Militares y marinos controlan a voluntarios en la colonia Roma; nadie entra y la información no sale

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En las inmediaciones del edificio derrumbado en Álvaro Obregón 286, colonia Roma, todo es confusión. El día después del temblor, la Marina y el Ejército tomaron la escena y se cortó la información.

La zona fue acordonada y son pocos los voluntarios que pueden traspasar un cerco que se ha establecido a por lo menos cien metros a la redonda. Casi nadie entra y la información no sale. Los elementos de Protección Civil, designados para comunicar a medios de comunicación y familiares de las decenas de víctimas del temblor del día 19, en esa estructura, se ausentan por largar horas.

Afuera del cerco, todo son contrastes. La zona de moda, límite de las colonias Roma y Condesa, es una de las más atendidas por mares de civiles que se acercan. Cientos se coordinan para ayudar con lo que se les permite: acopiar de todo y más. Abundan manos intentando ayudar y gente dispuesta a llevar o comprar –en supermercados aledaños que hacen su agosto– lo que va haciendo falta. Son muchas las voces de ánimo y las ganas por ver salir a las personas que aún se puedan rescatar.

También se acercan innumerables curiosos a tomar fotografías de las ruinas de lo que fue el edificio de seis pisos de oficinas. Se multiplican los que decidieron llevar a pasear a sus mascotas a la zona afectada y muchos los jóvenes vestidos con la ropa de tendencia para montañismo.

Entre los costosos edificios de diseño en la zona, y viejas casonas, contrastan decenas de edificaciones acordonadas por cuarteaduras y desgajes. Son cientos de personas las desalojadas de sus viviendas en la zona. A los que más suerte tuvieron, se les ve salir con maletas llenas de lo que pudieron rescatar de la vida en su hogar.

Tras varias horas de haber detenido los trabajos de rescate para evaluar la estructura del 286, al corte de las 16:30, la lista de personas rescatadas incluye a 25: Maribel Vázquez, Reyna Isabel, Alejandro Suárez, Nancy Gabriela, Javier Chávez, Teodoro Hernández, Daniel da Silva, Nancy Alvarado, Brian Alejandro Díaz y Rodrigo Ávila.

También: Gabriela López, Héctor Miguel Román, Laura Rita Bernal, Iraís Marcelo, Arely Berenice, Ernesto Sota, Oscar Castellanos, Adriana Cruz, Angelica Flores, Patricia Segura, Ivonne Sosa, Martín Selaido Méndez, Brenda Nolasco, Juan Antonio Sámano y Diana Pacheco.

“Por rescatar”, se lee en la lista, hay 13 personas más que se piensa podrían estar con vida: Leonor Santiago González, Adrián Moreno, Iván Emmanuel, Fernanda Michell, Eradio Ayala, Rubí Cervantes, Brandon Lee, Martín Estrada Zárate, Oscar Molina, David Caballero, Jaime Aguilera, Iván Colín y Jesús Emanuel.

De esas dos cifras, el número de “desaparecidos” en la zona podrían sumar una veintena más.

Olinca y Gabriela, hijas de Leonor Santiago, de 45 años, tienen más de 25 horas a un costado de las ruinas, esperando que su madre sea rescatada con vida.

“No puedo explicar la angustia por saber que aún está con vida entre los escombros. Pedimos mucho a Dios y a la gente que nos ayude. No dormimos, no sabemos qué hacer. No podemos estar ahí (las autoridades no permiten acercarse al edificio)”, relató Olinca para este medio.

Compañeros de trabajo de su madre, sobrevivientes del temblor que como ella se encontraban en el segundo de seis pisos del 286, les han dicho a sus hijas que a la hora de evacuar el lugar vieron a Leonor en la puerta principal.

“Nos dicen que la vieron ahí pero no sabemos por qué no salió y no sabemos nada de ella”, agregó Olinca antes de quebrarse.

Continuó su hermana Gabriela: “Es muy triste y a la vez desesperante. No hay comunicación aquí. Las autoridades no te dicen qué está pasando. Sólo se sabe lo que se rumora entre los que estamos aquí. Queremos ayudar en esta o en otra zona, recolectamos cosas, pero no nos dejan”.

A minutos de las 15 horas entraron rescatistas con una camilla y acercaron una ambulancia de la cruz Roja. La esperanza se mantiene viva.

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