Curso del INEHRM para evaluar los sexenios de Fox y Calderón

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con el título “La década de 2000”, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) ofrecerá un capítulo más del curso anual “La historia del tiempo presente de México. Reformas Constitucionales” (con el que se conmemora el centenario de la Constitución de 1917), para evaluar los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.

El jurista Rafael Estrada Michel, el embajador Walter Astié-Burgos, los doctores Ramon Carlos Torres Flores y Jesús Alán Arias Marín, y los maestros Juan José Rodríguez Prats y Luis Norberto Cacho Pérez, entre otros investigadores, integran el cuerpo académico de este segmento que se realizará del 17 de octubre al 9 de noviembre en la sede del INEHRM ubicado en Francisco I. Madero 1, centro de San Ángel.

El curso abordará los sexenios foxista (2000-2006) y calderonista (2006-2012), para analizar aspectos como el contexto internacional, la vida cultural, la economía y los movimientos sociales que los marcaron, de acuerdo con un comunicado difundido por el Instituto, en cuya página web se puede consultar el programa completo.

También pueden verse también las conferencias del curso anterior, “La década de 1990”, que estuvo dedicado a los gobiernos priistas de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo.

Un acercamiento al panismo

El doctor en Derecho Rafael Estrada Michel, miembro de número de la Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación, ofreció en agosto pasado una ponencia con el tema de las reformas constitucionales en los gobiernos de Fox y Calderón, periodo que según él fue de “la transición y de la alternancia democrática”, y consideró sus reformas “marcadamente de carácter dogmático”. Se trató, dijo, de reformas relacionadas con los derechos fundamentales, como los humanos, y la reforma de los derechos de los pueblos indios contemplados en el artículo segundo constitucional.

Según el abogado, hubo también reformas en el tema de la transparencia, la rendición de cuentas y la protección de datos personales, y mencionó la reforma de 2008 en materia de procedimiento de derecho penal acusatorio, para causas de carácter criminal.

Detalló que en el gobierno foxista se presentaron 19 iniciativas de reforma constitucional que produjeron la reforma de 31 artículos, y con Calderón hubo 26 iniciativas con 110 artículos modificados.

Estrada Michel abordó el contexto político e intelectual, y para ello se remontó al encuentro que la revista Vuelta –fundada por el poeta Octavio Paz– organizó del 27 de agosto al 2 de septiembre de 1990, para citar cuando el escritor peruano Mario Vargas Llosa dijo que México vivía una dictadura perfecta. Citó el investigador:
“Es la dictadura camuflada [la del PRI], de tal modo que puede parecer no ser dictadura, pero tiene de hecho, si uno escarba, todas las características de la dictadura: la permanencia no de un hombre, pero sí de un partido.”

Y recordó que Enrique Krauze agregó que se trataba de una “dictablanda”, lo que desató un enconado debate con Paz.

Vargas Llosa, consignó la revista Proceso de aquel momento en el reportaje “Desencuentro en el Encuentro de Intelectuales”, abandonó intempestivamente el país un día después de la polémica. Él alegó “razones familiares”, pero el medio cultural “sospechó presiones tanto de Televisa como del gobierno mexicano”.

El semanario explicó el impacto de las declaraciones de Vargas Llosa, quien por cierto años después se desdijo y recompuso sus afirmaciones y el porqué de las reacciones:

“Fue contundente: México es la dictadura perfecta. Dicho esto por televisión, en horario triple A, y en vísperas de la XVI Asamblea General del PRI, en el país resultó, con la contraofensiva del poeta mexicano –“sistema de partido hegemónico”–, acaso el suceso más espectacular del año en el campo de la política.”
Estrada Michel expresó en un resumen del INEHRM aludiendo a aquella frase de Paz:

“Y así los conceptos de sistema hegemónico de dominación, de régimen autoritario populista, de régimen autoritario nacionalista, de sistema de partido único, se hicieron populares y comunes para la reflexión de un cambio necesario, de una alternancia democrática.”
Un contexto que dio cabida a la llegada de Fox.

Enfoque cultural

El INEHRM suspendió actividades luego de los sismos de septiembre pasado, pero las retomó con más conferencias del curso “La década de 1990. Gobierno de los presidentes Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-200)”, impartidas por el doctor en Economía Enrique Cárdenas; José R. Castelazo, doctor en Derecho, quien habló de la situación social en los años noventa, y Julia Isabel Flores Dávila, la cual abordó el tema de cultura.

