Ministro de Defensa británico dimite por acusación de acoso sexual

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Michael Fallon, ministro de Defensa del Reino Unido, renunció hoy a su cargo tras admitir que en 2002 tocó contra su voluntad y en repetidas ocasiones a una periodista en la rodilla.

La dimisión de Fallon se da en medio de un conjunto de revelaciones sobre violencia sexual ejercida por parlamentarios y altos funcionarios británicos, incluyendo una denuncia de violación hecha por una integrante del Partido Laborista.

En una carta enviada a la primera ministra, Theresa May, Fallon señaló: “Acepto que en el pasado he actuado debajo de los altos estándares que requerimos a las fuerzas armadas que tengo el honor de representar. He reflexionado sobre mi posición y, por lo tanto, renuncio al Ministerio de Defensa”.

Fallon admitió al diario británico The Sun que hace 15 años la periodista de radio Julia Hartley-Brewer lo amenazó con golpearlo en la cara si continuaba poniéndole la mano en la rodilla. El exministro dijo haberse disculpado y consideró el incidente un caso cerrado.

Hartley-Brewer habló previamente del asunto en un programa de radio, sin mencionar el nombre de Fallon, y luego aseguró vía Twitter que no había sido víctima de acoso.

Después de recibir varias preguntas al respecto, detalló que, durante una cena posterior a una conferencia del Partido Conservador, Fallon le tocó en repetidas veces la rodilla.

“Tranquila y amablemente le expliqué que, si lo hacía de nuevo, lo golpearía en la cara. Él retiró su mano y ahí terminó el asunto”, dijo y añadió la comunicadora que no tiene ningún problema con el hombre en cuestión, razón por la que volvió a omitir su nombre.

La periodista aclaró: “Creo que es absurdo e incorrecto tratar el coqueteo en el lugar de trabajo, entre adultos con capacidad de decisión, como equivalente moral de acoso o abuso sexual”.

Tras conocerse la renuncia de Fallon, Hartley-Brewer dijo que “dudo que la razón de su renuncia fuera mi rodilla” y compartió vía Twitter publicaciones de al menos dos periodistas que afirmaron, en la misma red social, que la verdadera razón de la salida del ahora exprimer ministro fue que él no podía garantizarle a Theresa May que casos similares involucrándolo no continuaran saliendo a la luz.

En el fin de semana anterior el ministro de Comercio, Mark Garnier, admitió haberle pedido a su anterior asistente que comprara juguetes sexuales, y el exministro de Trabajo y Pensiones, Stephen Crabb, se disculpó por haber tenido una charla sexual con una joven de 19 años que llegó a pedir trabajo a su oficina.

Más aún, existe una lista que incluye a más de 30 políticos británicos acusados de acciones similares.

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