La pesadilla no termina: ahora, la vulnerabilidad de los créditos hipotecarios y los seguros

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El terremoto del 19 de septiembre último en México sacó a flote también la problemática que afecta a usuarios de créditos hipotecarios y seguros que, además de perder su vivienda, se quedan todavía con una deuda con el banco.

​Las instituciones del gobierno federal y del sector privado estudian aún la magnitud de los afectados por pólizas que dejan en condiciones de vulnerabilidad extrema a clientes de la banca y de los seguros, especialmente a quienes perdieron totalmente su vivienda.

​Apenas el día 29, representantes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), así como la Asociación de Bancos de México (ABM) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) se reunieron para valorar el problema.

​Y, en efecto, las instituciones privadas admitieron que en la variedad de pólizas existen casos de que la suma asegurada es inferior al importe del crédito, por lo que el usuario queda a deber al banco.

La Condusef identificó el problema en los módulos de asesoría que desplegó cerca de las zonas siniestradas de la Ciudad de México: usuarios que perdieron su vivienda deberán terminar de pagar el crédito al banco, porque el seguro no lo cubre en su totalidad.

Mario di Costanzo, presidente de la Condusef, admite que hay casos que dejan al usuario de la banca en condición de extrema fragilidad.

“Si bien es cierto que cada caso es distinto, depende de la maduración del crédito –qué tan nuevo o viejo es o si ampara valor de la construcción o valor comercial–, no debe existir la posibilidad de que un usuario se quede con una deuda si perdió su casa”, subraya.

El funcionario aclara que aún no se puede concluir que se trata de un fenómeno generalizado, pero por eso la SHCP ha solicitado a los banqueros y aseguradores un pormenorizado informe al respecto.

“La posibilidad está abierta, porque pudiera ser que, por un lado, quedes a deber, que salgas tablas o que el monto de la indemnización liquide el crédito y te quede un remanente. Depende de qué momento estés del crédito: Si es muy nuevo, quedas a deber; si es muy viejo, te van a dar un dinero.”

–Pero el banco no pierde…

–Lo que es cierto es que el banco no pierde, porque le paga el seguro o le paga el usuario.

Lo que Di Costanzo recomienda es que los usuarios de créditos hipotecarios consulten la póliza que el banco debe entregarles cuando firman las escrituras, algo que a menudo pasa desapercibido para quienes adquieren una casa o departamento.

Muchas veces la compañía aseguradora no es del banco que otorgó el crédito hipotecario e inclusive aquella cambia, a veces hasta cada año, a lo largo de la vigencia del crédito.

La recomendación no es sólo para quienes son damnificados por los sismos de septiembre, sino para todos los que tengan esta condición ante eventuales sismos en el futuro.

Muchos damnificados están preocupados porque la Ley sobre el Contrato de Seguro establece que los clientes deben notificar a su aseguradora en los primeros cinco días después del siniestro, para poder cobrar el seguro, de lo contrario ésta está en su derecho de disminuir la indemnización e, incluso, no pagar al afectado.

Sin embargo, las compañías flexibilizarán algunas condiciones. Al respecto, la AMIS aclaró mediante un comunicado que los afectados tendrán un plazo mayor para reclamar los daños derivados de estos sismos.

“Se podrán efectuar reclamaciones de seguros de vida hasta cinco años después y dos años después, si se trata de un seguro de daños”, ratifica a su vez el presidente de la Condusef.

El requisito del plazo de cinco días marcado por la ley, dice, sirve para mitigar el intento de un fraude por parte del asegurado. A dos semanas del sismo del 19 de septiembre aún no se sabe con precisión el número de usuarios de la banca que perdieron su vivienda ni a cuánto ascenderán las indemnizaciones que otorgarán más empresas aseguradoras.

“Se tendrá la información en una semana o semana y media, por ahora aún continúan las labores de rescate y no se pueden contabilizar los daños”, informó la AMIS a través de su departamento de Comunicación.

En lo inmediato, la Unidad de Seguros y Valores de la SHCP solicitó a la ABM y a la AMIS informar, el miércoles 4, de qué tamaño es el problema de los usuarios que, pese a contar con un seguro en su crédito hipotecario, no sólo perdieron su propiedad, sino que aún deberán pagar una deuda al banco.

Este texto se publicó el 1 de octubre de 2017 en la edición 2135 de la revista Proceso.

Acerca del autor

Reportero de Proceso desde 1994, Premio Nacional de Periodismo en periodismo de investigación y autor de tres libros.

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