La Legión de Cristo “refundada”, de nuevo en aprietos por un sacerdote con hijos

ROMA (apro).- Otro escándalo para el grupo ultracatólico Legión de Cristo. Esta vez, por la renuncia a su cargo del sacerdote español Óscar Turrión, por el reconocimiento de tener una pareja sentimental y dos hijos.

Se trata del formador y rector de un importante seminario de la congregación mexicana en Roma, donde entró a trabajar en el 2007, en uno de los momentos más álgidos de la crisis de la organización por los abusos de su fundador, el ya fallecido Marcial Maciel.

“Turrión abandonó su cargo en agosto, después de que en marzo confesara a los superiores (de la Legión) que había tenido una hija que nació hace poco”, confirmó a apro este lunes el sacerdote Aaron Smith, portavoz de los Legionarios, a propósito del antaño rector del Pontificio Colegio Internacional Maria Mater Ecclesiae de Roma.

Este es un seminario administrado por la Legión en Roma y destinado a sacerdotes diocesanos, es decir, aquellos que operan en las diócesis.

En un comunicado de una página, no firmado y con adjunto una carta de Turrión, los Legionarios explicaron por qué, acorralados por las filtraciones y los rumores sobre las andanzas poco sacerdotales del cura español, tomaron la decisión de difundir la noticia a los medios de comunicación.

“Ante la divulgación de noticias (…) ofrecemos una cronología de los hechos”, dijeron al inicio de la nota de prensa, haciendo eco de algunas informaciones que circulaban en las últimas semanas acerca del sacerdote español.

“El pasado 27 de marzo de 2017 el padre Óscar Turrión informó a los superiores que acababa de tener una hija, y pidió que se guardara reserva”, escribieron los Legionarios.

El comunicado precisó que El Vaticano autorizó en el mismo mes de agosto el nombramiento del nuevo rector del Maria Mater Ecclesiae, quien es a partir de entonces el irlandés Michael Ryan, así como ha precisado Smith. “El caso fue seguido directamente por el superior general de la Legión, el padre (Eduardo) Robles-Gil”, añadió Smith.

No obstante, el vocero se negó a dar informaciones sobre si El Vaticano tomó otras medidas disciplinarias, sobre si el asunto fue discutido con el Papa Francisco y sobre si el caso reavivó las críticas por la refundación de la Legión, la cual, según algunos detractores, nunca se habría realizado completamente.

Con todo, lo que sí se sabe es que la gota que colmó el vaso fue la filtración de que el sacerdote en cuestión escondió la existencia de otro hijo, como luego admitió.

“El día 5 de octubre de 2017, el padre Óscar Turrión reconoció que tuvo otro hijo, con la misma mujer, hace unos años”, escriben los legionarios en su nota, en la que no añaden dato alguno sobre cuándo Turrión engendró este primer hijo. “Es información privada”, respondió Smith, cuestionado por apro.

Evaluación cuestionada

Otro hecho llamativo es que, según escribió la propia Legión, el perfil del padre Turrión fue evaluado por la congregación en 2014, antes de su nombramiento como rector y después de que el español ocupó el puesto de formador desde 2007.

Ese año, el jefe de los Legionarios era el hoy fallecido padre Álvaro Corcuera, quien lideró la organización durante la purga de El Vaticano y evitó la disolución del grupo como pedían las víctimas de Maciel. A ello le siguió en febrero de 2014 la firma de un nuevo Estatuto, la formación de un nuevo gobierno legionario y la elección de Eduardo Robles-Gil, quien todavía hoy dirige la congregación.

No obstante, esos hechos no impidieron que, en los años siguientes, un número creciente de legionarios abandonaran el grupo, mientras que los que se quedaban eran objeto de todo tipo de suspicacias, dentro y fuera de El Vaticano.

“Al presentarlo (a Turrión) como candidato al puesto de rector, según es costumbre, se revisó su historial y se tuvo un coloquio con él, en el que manifestó que era idóneo para el cargo y agradeció la confianza depositada en él”, justificaron los Legionarios.

Con todo, la Legión, que antes informó de la vida paralela del sacerdote a los 107 seminaristas del Maria Mater Ecclesiae y a los miembros de la congregación, no ha escondido el gran desasosiego que la noticia vuelve a producir en las bases de la organización.

“Somos conscientes del impacto que el ejemplo negativo de un formador y rector tiene entre ellos y los demás fieles de la Iglesia”, escribieron. “Nos produce profunda tristeza que la historia reciente de nuestra congregación haya sido causa de enfriamiento espiritual para algunos”, agregaron.

De acuerdo con el último censo hecho público en su página web, la Legión perdió en 2016 un 4% de sus miembros, comparado con el año anterior, siendo el descenso más fuerte registrado el de los religiosos en formación. En la actualidad, el grupo tiene presencia en 21 países y cuenta con mil 582 legionarios de Cristo.

El propio Turrión dio a entender que se irá de la organización y abandonará el hábito. “Tomé la decisión de dejar el sacerdocio, siendo ya rector en el Mater Ecclesiae y por cariño y respeto a mis compañeros en el Mater y a los seminaristas y a sus obispos, o también por debilidad y vergüenza, no pedí darme de baja en mis responsabilidades”, dijo al explicar que ya inició el proceso canónico en su contra.

“En tanto, los superiores ya le han pedido que no ejerza el ministerio público y le han concedido un permiso, como establece el artículo 665 del Código de Derecho Canónico”, subrayó Smith.

“Conveniencia”

Óscar Turrión también dejó claro que la razón de su alejamiento de la Legión se relaciona con lo que ocurre dentro de ésta y no se sabe fuera.

“Debido a ciertos hechos en la Congregación de los Legionarios de Cristo y a otros muchos en la Iglesia fui perdiendo lastre y me fui desilusionando, y en un discernimiento sopesado y tranquilo busqué lo que más convenía a mi vida”, escribió el sacerdote.

“Fue en ese período cuando entré en contacto de nuevo con esta mujer y poco a poco me fui enamorando. De esa relación nació primero un hijo y hace unos meses una hija”, añadió.

De igual manera, Turrión afirmó que les ha dado a sus hijos un mantenimiento económico, pero no con dinero de la Legión. “Comento que no he usado dinero del ejercicio de mis responsabilidades como rector en el Pontificio Colegio María Mater Ecclesiae, sino que desde hace tres años apartaba los donativos que amigos míos me daban para mi uso personal; con este dinero he ayudado a mis hijos”, afirmó.

El Vaticano no ha emitido comentario alguno al respecto de la noticia.

El caso de Turrión recuerda al de Thomas Williams, hoy director de la oficina en Italia del portal ultraderechista estadunidense Breitbart -al que Proceso entrevistó recientemente-, y quien, en 2012, confesó haber mantenido una relación con una mujer, de la cual tuvo un hijo, y abandonó la Legión.

Esa mujer no era un personaje cualquiera, sino Elizabeth Lev, hija de Mary Ann Glendon, ferviente activista antiabortista y exembajadora de Estados Unidos ante El Vaticano entre 2007 y 2009, bajo el mandato del republicano George W. Bush, y colaboradora de El Vaticano.

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