Inflación dispara 11.7% precio de canasta alimentaria y afecta a los más pobres: Coneval  

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La inflación que sufrió la economía mexicana en los últimos meses echó a perder los avances en materia de ingresos laborales observados a finales del año pasado: el ingreso laboral por habitante del hogar descendió en 2.1% entre el tercer trimestre de 2016 y el de 2017, al pasar de un promedio de mil 729 pesos a mil 693 pesos.

Ello provocó que, durante el tercer trimestre de 2017, 41.8% de los mexicanos obtuvo un ingreso laboral que no alcanzó para comprar la canasta alimentaria, de acuerdo con el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval); en el tercer trimestre de 2016, esta tasa era de 40%.

De acuerdo con el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP) que presentó hoy la institución, la inflación disparó el precio de la canasta alimentaria –de 11% en las ciudades y 11.7% en el campo–, lo que disminuyó el poder adquisitivo de los hogares mexicanos y afectó a los más pobres.

Por ello, en el tercer trimestre de 2017 el ingreso que cuatro de cada 10 mexicanos obtuvieron de su trabajo fue inferior a los 48.99 pesos diario en la ciudad y los 34.86 pesos diario en el campo, que el Coneval incluye en la canasta alimentaria.

Estos costos, que la institución considera como el mínimo para sobrevivir, contemplan un gasto mensual de 71 pesos en tortillas, 11 pesos de queso, 28 pesos de huevos y 44 pesos de frijol para un citadino.

De acuerdo con las cifras del Coneval, desde que Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia de la República, la proporción de mexicanos que tuvo un ingreso inferior al valor de la canasta alimentaria nunca pasó por debajo de 40%, a excepción del cuarto trimestre de 2016.

Las cifras que dio a conocer el Coneval contrastan con los resultados positivos de 2016 ya que, a finales del año pasado, el gobierno mexicano presentó la disminución del ITLP como una muestra de su éxito en la lucha contra la pobreza.

Según el Coneval, en Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Zacatecas y Morelos más de la mitad de la población tiene un ingreso laboral inferior a la canasta alimentaria.

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