Pugna entre bandas rivales deja cuatro muertos en Guerrero

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- La confrontación que mantienen el Cártel del Sur, Los Ardillos y Los Rojos por el control de la ruta de la heroína en la Sierra y la región Centro, dejó ayer al menos cuatro muertos, un herido, así como vehículos incendiados en vías federales.

Actualmente, las tres bandas se disputan a sangre y fuego las calles de la capital de la entidad donde el Cártel del Sur tiene presencia en el lado norponiente, Los Ardillos en la zona suroriente, donde se ubica la residencia oficial Casa Guerrero, y Los Rojos en el extremo nororiente, según reportes oficiales consultados por Apro.

La batalla por las zonas de cultivo de amapola y trasiego de heroína en la Sierra y la región Centro, ha convertido a la capital de Guerrero, en una ciudad “sin ley” donde los crímenes se cometen a plena luz del día y ante la mirada de autoridades de los tres niveles y el Ejército.

La jornada violenta del martes pasado comenzó luego de que un grupo de habitantes de la franja minera del municipio de Eduardo Neri, irrumpió en la cabecera del poblado de Zumpango, para exigir seguridad e imponer a la guardia comunitaria de Mezcala que el gobierno de Héctor Astudillo Flores vincula con el grupo delictivo de Los Rojos.

El ingreso de los manifestantes y el grupo armado de Mezcala fue apoyado por soldados de la 35 Zona Militar que mantienen un retén sobre la carretera federal México Acapulco, a la altura de Zumpango en el tramo que conecta con Chilpancingo.

A su regreso a Mezcala, los miembros de la policía comunitaria fueron emboscados sobre la vía federal en el punto conocido como Plan de las Liebres, ubicado en la emblemática cañada del Zopilote, refieren los informes oficiales.

El hecho violento dejó cuatro miembros de la autodefensa muertos y uno más herido, refiere el parte oficial del gobierno estatal donde se indica que algunas de las víctimas son originarios del estado de Morelos donde el líder de Los Rojos identificado como Santiago Mazari “El Carrete”, controla el sur de la entidad colindante con Guerrero.

De forma paralela a los hechos violentos registrados en Zumpango, un grupo armado interceptó sobre el libramiento Chilpancingo-Tixtla, un autobús donde viajaban jornaleros agrícolas procedentes del municipio indígena de Chilapa.

Los campesinos fueron obligados a descender de la unidad, enseguida los sujetos armados incendiaron el camión que dejaron atravesado sobre la vía federal.

Las autoridades estatales reportaron que un jornalero agrícola resultó lesionado durante la acción criminal.

También, se reportó que otro grupo de sujetos armados había incendiado una camioneta de la empresa Marinela sobre la carretera federal Chilpancingo-Tixtla, en el lado oriente de la capital de la entidad.

El hecho fue registrado por automovilistas que circulaban por la zona, quienes difundieron videos en redes sociales sobre la acción criminal.

Los hechos violentos atribuidos a la delincuencia organizada se registraron en menos de una hora en los municipios de Chilpancingo y Eduardo Neri, donde se supone que existe un operativo policiaco militar para tratar de inhibir la incidencia criminal.

Cancelan marcha en Ayotzinapa

Incluso, los normalitas de Ayotzinapa y activistas cancelaron la marcha que tenían proyectada realizar en la capital de la entidad, y se limitaron a conmemorar en el centro de Tixtla el tercer aniversario de la desaparición de 43 estudiantes que a la fecha sigue impune.

La batalla por la Sierra y la región Centro, no solo ha dejado una estela de crímenes sino también mantiene suspendido el servicio de transporte público de la ruta Chilpancingo–Chilapa debido a que están matando a choferes y quemando las unidades sobre el tramo carretero que conecta la capital de la entidad con el municipio de Tixtla.

A pesar de la situación de violencia que mantiene a la sociedad aterrorizada, las autoridades de los tres niveles y el Ejército se han limitado a observar cómo se despedazan los tres grupos por controlar esta franja de la entidad.

Comentarios