Gran Bretaña: creció 300% la esclavitud moderna

LONDRES (apro).- Gran Bretaña registró un aumento de 300% en casos de “esclavitud moderna” desde los últimos seis años.

De acuerdo con un informe elaborado por el organismo no gubernamental The Salvation Army, del total de los casos registrados, 48% están vinculados a la explotación sexual, 39% al tráfico de personas para la explotación laboral y 13% a la servidumbre doméstica.

El documento, de 55 páginas, destacó además que hubo un gran aumento en el número de hombres procedentes de Vietnam que fueron traficados al Reino Unido para trabajar a la fuerza en granjas ilegales de producción de marihuana y otras drogas.

La ONG con sede en Londres, que trabaja con entidades públicas para asistir a víctimas adultas de esclavitud moderna en Inglaterra y Gales, también reveló varios casos de personas que fueron víctimas de tráfico de órganos.

El incremento en el número de casos de esclavitud moderna, de varios centenares en 2011 a 2 mil 255 en 2016, da cuenta de un problema cada vez mayor, aunque también de una mejor detección e identificación de víctimas por parte de las fuerzas de seguridad.

The Salvation Army indicó que el mayor número de personas traficadas al país provienen de países como Albania, China, India, Pakistán y Nigeria, y pertenecen a grupos socio-económicos muy bajos.

El informe confirmó que hubo al menos 359 casos de personas albanesas sometidas a la esclavitud moderna en el Reino Unido, y de ese total 346 eran mujeres que fueron explotadas sexualmente.

El joven vietnamita

Respecto del tráfico de ciudadanos de Vietnam, The Salvation Army dio cuenta del caso de un joven de ese país cuya madre vendió la casa familiar por unos 13 mil dólares para que su hijo, de 16 años, pudiera viajar al Reino Unido y así reunirse con su padre, un campesino que buscaba trabajo por falta de oportunidades en su tierra natal.

El joven no logró ponerse en contacto con su padre y fue forzado por traficantes a trabajar en una granja ilegal de marihuana. El adolescente fue encerrado en una habitación sin ventanas, no recibió pago alguno, y un guardia que lo mantenía prisionero le daba comida de manera irregular.

Los traficantes le indicaron que debía dinero por su transporte y manutención, y que la deuda había superado los 13 mil dólares. El joven no hablaba inglés, no tenía idea de cómo hacer la denuncia a la policía por miedo a ser deportado, y siguió trabajando en la granja de marihuana, además de ser obligado a prostituirse.

Su caso salió a la luz tras una redada policial a una de las granjas ilegales de marihuana, ubicada a las afueras de Londres. El joven fue detenido y luego identificado como una víctima de traficantes de personas.

“El hecho de que estemos registrando un aumento en el caso de hombres provenientes de Vietnam, quienes fueron forzados bajo amenaza a abandonar sus familias y trabajar en granjas ilegales de marihuana, refleja este problema creciente, como también el hecho de que estamos mejorando a la hora de identificar a las víctimas de estos delitos”, declaró Anne Read, directora del área contra el tráfico de personas y esclavitud moderna de The Salvation Army.

“Lamentablemente, la producción de marihuana en el Reino Unido es una de las formas menos conocidas de esclavitud moderna. Creemos que estos casos son sólo la punta del iceberg”, agregó la especialista.

La ONG británica también reveló un aumento en el número de personas provenientes de Polonia que terminaron siendo víctimas de esclavitud moderna. Al menos 89 ciudadanos polacos, incluyendo hombres, mujeres y niños, fueron obligados a trabajar como esclavos.

El reporte dio cuenta del caso de un polaco de unos 20 años a quien un grupo de compatriotas le habían prometido obtener trabajo en el Reino Unido, pero una vez que llegó al país, fue sometido a trabajos forzados, incluyendo lavar autos y recolectar frutas y verduras.

Granjas clandestinas

En un informe reciente, el comisionado británico contra la esclavitud moderna, Kevin Hyland, advirtió acerca del creciente número de hombres y mujeres de Vietnam que están siendo víctimas del tráfico de personas al Reino Unido.

