Independentistas catalanes hacen “parón del país” en protesta por represión durante el referéndum

BARCELONA (apro).- El independentismo catalán mostró hoy su fuerza al hacer un “parón del país”, con una huelga general que tuvo un alto seguimiento por trabajadores del sector privado y público en exigencia por el derecho a decidir y protestar contra la represión de la Policía Nacional y la Guardia Civil durante el referéndum del pasado 1 de octubre.

La jornada inició con el corte de la circulación en 50 puntos de la red de carreteras de Cataluña, incluida la AP-7, la autopista que conecta con Francia, el cierre de los puertos de Barcelona y Tarragona, con la enseñanza, el transporte y el pequeño comercio donde concentran el mayor seguimiento de las protestas, por haber sido convocados por sindicatos pro independentistas que concentran su fuerza en estos sectores, informó la consellera de Trabajo y Asuntos Sociales de la Generalitat de Cataluña, Dolors Bassa.

Señaló que a pesar de que la industria pesada y las grandes cadenas de autoservicio trabajaron con normalidad, el consumo eléctrico en todo el territorio catalán disminuyó un 11.5%.

Desde primera hora de este martes, las calles de Barcelona y de otras poblaciones se llenaron de manifestantes, de esteladas, el nombre de las banderas catalanas. Una de estas concentraciones se produjo en el colegio Ramón Llull, en cuyas inmediaciones se produjo uno de los actos de represión del cual las imágenes dieron la vuelta al mundo. Los ciudadanos depositaron claveles rojos.

Asimismo, durante el día hubo manifestaciones multitudinarias, las dos primeras convocadas por estudiantes de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y otra por los Bomberos de Barcelona, que se convirtieron en un símbolo de protección de la seguridad de los ciudadanos contra las cargas de los cuerpos antimotines y que hoy son vitoreados en las calles.

En algún momento, la manifestación de los bomberos se unió a un brazo de la manifestación estudiantil –el resto permaneció en la plaza Universitat, a unos metros de la céntrica Plaza Cataluña— y continuó un recorrido hasta el Parlament de Cataluña.

Las consignas de los estudiantes y el cerco formado por los bomberos era para que el Parlament declare la independencia respecto de España, potestad que le da la Ley de Referéndum, que fue utilizada por la Generalitat para celebrar la consulta, desobedeciendo el fallo del el Tribunal Constitucional, que la suspendió inmediatamente después de su aprobación el pasado 6 de septiembre.

No se registraron incidentes, pese a que en una de las concentraciones se corrió a un grupo de personas que los manifestantes identificaron como policías infiltrados provenientes de Madrid. Se informó de policías infiltrados en una de las manifestaciones, pero que al ser identificados fueron expulsados pacíficamente.

Por la tarde tuvieron lugar otras marchas multitudinarias, esta vez no solo en Barcelona, sino en múltiples ciudades y comunidades pequeñas, que fue convocada por la Taula per la Democràcia (Mesa por la democracia), que agrupa a sindicatos, organismos patronales de la pequeña y mediana empresa y entidades independentistas.

A la misma hora ocurrió otra concentración convocada por la Confederación General de Trabajadores (CGT) y sindicatos pro independentistas que sí llamaron huelga general a su concentración en los Jardines de Gràcia.

Hoy mismo continúan las reacciones a la represión del gobierno de Mariano Rajoy contra los participantes en el referéndum del pasado domingo. Este martes, The New York Times le dedica un editorial con el título “Caos en Catalunya”, en el que resalta el tema de la “brutalidad policial” del domingo, que solo consiguió profundizar la crisis política.

El medio neoyorkino califica al mandatario español como “un matón intransigente” y advierte que esto aleja más una posible solución. Hace una comparación de la cuestión catalana con las peticiones de independencia de Chechenia, Kosovo, el País Vasco o Kurdistán.

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