Caifanes, un ritual con espíritu contestatario en el Zócalo

CIUDAD DE MÉXICO (www.proceso.com.mx).- El grupo de rock Caifanes se presentó anoche en el Zócalo capitalino como parte de la Semana de las Juventudes, mostrando su solidaridad hacia los damnificados de los pasados sismos del 7 y 19 de septiembre, así como su apoyo a los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y en contra de los feminicidios en el país.

Saúl Hernández dedicó la rola Antes de que nos olviden especialmente a dichas causas, teniendo el griterío de 120 mil fans apretujados que comulgaron con las consignas del rockero, quien también enunció previamente la frase del poeta alemán Bertolt Brecht (1898-1956), a manera de Silvio Rodríguez en Sueño con serpientes:

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.

El espíritu joven y contestatario caló en el corazón de sus fieles seguidores tanto de la vieja guardia así como de las nuevas generaciones, que mantienen vigente a la banda que actualmente celebra 30 años de existencia.

Saúl Hernández, Sabo Romo, Diego Herrera, Alfonso André y Rodrigo Baills, ofrecieron un extenso recorrido por sus éxitos que compartieron desde las 19:30 horas, momento en el que arrancaron con Viento y Nubes.

En el transcurso de poco más de dos horas de show se pudieron escuchar Te estoy mirando, Miedo y Debajo de tu piel, viéndose en las pantallas el fervor de sus adeptos que tienen tatuajes con los logos de la agrupación y algunos versos de sus canciones.

Siguieron Los dioses ocultos, Detrás de ti, Sombras en tiempos perdidos y Mátenme porque me muero, en la que salieron con pelucas que simulaban el cabello que traían en sus orígenes “pospunk”, con crepés al estilo de los británicos The Cure.

Continuaron con Aviéntame, Perdí mi ojo de venado, Aquí no es así y Afuera, la cual destacó porque se subieron al escenario danzantes en una fusión de rock y sonidos prehispánicos, teniendo de fondo la Catedral Metropolitana, bajo el resonar de un caracol y copal encendido.

La despedida se asomaba cuando se sintieron los acordes de Nos vamos juntos, al tiempo que salieron tras el entarimado los músicos; pero inmediatamente regresó Diego Herrera y con saxofón en mano interpretó parte del Himno Nacional, mismo que fue coreado por los presentes en cada rincón.

Prosiguieron con Vamos a hacer un silencio, en el que se brindó un homenaje visual mostrando los actos heroicos en el sismo del 19 de septiembre, con imágenes de brigadistas, militares, topos y la perrita rescatista Frida. 

El reloj se enfilaba a las 22:00 horas y para decir adiós se fueron con No dejes que, La célula que explota y La negra Tomasa, transformando en una pista tropical el primer cuadro de la ciudad. Los Caifanes emprendieron huida no sin antes agradecer a los reunidos.

Saúl Hernández se arrodilló frente a las multitudes.

La Semana de las Juventudes continuará con su serie de conciertos este sábado y domingo en el Zócalo y en la Plaza de Santo Domingo. La fiesta de este fin de semana iniciará a las 12:00 horas y la cartelera completa se puede checar en el sitio: www.injuve.cdmx.gob.mx.

(Crónica solicitada a César Muñoz Valdez para nuestros lectores de proceso.com.mx)

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