Hyland mencionó el caso reciente de una granja ilegal de producción de marihuana, descubierta en un antiguo búnker nuclear en Wiltshire, en el sudoeste de Inglaterra, y que en la que eran forzados a trabajar una decena de jóvenes vietnamitas.

Además, indicó que el número total de personas sometidas a la esclavitud moderna en Gran Bretaña podría ser “considerablemente superior” al estimativo actual.

“La cifra real estaría en las decenas de miles de personas”, agregó.

El comisionado señaló que el problema actual de la esclavitud moderna en el país “debe convertirse en una prioridad absoluta” para el gobierno de la primera ministra conservadora Theresa May.

“Las cifras actuales se basan en informes de Inteligencia, pero desde entonces estamos entendiendo mucho mejor la verdadera escala de este problema. Sabemos que la esclavitud moderna en el Reino Unido es mucho más prevaleciente que lo estimado inicialmente, y por ello debemos encontrar una mejor solución para acabar con este flagelo, tanto a nivel nacional como internacional”, agregó.

Hyland indicó además que las víctimas de ese problema no reciben la ayuda necesaria del llamado Mecanismo Nacional de derivación (NRM, en sus siglas en inglés), que había sido introducido en 2009 para identificar mejor los casos de esclavitud moderna o de tráfico de personas en el país.

“El NRM es un sistema creado para lidiar con cientos de casos, y no con decenas de miles de víctimas. Debe ser más flexible y rendir cuentas de forma más eficiente”, sentenció el experto.

En Inglaterra y Gales las autoridades lograron identificar en 2016 a unas 2 mil 255 víctimas de esclavitud moderna, un aumento de 159% comparado con el año previo.

Hyland, que en el pasado dirigía el departamento de la Policía Metropolitana contra el tráfico de personas, elogió en todo caso el desempeño de la Policía de Irlanda del Norte a la hora de combatir la esclavitud moderna en ese país, ya que dijo que allí están dando fruto las tareas de las fuerzas de seguridad para frenar el tráfico de personas.

En el caso de Scotland Yard, ese organismo reportó el año pasado más del doble de casos (unos 500) por esclavitud moderna comparado con 2015. Esa fue la cifra más elevada por caso de esclavitud moderna registrada por una fuerza policial en la historia del Reino Unido.

En segundo lugar le siguió la Policía del West Midlands, con 215 casos, seguida por la Policía de Kent y Essex (179), de West Yorkshire (147), y del Gran Manchester, con 139 casos en total.

Para el detective jefe Phil Brewer, experto en el área de esclavitud moderna y secuestros de la Policía Metropolitana, el aumento de casos se debe en principio a un mejor proceso para que las víctimas puedan denunciar los abusos, como también una mayor concientización de la población y los agentes policiales.

Otro factor mencionado fue una mejor cooperación sobre el tema entre las agencias de seguridad y grupos benéficos en el Reino Unido.

Los informes del Salvation Army y del Comisionado Hyland coinciden con una campaña lanzada a mediados de octubre por la Iglesia Anglicana de Inglaterra, para que la población ayude a identificar mejor los casos de esclavitud moderna dentro de sus comunidades y barrios, además de dar un mejor apoyo a las víctimas.

Dicha campaña, que cuenta con el apoyo del arzobispo de Canterbury, Justin Welby, como también de la mandataria Theresa May, durará tres años y lleva por título “Ojos y Oídos”.

Diez diócesis anglicanas se sumaron a la iniciativa nacional, y otras 14 prometieron hacerlo en los próximos meses. Las autoridades esperan que total todas las 42 diócesis sumen fuerzas para ayudar a erradicar la esclavitud moderna de Gran Bretaña.

El proyecto proveerá de entrenamiento y mejor información a la población acerca de cómo identificar casos de esclavitud moderna y explotación laboral, desde sectores como el de la construcción, pasando por la agricultura, hostelería y servicios domésticos.

“Todos los sectores de la sociedad, ayudados por grupos religiosos, organismos no gubernamentales, fuerzas de seguridad y el Gobierno, deben hacer todo lo posible para generar un cambio radical que destierre de una vez por todas la esclavitud moderna del Reino Unido”, concluyó Hyland.

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