyo en regiones del mundo que tradicionalmente respaldaron los derechos del pueblo palestino y América Latina es claramente una de ellas”, explicó a un pequeño grupo de corresponsales Nabil Shaath, consejero del presidente palestino Mahmud Abbas.

Durante su estancia en México se zanjará definitivamente además el incidente diplomático provocado a finales de enero por un tuit de Netanyahu en el que parecía apoyar la idea del presidente Donald Trump de construir un muro en la frontera mexicana. El mensaje de Netanyahu fue recibido con gran descontento por el gobierno mexicano, la comunidad judía de este país y la mayor parte de sus ciudadanos y puso en la cuerda floja las relaciones bilaterales. Peña Nieto exigió disculpas y finalmente el gobierno israelí aclaró que el tuit había sido malinterpretado y las aguas volvieron a su cauce.

“Me pregunto qué dirá Netanyahu a los mexicanos: ¿Podemos ayudarles con el Tío Sam? ¿Podemos convencer a Trump de que ceda en su empeño de construir el muro porque tenemos estrechas relaciones con él? Pero los mexicanos saben perfectamente lidiar solos con Estados Unidos.”, estimó Shaath.

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