Los poderosos agentes que apoyaron las sociedades de papel de Diego Reyes y Héctor Herrera en Malta

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Para incorporar y gestionar sus sociedades de papel en el paraíso fiscal de Malta, los futbolistas mexicanos Héctor Herrera y Diego Reyes contaron con el apoyo de sus poderosos agentes.

Uno fue Nicholas Blair, el hijo del exprimer ministro británico Tony Blair, y el otro Matías Bunge Saravia, el agente argentino cuya empresa, Grupo Comercializador Cónclave, fue creada por un operador del Cártel de Juárez y estuvo vinculada con el Monexgate, la triangulación de dinero operada para el financiamiento de la campaña del priista Enrique Peña Nieto en 2012.

Las cuatro sociedades de papel que Herrera y Reyes incorporaron en Malta en febrero y junio de 2014 –a pocos meses de ser transferidos al FC Porto– fueron utilizadas para manejar cientos de miles de euros, según los estados financieros de las compañías que revisó el periodista portugués Micael Pereira –cuyo periódico, Expresso, participó en la investigación periodística global conocida como Paradise Papers.

Documentos del registro corporativo de Malta, obtenidos por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), revelan que los esquemas operados por Herrera y Reyes en la isla fueron idénticos: ambos constituyeron una primera sociedad de papel, administrada por la oficina en Malta del despacho Chancery Services Limited, con sede en Barbados. Esta firma, a su vez, se convirtió en accionista mayoritaria de la segunda compañía, operada por sus respectivos agentes.

Otro mexicano implicado en el paraíso fiscal fue el mediocampista retirado Felipe de Jesús Ayala Armendáriz, quien se reconvirtió en agente de jugadores y logró traer al futbolista mexicano Alan Pulido al equipo griego APO Levadiakos en enero de 2015, por un valor de 2 millones 800 mil euros.

Mes y medio después, el 27 de marzo de 2015, Ayala incorporó dos sociedades de papel en Malta, llamadas Vicital Holdings Limited y Alfe Sports Services Limited. A diferencia de Herrera y Reyes, el mismo agente administró sus sociedades. Según los informes financieros consultados por Pereira, Alfe Sports Services reportó ganancias por 502 mil 647 euros en 2015.

En sus reportes a la Autoridad Maltesa de Servicios Financieros (MFSA, por sus siglas en inglés), las compañías de los mexicanos indicaron que más de 90% de sus actividades empresariales se realizaron fuera de la isla. Este documento les permitió reducir de manera drástica los impuestos que pagarían sobre sus ganancias: de 35%, la tributación pasaría a 5%.

Los futbolistas forman parte del grupo de mexicanos acaudalados –entre ellos Enrique Coppel Luken o Miguel Quintana Pali– que acudió al paraíso fiscal de Malta –con el que México no tiene acuerdo fiscal– para realizar operaciones offshore, como reveló Proceso el domingo pasado como parte de los Paradise Papers.

Diego Reyes y Javier Hernández durante un entrenamiento del Tri. Foto: Miguel Dimayuga

Diego Reyes y Javier Hernández durante un entrenamiento del Tri. Foto: Miguel Dimayuga

Reyes en el paraíso

Diego Antonio Reyes Rosales incorporó las sociedades Nemo Limited y Pelon Investments Limited el 11 de junio de 2014 en Malta, un año después de sus inicios en el FC Porto.

En los documentos de la primera, el jugador aparece como accionista junto con su madre Evangelina Rosales Gallardo. El mismo día de su creación, Nemo Limited se volvió accionista mayoritaria de Pelon Investments Limited, de la que Matías Bunge Saravia, el agente del jugador, aparece como director y representante legal.

De acuerdo con los informes financieros de las empresas, a los que accedió el periodista Pereira, Nemo Limited reportó ganancias netas de 437 mil 209 euros durante su primer año de creación, y Pelon Investments Limited declaró un saldo de 452 mil 486 euros durante el mismo lapso.

En marzo de 2016, un reportaje de Aristegui Noticias derivado de la investigación internacional Football Leaks, mostró que, en la transferencia de Diego Reyes del América al FC Porto por 9 millones 92 mil euros, Bunge Saravia operó a través de la empresa Grupo Comercializador Cónclave, a la que utilizaba “con el propósito de organizar y ejecutar su actividad profesional”, según el contrato de la transferencia.

