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Tom Petty (1950-2017)

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Una semana después de haber terminado la gira conmemorativa por el 40 aniversario de su banda The Heartbreakers (Los Rompecorazones), el guitarrista y compositor Tom Petty falleció la tarde del pasado lunes 2, luego de sufrir un infarto fulminante en su casa durante las primeras horas del día.

El anuncio oficial se dio casi a la media noche por parte de su manager Tony Dimitriades aunque durante el día varios medios habían ya esparcido la noticia de su fallecimiento incluso cuando el músico seguía con vida, si bien ya sin actividad cerebral, en el Centro Medico de la UCLA en Santa Mónica, California.

Nacido el 20 de octubre de 1950 en Gainesville, Florida, Thomas Earl Petty creció en una familia disfuncional encabezada por Earl, un mestizo blanco/cherokee que, avergonzado por sus raíces nativas, salió de su casa buscando casarse con una chica blanca para poder ser aceptado en la segregativa sociedad estadunidense. Earl solía golpear constantemente a su hijo mayor, creando un gran resentimiento hacía el alcohólico vendedor de seguros al que Thomas llamaba papá.

“No soy autoridad en lo que respecta a las relaciones que los padres tienen con sus hijos –dijo Tom al escritor Warren Zane en Petty, la biografía editada en 2016–, No sabía que podría haber una relación. Yo creía que un papá era alguien que ponía cosas en la mesa y había que presentarle nuestro respeto por poner un techo sobre nuestras cabezas, porque nuestra madre decidió casarse con él o sólo porque le debíamos nuestro respeto.”

Pese a que la vida familiar de los Petty era poco armoniosa una vez pasada la entrada principal de su casa, Tom encontró su propósito en la vida una mañana de verano en 1961 cuando, sentado en la entrada de su casa, vio a su tía Evelyn estacionar su auto: Ésta le preguntó si quería ir a conocer a Elvis Presley, y Tom, emocionado, saltó al asiento trasero junto con su hermano Bruce y sus primos Sadie y Norma y se dirigieron a la ciudad de Ocala, a 50 minutos de su casa.

Earl Jernigan, tío de Tom y esposo de Evelyn, tenía una pequeña compañía dedicada a la producción cinematográfica en Florida y fueron parte del equipo que filmó la película Follow that dream (Sigue ése sueño) por lo que pudo pedirle a Elvis que saludara a su familia, que estaba esperándolo cerca de su tráiler.

“Salió radiante como un ángel. Parecía brillar y caminar sobre el suelo. No se parecía a nada de lo que yo había visto en mi vida. A 45 metros, nos quedamos atónitos por cómo se veía éste tipo. Nos quedamos mudos, no recuerdo nada de lo que dijo, estaba estupefacto”, contó Petty en 2003 al músico y periodista Paul Zollo.

Ese encuentro con el rey del rock a los 11 años y la actuación de The Beatles en el programa de Ed Sullivan, tres años después, definirían por completo su vida.

“Recuerdo que ese día, de hecho, un chico en una bicicleta pasó y me dijo: ‘Oye, los Beatles están en la televisión esta noche’. Yo no lo conocía, él no me conocía y pensé: esto significa algo.”

25 años después, siendo ya un músico muy exitoso, se encontró a sí mismo tocando y componiendo junto a un exBeatle en los Traveling Wilburys, aquel súper grupo con George Harrison, Bob Dylan, Roy Orbison y Jeff Lynne.

“Tratas de no pensar en eso, pero hubo momentos en que todos en la sala tocábamos juntos y luego de la nada se te viene a la cabeza: ‘¡Oh, Dios mío, estoy tocando con uno de los Beatles!’. Generalmente ése era el momento en que tocaba el acorde incorrecto.”

Tras el concierto que ofreció junto a su grupo el pasado 25 de septiembre en el Hollywood Bowl de Los Angeles, Tom Petty planeaba descansar un poco y estar con su familia y, sobre todo, con su nieta de 4 años. En su última entrevista, concedida al LA Times cinco días antes de su muerte, comentó:

“Sólo tengo que aprender a descansar un poco, como todo el mundo me dice. Necesito dejar de trabajar por un período de tiempo. Es difícil para mí… Si no tengo un proyecto en marcha, no siento que estoy conectado a nada. Ni siquiera creo que sea saludable para mí. Me gusta salir de la cama y tener un propósito.”

Este texto se publicó el 15 de octubre de 2017 en la edición 2137 de la revista Proceso.

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