“Una razón para vivir”, la ópera prima del británico Andy Serkis

CIUDAD DE MÉXICO.- Una razón para vivir es la ópera prima del británico Andy Serkis, quien es más conocido como actor, y escogió como protagonistas de dicha historia a Andrew Garfield, nominado al Óscar, y Clarie Foy, ganadora de un Globo de Oro, también ingleses.

Además, William Nicholson (Everest, Los miserables y Gladiador) fue el encargado de escribir el guión, basado en el caso de los padres del productor de la cinta, Jonathan Cavendish, quien siempre creyó que la historia de su padre sería material cautivante para una película impactante.

En 1957, Robin Cavendish, un joven inglés, elegante y carismático, conoce a una hermosa mujer llamada Diana Blacker, y rápidamente decide casarse con ella. Sin embargo, en cuestión de meses es golpeado por una poliomielitis que lo deja completamente paralizado desde el cuello hacia abajo y dependiente de un respirador artificial.

Ante todo, Robin quiere vivir en el mundo exterior antes que en una cama de hospital, y Diana decide ayudarlo a cumplir su deseo. Contra todos los consejos médicos, Robin abandona el nosocomio y se moviliza en una notable silla de ruedas con un respirador incorporado, desarrollada por su amigo, el profesor Teddy Hall.

Con este acto de desafío, Robin ya es un pionero, pero incluso va más allá, pues emprende una cruzada para que otras personas gravemente discapacitadas puedan acceder al tipo de movilidad que él logró conseguir para sí mismo. Confundiendo a los médicos expertos simplemente por el hecho de sobrevivir, lucha incansablemente por los derechos de los discapacitados, con su amada Diana siempre a su lado.

El plan de Jonathan Cavendish de rodar un largometraje en torno a sus padres se concretó cuando fue al cine a ver Shadowlands, de William Nicholson. “Me pareció una obra muy buena y, a su vez, tenía una voz y un tono que me resultó familiar, pues iría perfectamente con una película sobre mis padres y su vida. Resumía la subestimación y la complejidad emocional británica”, dijo.

Andy Serkis poseía sus razones personales para dirigir Una razón para vivir: “En mi vida he estado muy vinculado al mundo de las personas con discapacidad. Mi madre cuando era joven enseñaba a niños discapacitados. Jonathan había visto la película Sex & drugs & rock & roll, en la que interpreté al cantante Ian Dury que, por supuesto era sabido, padecía polio, y le encantó mi trabajo. Además, mi hermana padece de esclerosis múltiple. Está en silla de ruedas, y ya hace diez años que está en ese estado. Mi papá era médico, así que crecí rodeado de muchas cuestiones médicas.”

Una razón para vivir, que se estrenó desde ayer en México, es una película sobre el amor a la vida y a las personas que luchan por compartir la oportunidad de existir, de amar y dar alegría pese a las circunstancias más adversas.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

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