Jaramar presenta “Sueños” en el Teatro de la Ciudad

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Son instantes de alegría y emoción para la compositora, artista visual y cantante Jaramar Soto, previos a subir en el escenario del Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris” para ofrecer los 12 temas oníricos de su más reciente proyecto músicovocal Sueños la tarde sabatina del 4 de noviembre, a las 19:00 horas

–Sueños abre con “De Mañana”. Antes que la música, ¿cómo escribió Jaramar Soto los poemas de este álbum?

–Como lo acabas de decir, primero escribí mucho. Es como siempre compongo yo, no puedo hacerlo de otra manera. Durante un largo periodo estuve escribiendo, haciendo apuntes de pequeñas frases, párrafos, hasta que tenía bastantes fragmentos en mi cuaderno y comencé a eliminar, limpiar y escoger una serie que fueron los que ya desarrollé como texto completo, pero pensando ya en una canción, en una estructura.

“Una vez con los esbozos de las letras, surgieron modificaciones y empecé a trabajar la música para cada uno ya como canción individual, pensando en la rítmica a cómo respiraba el texto así con el teclado, fue un proceso de grabar maquetas, a corregir, hasta que ya tuve las canciones estructuradas rítmicamente de principio a fin, los cambios que podían pasar.

“Entonces fui con mi equipo de producción y les dije: ‘Este es el nuevo material’, les dije cómo quería que sonara; les pedí ideas con la música que yo oía en mi cabeza, para sentir caminos y sonidos”.

Después de consultar con Gerry Rosado de la independiente Discos Intolerancia, a quien le mostró las maquetas sonoras a través de los pasos crecientes del proceso de Sueños, y con sus acompañantes más cercanos al trabajo de Jaramar:

“Les comenté a mis compañeros: ‘Quiero que ustedes hagan arreglos’, pensando en los instrumentos que habíamos escogido: cello [Yoshio Nishikawa], contrabajo y tuba por Carlos Vilches, las guitarras de Alejandro Alfaro y mi hijo baterista, Luciano Sánchez. Repartí las canciones [para los arreglos], con Luciano y Alex, añadidas a mi color armónico en las maquetas que cambió instrumentalmente a lo largo de un año”.

Sueños se hallaba en una etapa adelantada a nivel poético mientras Jaramar Soto había grabado su exitoso álbum de cantos sefaraditas El hilo invisible (Mejor Álbum de Música Clásica 2016 en los Grammy Latinos), con el Cuarteto Latinoamericano.

–¿“Soplo” es un tema que anuncia este viaje onírico de Jaramar?

–Sí, tiene mucho que ver con que yo hice una serie de dibujos, porque generalmente cuando realizo un trabajo de composición se liga a mi necesidad de pintar.

“Porque además, mientras me hallaba escribiendo Sueños tengo entre mis amigas muy cercanas a dos pintoras con las que planeamos una exposición que nunca cristalizó. Cuando les comenté que yo presentaba mis canciones en la exhibición como que ya no les cayó tan bien a ellas y eso me obligó a que paralelamente a mi poética, seguí pintando. Varias de las canciones se alimentaron de los personajes de mis pinturas que estaban plagadas de monstruos, de seres extraños y reptiles, dentro de espacios muy cotidianos; en la sala junto al sillón, asomándose atrás del sillón, dibujos bastante libres en una dinámica especial pues entre tanto componía las canciones. Una cosa alimentaba a la otra”.

–Esta conjunción se oye claramente en “El Imperio de la Luz”, con referencia a un ángel conforme al video de esta pieza, y “Aparece de Noche”, con alusiones surrealistas.

–Cuando yo estaba escribiendo, inevitablemente salían esas imágenes, yo no estaba pintando. Detrás de estas historias hay esa otra parte de mí, esa personalidad subyacente que puede atemorizarme a mí como un alter ego, por los caminos de la oscuridad, es aquella sensación de algo que te jala hacia las tinieblas, entonces buscas a ese ángel o esa otra parte de ti, ese otro yo que te ayuda a salir de allí para no dejarte chupar hacia abajo, a la mordida, a lo oscuro y elevarte sobre ese abismo.

–“Tu cuerpo” entra con una guitarra a la Beach Boys en Pet Sounds…

–El mar está muy presente en mis textos. El mar es la vía, el agua es el camino para tocar lo que deseas; pero también te puede llevar al naufragio. El mar es la senda para tocar el cuerpo del amado, el arrojo de tocar la luz.

“Alex es el guitarrista con el que yo trabajo en Caída Libre, mi proyecto de jazz y no había participado en mis otros grandes proyectos; lo invité porque tiene ese feeling y posee asimismo la capacidad de abstraer. Ahora, curiosamente el arreglo de ‘Tu cuerpo’ no lo hizo el guitarrista, sino Luciano, el baterista, y escribió las partituras para los otros instrumentistas, tal como Alex. Tuvimos que trabajar él y yo para que entendiera el fraseo, yo lo tenía muy claro ¡pero Luciano lo hizo muy abstracto, atrás! Baterístico también, ya que Luciano atrapa bien los tempos en su cabeza y puede abstraerlos, pero para concretarlos y que alguien lo entendiera había que ensayar. Nos costó trabajo.”

–En tristeza y ritmo terciario, continuamos con “Del olvido”…

–El arreglo de esta fue de Alex, el guitarrista. Fíjate que es una canción muy particular por su complejidad. Trabajamos mucho el arreglo primario que sufrió bastantes modificaciones, yo lo revisé profundamente y modifiqué la letra a la hora de la hora. Al momento de grabarla, de manera muy curiosa, resultó ser de las favoritas de Gerry Rosado, el productor.

“Analizando la pieza en la posproducción con él, nos remitía a la época de la nouvelle vague en el cine francés de la década de los cincuenta. Y ahora que la escucho e interpreto, me encanta de sobremanera por su rareza”.

–Sigue una gema llamada “Máquina”, inconsciente remite al amor que hay que estar brindándole nuevos bríos y colorido del tipo Alain Souchon…

–Sí, fue bastante divertida en su creación, fue de las primeras. Desde la primera maqueta las figuras rítmicas ya estaban bien definidas, el arreglo fue de Alex, el guitarrista, pasando de tonos mayores a menores con sorpresa y libertad. Hay un puente que desarrolló completamente él solo, atendiendo mi idea de abrir un espacio instrumental fuera de serie, a ver, le dije, alócate.

Jaramar contagia con su risa. Segura de sí, lista para entrar a escena.

“La bailarina Karen de Luna Fors sale en mi video ‘Náufragos’ de Sueños, pues cuando yo empecé a trabajar el álbum te digo que iba a hacer una exposición también. Quise invitar a artistas para que hicieras videos y escenografías, llenando espacios artísticos plenos, así surgió ‘Náufragos’ con ella bailando. Esa versión la hicimos el año pasado en Guadalajara.”

çLas demás canciones son “Cielo”, “No hay pasto en el mar” y “En el fondo de mi vaso nada un pez”.

El espectáculo multimedia de Jaramar Soto Sueños contiene proyecciones de Ricardo Arzola; luego de la presentación en la capital, ella hará un recorrido por diferentes plazas de la República Mexicana.

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