Llevarán a diputados propuesta para subir impuesto a tabaco y refrescos para reconstruir viviendas

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Dos organizaciones propondrán mañana a los legisladores que el gobierno federal incremente los impuestos al tabaco –de 25 pesos por cajetilla– y a las bebidas azucaradas –de un peso adicional por litro– y que durante los próximos tres años destine los recursos recaudados para la reconstrucción de las viviendas e infraestructuras devastadas por los terremotos de los pasados 7 y 19 de septiembre.

El objetivo de estos incrementos tributarios es doble: al aportar un ingreso adicional de 25 mil millones evitarán que el gobierno se endeude o imponga otro recorte presupuestario para conseguir los recursos suficientes; además, reducirán el consumo de estos productos nocivos para la salud con base en las normas fiscales recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al presentar hoy sus propuestas fiscales, los directores de El Poder del Consumidor y la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) insistieron en que los nueve mil millones de pesos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) apenas bastarían para reconstruir el patrimonio cultural dañado por los terremotos.

Según Alejandro Calvillo, director general de El Poder del Consumidor, los terremotos que sacudieron el sur y el centro del país no sólo afectaron a la Ciudad de México, sino también a los “damnificados de siempre”, quienes viven en zonas marginadas del país y dependen en gran medida de los “pocos apoyos” que les llegan.

Subrayó que, en los últimos años, el gobierno federal recortó de manera significativa el presupuesto a la salud: en 2015, la administración de Peña Nieto le quitó el 10%, el año siguiente recortó otros 10 mil millones de pesos y para 2017, redujo el presupuesto en otro 7.8%.

Lo hizo a pesar de la creciente emergencia epidemiológica de diabetes, una enfermedad que afecta a 10 millones de mexicanos y que rebasa los servicios del Seguro Popular, el cual no cubre la diálisis, por ejemplo.

Calvillo insistió en que la obesidad y la diabetes –dos patologías vinculadas con el consumo de refrescos– cuestan 150 mil millones de pesos cada año, “el equivalente a tres sismos anuales”.

Erick Antonio Ochoa, director de políticas de salud pública en la FIC, señaló las ambigüedades del presidente Enrique Peña Nieto en cuánto a los fondos para la reconstrucción: “dice que existen los recursos suficientes, pero luego llama la gente a organizarse en ‘tandas’ para reconstruir sus casas”, deploró.

Según Ochoa, mediante el incremento del IEPS al tabaco –de 67.2% a 75%–, el gobierno federal recaudaría 48 mil 366 millones de pesos –10 mil millones más que actualmente–, a la par que disminuiría en un 30% el número de cajetillas vendidas, sobre todo entre los niños y adolescentes.

Tanto Ochoa como Calvillo se reunirán mañana con los integrantes de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados para presentar sus propuestas.

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