Los Red Hot Chili Peppers prenden el Palacio de los Deportes

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La banda californiana Red Hot Chili Peppers se sumó anoche a las muestras de solidaridad y cariño hacia México por los sismos ocurridos el 7 y el 19 de septiembre pasado.

Llegaba la recta final, después de hora y media de concierto, cuando en la pantalla principal aparecieron imágenes de “Frida”, la perrita rescatista, así como de los Topos y cientos de civiles, policías y militares que en la Ciudad de México rescataron a decenas de personas. Tronó el eufórico aplauso de 21 mil fans.

Las exaltadas emociones se sintieron desde el arranque de la presentación, poco después de las 21:15, cuando apareció el vocalista Anthony Kiedis junto a Michael Flea Balzary (bajo), Chad Smith (batería) y Josh Klinghoffer (guitarra).

Around the World abrió la velada de la agrupación estadunidense fundada en 1983, que fusiona el rock, funk y punk con dosis de rap.

La banda compartió con sus adeptos un conciso recorrido de éxitos y de su reciente discografía The Getaway (2016). Aquellos quedaron atrapados con la producción, que destacó por su iluminación.

Prácticamente toda la plancha principal estaba cubierta por luces que subían y bajaban como olas sobre las cabezas, caían como si fuesen una lluvia multicolor. Flotaban figuras amorfas y geométricas. De fondo, en el escenario se erigían cuatro columnas de pantallas que también se volvían cuadradas y luego rectangulares, en un alucinante viaje combinado con el estruendo sonoro.

Snow (Hey Oh), Scar Tissue y Dark Necessities formaron parte del repertorio. Le siguió The Adventures of Rain Dance Maggie, y también se escucharon Blood Sugar Sex Magik y Go Robot, mientras el carismático Kiedis se despojaba de su playera para mostrar su torso marcado, que se cobijó de calor humano.

Con los ánimos en ebullición llegó el momento de Californication, una de las más queridas y coreadas en el Domo de Cobre –obra del arquitecto Félix Candela–, lleno a reventar. Todos recibieron el agradecimiento de los músicos que se rindieron a su gente.

Con Tell Me Baby, Higher Ground, Under the Bridge y By the Way parecía que la deuda estaba saldada, junto con el homenaje visual dedicado a nuestro país por los terremotos, que finalizó con una bandera nacional ondeando

“¡México, México, México!”, gritaban los asistentes entonando el “Cielito Lindo” en algunas zonas, mientras Kiedis, Flea, Smith y Klinghoffer abandonaban el entarimado. Pero regresaron con contundente cerrojazo: Goodbye Angels y Give It Away.

Eran casi las 23:00 horas y los Red Hot Chili Peppers salieron como “chiles toreados” por el calor mexicano recibido en su primera de dos fechas. Hoy se presentan en el mismo recinto.

(Crónica solicitada a César Muñoz Valdez para nuestros lectores de apro y proceso.com.mx)

Comentarios