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Gamboa Pascoe, un pionero en el mundo offshore

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Joaquín Gamboa Pascoe, el recién fallecido político priista y líder de la Confederación de los Trabajadores de México (CTM), no sólo tenía un gusto inmoderado por el dinero –mismo que ostentaba de manera excéntrica–; también tenía un agudo sentido de los negocios.

El cacique sindical, cuya carrera política y fortuna personal crecieron al amparo de los sucesivos gobiernos del PRI y del PAN, fue pionero en el mundo offshore: en el año 1982 incorporó dos estructuras en paraísos fiscales para operar cuentas bancarias millonarias abiertas en las Islas Caimán y en Bahamas, las cuales llegaron a tener cerca de 19 millones de dólares.

En esa época, Gamboa Pascoe –entonces presidente del Senado y líder del PRI en el recinto legislativo– era conocido por su carácter irascible y su gestión mafiosa al frente de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal (FTDF), la rama capitalina de la CTM que el hombre utilizaba para favorecer a los intereses empresariales.

El líder sindical formaba grupos de choque que rompían huelgas de manera violenta e intimidaban a los trabajadores, vendía a los empresarios contratos colectivos que les garantizaba el pago de salarios bajos y el otorgamiento de prestaciones laborales mínimas, y obligaba los desempleados a acudir a los actos políticos del PRI, entre otros.

El 20 de diciembre de 1982, el mundo offshore estaba en pañales y la palabra “paraíso fiscal” no encontraba ningún eco en la opinión pública. Fue ese día que Gamboa Pascoe, a través de un despacho texano, creó el fideicomiso irrevocable Burma 200 Trust en las Islas Caimán, junto con su esposa Bertha Enríquez de Gamboa.

Esta sociedad–que la pareja heredaría a sus hijos después de su muerte, según el acta constitutiva– era una simple fachada, establecida con el único propósito de tener las acciones de Karin Corporation S.A., una entidad creada en Panamá el 20 de julio de 1982 para manejar inversiones internacionales.

Lo anterior se desprende de los más de seis millones de documentos internos de Appleby –un despacho de servicios offshore con sede en Bermuda– consultados en el marco de la investigación periodística global Paradise Papers.

Y según estos documentos, obtenidos por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y los 97 medios asociados –entre ellos Proceso–, ambas estructuras permitieron a Gamboa Pascoe gestionar parte de la incuantificable fortuna que amasó durante su gestión en la FTDF.

Durante años, por ejemplo, el hombre operó un esquema de corrupción con el que otorgaba a empresas contratos para la construcción y venta de decenas de miles de casas del Infonavit destinadas a los afiliados de la CTM. Era, pues, un negocio redondo, como lo documentó Proceso hace tres décadas.

Al igual que otras figuras del sindicalismo priista mexicano, como Elba Esther Gordillo o Romero Deschamps, el hombre agarró un gusto por la opulencia, que ostentaba a través de sus lujosos automóviles de marcas italianas y alemanas, sus prendas de diseñador, sus relojes, su gusto por el golf o su residencia en el Pedregal de San Ángel.

En 1988, cuando una reportera le hizo notar que sus gastos ostentosos contrastaban con las condiciones de vida de los obreros a los que supuestamente representaba, el líder contestó, enojado: “¿Qué, porque los trabajadores están jodidos, yo también debo estarlo?”.

“Jodido”, Gamboa Pascoe no lo estuvo: en diciembre de 2004, su sociedad panameña Karin Corporation S.A. operaba más de 18 millones 982 mil dólares en inversiones, según documentos internos de Appleby, que llegó a administrar entre 2006 y 2008 el fideicomiso del priista incorporado en las Islas Caimán.

Al cierre del año 2006, la compañía panameña manejaba 15 millones 643 mil dólares, según informes de cuentas revisados.

Cuando Appleby asumió la gestión de Burma 200 Trust, en mayo del 2006, Gamboa Pascoe era ya secretario general de la CTM: el hombre asumió el cargo en agosto de 2005, a la muerte de su antecesor Leonardo Rodríguez Alcaine, quien dirigía el sindicato desde del fallecimiento del famoso líder Fidel Velázquez –uno de los fundadores del PRI–, en junio de 1997.

Como dirigente de la CTM, Gamboa Pascoe vio sucederse a Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto en Los Pinos; con ambos sostuvo buenas relaciones y ninguno cuestionó su enriquecimiento con base en la corrupción. El líder sindical falleció el 7 de enero del 2016, a los 93 años de edad.

Durante su funeral, llevado a cabo el día siguiente, Peña Nieto realizó una guardia de honor alrededor del ataúd, acompañado por varios miembros de su gabinete, entre ellos Miguel Ángel Osorio Chong, Aurelio Nuño Mayer, José Antonio González Anaya, Ildefonso Guajardo, Rosario Robles Berlanga y Alfonso Navarrete Prida.

Funeral de Gamboa Pascoe. Foto: Eduardo Miranda

Funeral de Gamboa Pascoe. Foto: Eduardo Miranda

Prácticamente todo el gabinete actual rindió un homenaje al cacique. En su cuenta de Twitter, José Antonio Meade Kuribreña, quien se está posicionando como candidato del PRI a la presidencia para el próximo año, lamentó “profundamente su pérdida”, y aseveró que “el sector obrero pierde a uno de sus grandes líderes”.

Al velorio también acudieron destacados líderes priistas como Manlio Fabio Beltrones –entonces presidente del partido–, el senador Emilio Gamboa Patrón y el diputado César Camacho Quiroz, ambos jefes de las bancadas del PRI en sus respectivas cámaras legislativas.

En noviembre de 2007, la familia Gamboa pidió a Appleby que revocara el fideicomiso. Joaquín Gamboa aseveró, durante una llamada grupal, que “las circunstancias cambiaron y ya no necesitaba la estructura”, de acuerdo con un memorando interno del despacho.

El 11 de diciembre de ese año, Alejandro Gamboa Enríquez, el hijo del líder sindical, prometió a Appleby un pago de 50 mil dólares para agilizar el trámite, y el 24 de enero de 2008 el fideicomiso fue revocado. La sociedad panameña, por su parte, sigue activa, de acuerdo con el registro del comercio del país centroamericano.

Durante los más de 25 años de operación del fideicomiso, Joaquín Gamboa Pascoe entregó su gestión al despacho Intercontinental Financial Services, que provee servicios financieros para clientes latinoamericanos en San Antonio, Texas, desde 1981.

En su portal de Internet, el despacho asevera que los ciudadanos no estadunidenses “pueden usar fundaciones, fideicomisos y vehículos de seguros con el propósito de preparación fiscal (sic), además de la planeación inmobiliaria, la discreción y la protección de bienes”.

Y añade: “Correctamente estructuradas, estas entidades pueden utilizarse como estrategias de aplazamiento fiscal y minimizar el reporte de bienes ultramarinos en su país de residencia”.
A lo largo de la semana pasada, Apro buscó a los hijos de Gamboa Pascoe a través de la CTM, pero nadie logró localizarlos.

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