Este documento, firmado el 12 de diciembre de 2012, muestra que el FC Porto pagó una comisión de 700 mil euros a Bunge Saravia. El dinero fue depositado en dos transferencias a la cuenta bancaria de Grupo Comercializador Cónclave, y Bunge firmó dos veces el contrato: primero a su nombre, y luego a nombre de la empresa.

Grupo Comercializador Cónclave fue fundada en 1994 por Rodolfo Dávila Córdoba, un exdirectivo del Banco de México quien, detrás del apodo “El Cónsul” y una casa de cambio, lavó dinero a favor del Cártel de Juárez, según señaló la Procuraduría General de la República (PGR), que detuvo al hombre en octubre de 2005.

La misma empresa inyectó 699 mil pesos en el esquema de triangulación que operó el PRI para emitir más de 7 mil monederos electrónicos del banco de inversión Monex durante la campaña presidencial de Peña Nieto. En el escándalo conocido como “Monexgate”, Grupo Comercializador Cónclave depositó el dinero a la firma Efra, según descubrió el entonces llamado Instituto Federal Electoral (IFE), ahora INE.

Al salir de la cárcel en octubre de 2010, Dávila Córdova no dejó de utilizar al Grupo Comercializador Cónclave de manera turbia: según Aristegui Noticias, el hombre y la empresa participaron en un elaborado esquema de defraudación de la Cruzada Nacional Contra el Hambre en septiembre de 2013.

Este esquema involucró una cadena de empresas fantasma y a las universidades autónomas del Estado de México y de Morelos, y costó cerca de 845 millones de pesos a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) –entonces a cargo de Rosario Robles–, según reporte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

De acuerdo con otra investigación periodística de Aristegui Noticias, Bunge utilizó de nueva cuenta a Grupo Comercializador Cónclave para cobrar comisiones en las transferencias de Jesús Manuel Corona “Tecatito”, de los Rayados de Monterrey al FC Twente –en septiembre 2013– y, dos años después, en el fichaje del jugador por el FC Porto.

En diciembre pasado, el FC Twente informó que no pagaría su comisión a Bunge hasta tener la certeza de que el dinero de la transferencia no implicaría una operación de lavado de dinero.

Héctor Herrara durante un entrenamiento del Tri. Foto: Miguel Dimayuga

Héctor Herrara durante un entrenamiento del Tri. Foto: Miguel Dimayuga

Herrera y Blair

El 7 de febrero de 2014, Héctor Miguel Herrera López creó las sociedades Herrera Holdings Limited y Herrera Management Limited en Malta. De acuerdo con los registros de la isla, la primera fue utilizada para tener las acciones de la segunda.

El futbolista también contó con la ayuda de su agente, Nicholas John Blair, para gestionar este esquema. En el verano de 2013, el británico de apenas 27 años de edad, mejor conocido como “Nicky” Blair, gestionó la transferencia de Herrera del CF Pachuca al FC Porto por 10.7 millones de euros. En esa ocasión cobró una comisión de un millón de euros.

“Nicky” Blair aparece en los registros de Malta como accionista minoritario de la sociedad de papel Herrera Holdings Limited, así como director y representante legal de Herrera Management Limited.

Previo a lanzarse en el negocio de la representación de jugadores, el hijo de Tony Blair gestionó una empresa de videojuegos, la cual no funcionó y fue disuelta después de cinco años. La prensa británica subrayó que su madre Cherie Blair invirtió en su sociedad deportiva Magnitud Limited.

A lo largo de las semanas pasadas, dos medios asociados al ICIJ buscaron a los jugadores: el periódico portugués Expresso los buscó en el FC Porto, y un equipo de Univisión les solicitó de nuevo una entrevista en Bélgica, donde en unas horas la selección mexicana jugará con los Diablos Rojos. No quisieron expresarse. (Con información de Valeria Durán y Raúl Olmos, integrantes de la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), y Micael Pereira, periodista en el Expresso de Portugal, quienes participan en la investigación de los Paradise Papers)

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