“Si existe el poder corruptor del narco, es porque hay corrupción oficial”: Arquidiócesis

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- La Arquidiócesis Primada de México destacó este domingo que si existe el poder corruptor del narco en México, es porque hay una corrupción oficial e institucional.

En el editorial del semanario “Desde la Fe”, la Iglesia católica manifiesta su postura ante el informe de la Universidad de Texas, en Austin, presentado el pasado lunes 6, el cual revela que el cártel de Los Zetas pagó millonarios sobornos a los gobiernos de los hermanos Moreira.

El informe “Control sobre todo el estado de Coahuila”, recoge los testimonios rendidos por los capos zetas Enrique Rejón Aguilar, Efrén Tavira, Alfonso Cuéllar, Héctor Moreno y Humberto Uribe Tapia, entre otros, quienes confiesan los sobornos que pagaron a los gobiernos de Humberto y Rubén Moreira.

El estudio alerta además que el gobierno de Estados Unidos posee una amplia veta de información sobre violaciones a derechos humanos cometidos por el cártel.

Al respecto, la Arquidiócesis destaca en el editorial de esta semana que el escándalo mediático que ha generado este análisis “no es por lo que ya todos sabemos acerca del narco, sino por la forma en que éste fue penetrando las estructuras para mover completamente al gobierno de Coahuila, desde funcionarios de alto nivel hasta empleados municipales, quienes recibieron cañonazos económicos y sobornos del cártel con la finalidad de tener manga ancha para realizar sus actividades ilícitas en la entidad, punto estratégico hacia el mercado texano de las drogas”.

La Iglesia católica considera que la violencia fue moneda corriente para demostrar el poder, vulnerando los derechos humanos en el estado, sin ninguna garantía para los ciudadanos.

Agrega que “no se necesita una bola de cristal para augurar lo inmediato, sobre todo si se trata de conseguir el poder político para encubrir la corrupción y descomposición estructurales. Los diversos reportes y análisis sobre la penetración del crimen en cualquier entidad de la federación, nos deja ver que lo que venimos arrastrando crece como gangrena sin amputar.

“Si existe poder corruptor del narco, es porque hay corrupción oficial e institucional. La violencia desmedida reportada en este año es la convulsión interior de la estructura política, que sabe cómo atar a la bestia del crimen. ¿O será que le conviene mantenerla furiosa?”.

El editorial concluye que lo más grave de esos reportes es dar cuenta de lo elegido: un principio puesto por sobre todas las cosas: la corrupción como sistema. “Y es que no importa el control sobre todo, con tal de pactar con el mismo Satán, aunque se traicione a la sociedad”.

Comentarios