UMSNH, premiar la corrupción

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) pasa por una grave situación económica. No –cabe precisarlo– por restricciones presupuestales federales o estatales, sino por una pésima administración, aderezada con los ingredientes principales: corrupción más impunidad a lo largo y a lo ancho de esa histórica casa de estudios, particularmente en esta gestión del rector Medardo Serna González.

En una entrega que hice sobre el tema (http://aristeguinoticias.com/1411/mexico/rectoriaumsnh-corrupcion-e-impunidad-articulo-de-ernesto-villanueva/) apunté algunos de los principales problemas que tiene a la UMSNH actualmente. Hoy, por supuesto, no me voy a repetir; antes bien, creo que es pertinente y oportuno aportar nuevos datos y reflexionar sobre el tema.

Por el número de presumibles actos de corrupción en los que habría incurrido, el rector Medardo Serna González hubiera ganado el premio al rector de las universidades e instituciones de educación superior con mayores indicios de actos de corrupción. A los empleados –bueno sólo los de abajo, trabajadores administrativos y personal docente– se les adeudan pagos quincenales. Pero paradójicamente una apreciable cantidad del personal académico (sin haber solicitado licencia sin goce de sueldo,  y tengo una lista que así lo acredita) tiene dos trabajos, lo cual está prohibido por el artículo 52 del Estatuto Universitario: “Los profesores de carrera se dedicarán exclusivamente a la enseñanza y labores de investigación dentro de la Universidad.”

Así, sólo como ejemplos, se pueden mencionar [email protected] siguientes [email protected] que tienen el don de la ubicuidad:

1.- David Xicoténcatl Rueda López, quien se desempeña como profesor e investigador asociado C en la UMSNH  y al mismo tiempo labora como coordinador de asesores del secretario michoacano de Educación Pública.

2.- Francisco Alarcón Ahumada es profesor investigador asociado C y al mismo tiempo se desempeña como director de la División de Ciencias Exactas, Ingeniería y Tecnología en la Universidad Abierta y a Distancia de México, en la Ciudad de México.

3.- María de Lourdes León Rangel, profesora titular B y al mismo tiempo jefa del Departamento de Organización y Métodos del Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán.

Y así se podrían mencionar muchísimos otros casos. Esos profesores tienen sueldos apreciables que se desvían del erario al margen de la ley, en colusión con las autoridades de la UMSNH y que, por si fuera poco, generan un costo económico mensual significativo.

Es, pues, el mundo al revés. Por un lado, el rector de la UMSNH, Medardo Serna González, pide, implora a quien se le ponga enfrente, que se le otorguen 850 millones de pesos para que esa universidad pueda funcionar. Por otro, permite que un alto número de profesores de tiempo completo cobren doble sueldo y además autoriza que se generen plazas de interinato para cubrir las labores de quien cobra pero no enseña ni investiga.

“Son los usos y costumbres” como ha denunciado el distinguido jurista Héctor Pérez Pintor, profesor de tiempo completo de la UMSNH. Lo anterior –además de los pasivos no reembolsados a la Federación; contratos al margen de la ley; renta de edificios y oficinas innecesarios, cuyos propietarios son funcionarios de la UMSNH o del gobierno estatal– hacen una amalgama digna de la frase de Ripley: ¡Aunque usted no lo crea!

Y además, contra la propaganda de la UMSNH, se incumple con las obligaciones básicas de transparencia, lo que cualquiera puede revisar si entra a su portal web.

Lo anterior aporta indicios que permiten presumir que el rector Medardo Serna habría incurrido en los delitos de uso ilegal de atribuciones y facultades, y peculado, así como otras ilicitudes en el ámbito de las responsabilidades administrativas. En días pasados, el diputado federal priista Víctor Silva festinó que había conseguido para la UMSNH una ampliación presupuestal de 600 millones de pesos del Presupuesto de Egresos de la Federación. Eso, empero, no obra en la gaceta parlamentaria, donde no se registra reforma, adición o artículo transitorio que brinde fundamento legal a las afirmaciones del legislador Silva. Y la Secretaría de Hacienda ha visto con simpatía premiar la corrupción, dejando sin recursos a otras dependencias y entidades para favorecer una oscura administración en la Universidad Michoacana.

Llama la atención la lógica del absurdo de que hacen gala algunos políticos michoacanos, porque quieren ignorar los probables delitos e irresponsabilidades del rector, que explican por qué están las cosas como están en la UMSNH. Se ocupan en tramitar recursos a una institución que todo indica que tiene un complejo sistema de corrupción e impunidad. Sería un pésimo mensaje para el pueblo mexicano no sólo no castigar la corrupción, sino premiarla como lo hace (o lo intenta hacer) el diputado federal Víctor Silva, fiel a la naturaleza corrupta del PRI. Es de esperar que el sentido común y el apego al estado de derecho de los diputados federales prospere y se aten los recursos de la UMSNH a una reforma legal que, sin afectar su autonomía, minimice la corrupción y acabe con la impunidad.

De no proceder en esa línea no habrá jamás dinero que alcance para una UMSNH confiada en que, al final del día, el Congreso de la Unión o el gobierno estatal llenarán los huecos que la corrupción abre a su paso. l

@evillanuevamx

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Este análisis se publicó el 19 de noviembre de 2017 en la edición 2142 de la revista Proceso.

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