Actividad sísmica desvió el cauce del río que alimentaba las cascadas de Agua Azul

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., (apro).- Autoridades estatales y federales dieron a conocer hoy que la actividad sísmica reciente provocó la ruptura y deslizamiento de rocas que formaban diques naturales y por el río Agua Azul que alimenta y da vida a las Cascadas de Agua Azul, se desvió de forma natural por otro cauce en un 85%.

Adrián Méndez, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Juan Limón, de la Comisión Nacional de Agua (Conagua) y Luis Manuel García, de la Secretaría de Protección Civil (PC), dieron a conocer en conferencia de prensa que no hubo desvió alguno provocado por mano del hombre, como se había especulado acusando a supuestos miembros de una comunidad zapatista.

Indicaron que el cauce del río Agua Azul sufrió un desvió en un tramo río arriba donde se bifurca la corriente, es decir, que por la ruptura de un dique natural rocoso las aguas dejaron de correr del lado derecho donde se forman las impresionantes cascadas de azul turquesa y el agua se fue por el cauce de lado izquierdo río abajo.

Precisaron que el 85% del agua que se iba por el cauce que formaban las cascadas dejó de fluir sobre ese cauce y ahora sólo el 15% del agua, por lo que se ha dejado de percibir esa belleza natural. Sin embargo, ello ha hecho posible que los turistas se metan a nadar a donde antes nunca se hacía por la peligrosidad de las pozas y remolinos que se hacían.

Las Cascadas de Agua Azul sufrieron este fenómeno natural, dijeron, derivado de la más recientes ola sísmica, empezando con el terremoto de magnitud de 8.2, ocurrido el pasado 7 de septiembre y las más de cinco mil réplicas que se sintieron.

“El evento de modificación de caudales en la cascada Agua Azul es un proceso natural de divagaciones de los brazos del rio formativo de la misma, proceso que fue acelerado por la erosión en las márgenes del cauce, así como por el sismo reciente del 7 de septiembre de 2017, el cual provocó el colapso de las oquedades superficiales de la formación rocosa (Dolomitas), donde se desplantan los suelos residuales erosionados por el rio”, dijo Juan Limón de la Conagua.

Añadió que las acciones de la Conagua se orientan a restituir las condiciones anteriores que redujeron el caudal en el brazo derecho del rio Agua Azul afectando la cascada turística.

“Con base en los objetivos del Área de Protección de Flora y Fauna Cascadas de Agua Azul, es susceptible realizar las acciones de restauración del barrote natural de la margen izquierda en el brazo derecho del cauce, así como su limpieza, mantenimiento y restauración para el equilibrio hidrológico”, afirmó.

El objetivo primordial, dijo, es “asegurar el aprovechamiento sustentable de los ecosistemas, a fin de evitar la erosión, degradación de los suelos, mantener y regular el régimen hidrológico.

Como segundo objetivo, se pretende “guiar las acciones para recuperar y restaurar las cuencas hidrológicas que forman parte de las cascadas de Agua Azul”, abundó.

En la conferencia de prensa se dijo que al menos un kilómetro del afluente, río arriba, se encuentra azolvado por el arrastre de sedimentos que provoca la erosión por la tala inmoderada.

También señalaron que, a más tardar en 20 días, presentarán un proyecto para intervenir en la zona donde se desvió el río, para recuperar el cauce y se vuelvan a formar las cascadas.

García Moreno afirmó que hasta el momento no se ha registrado déficit en el turismo de la región y se espera que se mantenga de la misma forma, ya que lejos de ser un problema, esta situación ha permitido que se descubran nuevos lugares para disfrutar de este atractivo turístico.

Comentarios