Se empantana la reconstrucción en la CDMX

Los trabajos de reconstrucción en la Ciudad de México están enmarañados, sobre todo por la creciente desconfianza de los damnificados –en particular los de la Unidad Habitacional Tlalpan– hacia los encargados de los proyectos de nuevas viviendas. Según los vecinos, varios de ellos tienen una “cuestionable calidad moral”. Pero el descontento general se debe sobre todo a que la capital sólo recibirá 3 mil de los 48 mil millones de pesos del Fondo Nacional de Desastres.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Mes y medio después del sismo de 7.1 grados que causó la muerte de 228 personas y afectó severamente 3 mil inmuebles en la Ciudad de México, la desconfianza de los damnificados hacia el plan oficial de reconstrucción se exacerba. Su principal queja es porque, dicen, las inmobiliarias están vinculadas a funcionarios del gobierno local.

Por lo menos una veintena de organizaciones no está de acuerdo con la reducción de la superficie de sus futuros departamentos ni con los créditos bancarios que les ofrecen –muchos incluso se declaran insolventes–, pero sobre todo rechazan que las desarrolladoras urbanas beneficiadas con el boom inmobiliario que se inició en el año 2000, durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador –cuando se promovió el crecimiento vertical–, queden a cargo de la reconstrucción.

La redensificación que propone el gobierno de Miguel Ángel Mancera –es decir, edificar viviendas más pequeñas y con más pisos para meter nuevos inquilinos y con lo que ellos aporten, costear la reconstrucción– no convence a los damnificados.

En la Unidad Habitacional Tlalpan, donde 500 departamentos resultaron dañados, los vecinos recibieron el pasado 12 de octubre a funcionarios encabezados por el arquitecto Fernando Méndez Bernal, representante de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), y al ingeniero Charbel Gómez Ruiz, quienes les presentaron un programa de reconstrucción.

Los vecinos investigaron a esos funcionarios y detectaron sus presuntos vínculos con empresarios del ramo inmobiliario, así como denuncias contra ellos por construcciones mal realizadas.

Turbios antecedentes

Señalamientos de ese tipo datan de hace meses. El 17 de mayo último, el Colegio Mexicano de Ingenieros Civiles denunció públicamente que Méndez Bernal, asesor del titular de la Seduvi, ha tenido puestos clave en la compleja red de influencias que funcionarios de la Ciudad de México tienen con empresas constructoras y con el Colegio de Arquitectos para la aprobación de permisos de construcción y aprobaciones de por lo menos 50 directores responsables de obra (DRO).

Originario de Michoacán, en su trayectoria profesional Méndez Bernal aparece como asesor y socio en Desarrollo Urbano y Construcción en GMT Espacio; además es proyectista de inmuebles y centros de salud, así como colaborador en distintos planes y programas de desarrollo urbano.

Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2141, ya en circulación

Acerca del autor

José Gil Olmos, reportero desde 1998. Colaboró en el periódico El Nacional y en el diario La Jornada. Desde el 2001 es reportero de la revista Proceso. Es autor de Los Brujos del Poder, La Santa Muerte la virgen de los olvidados, Los reporteros mexicanos en la guerra de Chiapas y Batallas de Michoacán.

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