Se refirió a las definiciones de la cultura, como alta cultura, que contempla actividades como la danza o el ballet, que ha motivado frases como “hay que llevar cultura” a las clases populares, cuando en realidad éstas tienen sus expresiones propias. También se refirió a la cultura de masas, impuesta particularmente por medios como la televisión, aunque no habló propiamente de las acciones de política cultural de los gobiernos tratados, por ejemplo, la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

En el nuevo curso será el abogado Luis Norberto Cacho, actual encargado del área jurídica de la Secretaría de Cultura (creada en diciembre de 2015), quien hable del tema “Situación cultural” en los sexenios foxista y calderonista.

Vale la pena, antes de iniciado el curso, para el que ya están abiertas las inscripciones y será gratuito, considerar las evaluaciones que para esos periodos gubernamentales hicieron intelectuales independientes.

Un par de párrafos que introducen el texto “Las tristes cuentas de Sari”, publicado por esta reportera el 26 de noviembre de 2006 en Proceso, en los últimos días del gobierno de Fox, resumen la percepción que se tuvo a lo largo de seis años:

“La historia de las acciones del primer gobierno panista muestra significativos tropiezos, caprichos, banalidades y falta de transparencia en materia cultural. No se dieron los cambios que lo distinguirían de las administraciones priistas ni se cumplieron las promesas ofrecidas. Reporteros y colaboradores de este semanario ofrecieron a lo largo de estos seis años datos, hechos y testimonios que así lo asientan.

“Con el descrédito de una competencia desleal y puesta en duda su capacidad, formación y experiencia para dirigir la política cultural de México por la comunidad intelectual, asumió Sari Bermúdez la presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) el 1 de diciembre de 2000”. Se recuerda incluso cómo la fallecida crítica de arte de este semanario, Raquel Tibol, le dijo en ese momento:

“Usted no debió haber aceptado.”

Se consigna también las contradicciones que, como el resto del gabinete, se cometían en el área cultural:

“…más tardó el Conaculta en afirmar que el eje del programa sexenal sería el fomento a la lectura, cuando Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda y Crédito Público, anunciaba el IVA a los libros, el fin de la tasa cero a la industria editorial y gravaba con el ISR los derechos de autor. Como sin memoria, Hacienda hizo esta propuesta dos años consecutivos y sólo la organización de la comunidad artística impidió que se impusieran estas acciones, a las cuales se sumaron el intento de la SHCP de desaparecer algunas instituciones culturales, y al hecho de que el presupuesto cultural –dictado en las oficinas hacendarias– se fue reduciendo.”

El 6 de diciembre de 2012, a unos días de terminado el sexenio de Calderón, especialistas como el historiador Ricardo Pérez Montfort, los antropólogos Bolfy Cottom y Antonio Machuca, y el economista Ernesto Piedras, entrevistados por esta reportera, hicieron un balance no sólo de la gestión de Consuelo Sáizar y Sergio Vela como presidentes del Conaculta con Calderón, sino de toda la era panista.

El resultado: reprobada.

“Para los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN), tanto de Vicente Fox como de Felipe Calderón, la cultura nunca fue prioridad. Es una de las conclusiones, que contrasta con la auto evaluación del ahora extitular del Ejecutivo y de la misma Sáizar, quienes calificaron de magnos los proyectos de su administración. Como la Ciudad de los Libros y la Imagen (llamada tradicionalmente Biblioteca de México “José Vasconcelos”), a la cual la exeditora se refirió en una entrevista como “una de las primeras hazañas culturales del siglo XXI.”

Ricardo Pérez Montfort, aun no terminado el sexenio, calificó el panorama como una catástrofe cultural:

“El actual manejo de la cultura no sólo se caracteriza por el autoritarismo y la intolerancia, sino además por la ineptitud, la ignorancia y la arrogancia de los funcionarios públicos; es ajeno por completo a los principios de la democracia.”

Y al final de la administración, sostuvo su crítica:

“Mantengo mi posición. La cultura nunca fue una prioridad para ningún gobierno panista, ni con Fox ni con Calderón. Y si durante el régimen de Fox, con Sari Bermúdez, fue un desastre, en el caso de Calderón, con Consuelo Sáizar, continuó la misma línea. pero con una variante: Un autoritarismo y una gran cantidad de actividades que se quedaron a la mitad. O sea, no sólo fue autoritaria sino además ineficiente.”

La ponencia de Luis Norberto Cacho será el martes 7 de noviembre, habrá que ver cuál es su perspectiva y cómo aborda estos controvertidos temas.
Se puede consultar mayor información en la página http://www.inehrm.gob.mx/es/inehrm/Curso_Dec_2000_oct17 y al teléfono 36011000 ext. 68326 y 68409. El curso es gratuito y tiene un cupo máximo limitado.

Comentarios