Proceso

Presupuesto de Egresos “es inercial y no coadyuvará al crecimiento”, alerta el CIEP

Sesión en la Cámara de Diputados. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) aseguró que el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF 2018) aprobado por la Cámara de Diputados es “inercial y carece de cambios estructurales para impulsar el crecimiento” del país.

En un análisis del PEF 2018, ese centro de estudios alertó:

“El presupuesto aprobado mantiene las inercias de presupuestos anteriores, sin cambios estructurales que impulsen el crecimiento económico en el mediano plazo y sin atender la inequidad intergeneracional”.

Aún más, el CIEP dejó en claro que al postergar el pago de deuda y de Adefas se envía la presión fiscal a las generaciones futuras, favoreciendo recursos que no tienen reglas específicas en favor de la transparencia y una mejor rendición de cuentas.

Los números

El Presupuesto de Egresos de la Federación 2018 asciende a cinco billones 279 mil 667 millones de pesos, lo que equivale a 23.1% del Producto Interno Bruto previsto para el próximo año. También significa una disminución del gasto de 0.9% del PIB respecto de lo que se espera gastar en 2017.

Para el ejercicio fiscal de 2018, la Cámara baja aumentó recursos por 43 mil 291.4 millones de pesos respecto de la propuesta del Ejecutivo, que se derivó de la modificación de parámetros, de los cuales el Congreso no tiene control directo.

De acuerdo con el documento del CIEP, el Ramo 23 está conformado por fondos que, al momento de su aprobación, carecen de reglas de operación y que cambian año con año, como en los siguientes casos:

Para 2018 se asignan recursos a fondos no previstos en el proyecto del PEF, tales como Proyectos de Desarrollo Regional, Fondo de Reconstrucción para Entidades Federativas, Fondo para Fronteras, Fondo de Apoyo a Migrantes y Programas Regionales.

También la Operación y Mantenimiento del Programa de Seguridad y Monitoreo en el Estado de México, cámaras de vigilancia en el Estado de Veracruz y el Fondo para el Fortalecimiento Financiero, que suman 28 mil 649 millones de pesos, es decir, 0.1% del PIB.

Por otra parte, y como respuesta a los desastres naturales ocurridos durante el mes de septiembre, los recursos para el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y el Fondo de Prevención de Desastres Naturales (Fopreden) se incrementan en 18 mil mdp y 170 millones de pesos, respectivamente.

“Cabe mencionar que, para que la población pueda acceder a estos recursos, las gestiones deben realizarse entre los distintos órdenes de gobierno (municipal, estatal y federal). Al primer trimestre de 2017 se tenían aprobados recursos del Fonden para resarcir daños causados por desastres naturales de los años 2013, 2014 y 2015”, precisó el CIEP.

Ganadores y perdedores

El CIEP dio cuenta que derivado de las reducciones realizadas al Poder Judicial, al Instituto Nacional Electoral (INE) y a la postergación del pago de la deuda pública y de los Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores (Adefas), que suman 40 mil 300 mdp, se aprobaron reasignaciones de gasto.

De esta forma se priorizaron los ramos relacionados con la agricultura, comunicaciones y transportes, así como la educación pública.

“A pesar de estas reasignaciones, estos ramos presentan modificaciones de -2.5%, -4.7% y 0.2%, respectivamente, según lo aprobado en 2017”, detalló el estudio.

Al contrastar lo aprobado para 2018, respecto de lo asignado en 2017, los ramos administrativos con mayores incrementos en su presupuesto son: INE (53.3%), Tribunal Federal de Justicia Administrativa (13.1%), Comisión Nacional de los Derechos Humanos (12.2%), Defensa Nacional (11.4%), Marina (13.4%), Provisiones Salariales y Económicas (13.2%) y CFE (12.4%).

Por el contrario, aquellos que tienen una reducción real mayor son Oficina de la Presidencia de la República (-5.7 %), Hacienda y Crédito Público (-6.0%), Turismo (-5.3 %) y las Adefas (-27.8%); el resto de las reducciones fueron menores a 5%, en términos reales.

Para el CIEP, urge un debate serio de las finanzas públicas, donde las decisiones tomadas sean del conocimiento ciudadano.

“Sólo a través de un verdadero contrapeso al Poder Ejecutivo, la transparencia, rendición de cuentas, libre difusión (como la presentación de los anexos del PEF en formato de datos abiertos y desglosado por programa presupuestario y a nivel partida al momento de la discusión) y participación ciudadana se podrá velar por un PEF sostenible en el largo plazo en beneficio de las generaciones presentes y futuras”, puntualizó.