“Que renuncie quien no quiera comprometerse con México”: Observatorio Nacional Ciudadano

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El director del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad, Francisco Rivas, demandó al gobierno federal cambiar la estrategia de combate a la inseguridad porque hasta ahora, dijo, no ha funcionado.

“La posición del Observatorio Nacional Ciudadano es por una política de seguridad y justicia, pero si no la quieren dar, entonces que renuncien, y que renuncie quien no quiera comprometerse con México”, subrayó en conferencia de prensa.

En una entrevista publicada en la edición de Proceso que circula esta semana (2143), Rivas destacó que la falta de estrategia y el desmantelamiento de las corporaciones de seguridad han debilitado tanto al Estado mexicano, que lo colocaron en una situación de inferioridad ante la delincuencia organizada, lo que genera índices de violencia cada vez más altos en el país.

Ese panorama, añadió, puede agravarse en 2018, pues la incidencia delictiva va a seguir aumentando, porque un problema que no se resuelve es un problema que sigue creciendo.

Tras confirmar que octubre es el mes más violento del año, como lo dio a conocer la semana pasada el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSN), Rivas detalló que se registraron 2 mil 371 carpetas de investigación por homicidio doloso, lo que significa en promedio un asesinato cada 16 minutos y nueve segundos.

Y Zacatecas, precisó, se perfila como la entidad que terminará 2017 con la mayor tasa de carpetas de investigación por secuestro, mientras que Aguascalientes se ubica en las primeras siete posiciones del ranking estatal por extorsión, robo de vehículo, robo a negocio, robo a casa habitación y robo a transeúnte.

Sobre lo que no ha hecho Peña Nieto en estos cinco años, puntualizó: “Quien debe de contestarlo es el presidente; nosotros pensamos que hay una serie de factores. Por un lado, hay una parte que no podemos negar: las autoridades a veces no confrontan unas a otras porque todos tienen algo inobservable, criticable, que no les da esa autoridad moral para combatir el desperdicio, la corrupción, la negligencia. Necesitamos un cambio en ese sentido, pues la autoridad deja de cumplir su trabajo con mucha facilidad”.

El otro aspecto, añadió, tiene que ver con la complejidad del panorama político. La autoridad consideró que gran parte de los problemas que existían en México eran casi de naturaleza de relaciones públicas, cuando en realidad es más profunda.

“Trabajar coordinados no se hace por decreto, es algo que se construye, Aquí pareciera que la intención era esa: hacerlo por disposición. Y al final del sexenio nadie logró coordinarse. Los temas que hoy nos tienen sumidos en la violencia son de corresponsabilidad del conjunto de las autoridades del país, no nada más del gobierno federal, que ha fallado, que no supo generar condiciones de seguridad y justicia para los mexicanos”, dijo.

En la entrevista se le mencionó que uno de los principales señalamientos contra Felipe Calderón es que inició una guerra contra el narcotráfico sin estrategia, y se le preguntó si así llegó Peña Nieto.

El director del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad, respondió:

“Con todo y que se señaló eso, creo que en el sexenio anterior hubo mayor estrategia, había una idea de que tenían que descabezar a los grupos de la delincuencia, al tiempo que se construían instituciones. Tan es así que se dio la reforma del sistema de seguridad pública, se puso en marcha la Policía Federal, hubo algo en lo general”.

Explicó que el gobierno de Calderón logró una disminución de los homicidios; en el de Peña sólo hubo una continuidad y momentos aislados en que el descenso fue marcado. Sin embargo, la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública y su incorporación a la Secretaría de Gobernación (Segob) generó una Comisión Nacional de Seguridad (CNS) que ni siquiera tiene personalidad jurídica.

En su opinión, todo ello motivó una mayor descomposición. “Se concentraron en descabezar a los líderes de las bandas criminales sin que hayan creado instituciones adecuadas ni políticas públicas, ni el debilitamiento de la estructura financiera de los delincuentes”.

Luego enumeró lo que Peña Nieto dejó de hacer: “Cerrar los mercados ilegales, como el ingreso de armas ilícitas al país, así como generar esa recomposición del tejido social para romper con lazos entre delincuentes y sociedad, y combatir la corrupción para eliminar esa protección de las autoridades hacia los delincuentes. Todo eso no se hizo oportunamente. En particular creo que el tema del combate a la corrupción es una de las tareas más pendiente de este sexenio”.

–Todos los factores que mencionó decayeron en este sexenio –se le señaló.

–Sí, porque muchos de ellos no se tenía la intención, no tenían sustento o simplemente se utilizaron como bandera electoral durante su campaña. Hay que recordar que desde la campaña se hablaba de una comisión anticorrupción con alguna idea sobre lo que debería de ser, sin un plan muy claro. Y lo primero que hizo fue tratar de eliminarla. Si no hubiese sido recuperado por la sociedad civil, hoy no tendríamos un Sistema Nacional Anticorrupción. El tema del sistema de justicia penal se cumplió, pero no se hizo nada porque diera resultados, y la ley para combatir la delincuencia organizada es la de las tareas pendientes.

–¿Tocó la estructura financiera de los cárteles, como prometió Peña Nieto en campaña?

–No hay evidencia de que estos suceda. Simple y sencillamente volteamos a ver y no hay nada. Hay una parte que le toca a la Federación y otra a los estados; hay instrumentos que sirven para debilitar la estructura financiera como la Ley de Extinción de Dominio que existe desde 2012 y tenía que ser armonizada por los estados, pero nunca se hizo, quitando lo poco que sí hizo la Ciudad de México. No tenemos una evidencia contundente de que la delincuencia organizada, los extorsionadores, o la gente que se dedica a robar, hayan sido atacados en el patrimonio ilegal que han construido.

A la pregunta de qué genera esta falta de actuación, respondió categórico: “Nos llevó a esta violencia que vemos hoy, esta inseguridad que sentimos los ciudadanos, esta fragmentación y ruptura entre la sociedad y el gobierno, donde éste se siente criticado y lo que hace es un intento o un ejercicio de autoritarismo, amonestando a los ciudadanos que señalan la falta de resultados en materia de seguridad”.

–En el Sexto Foro Nacional Sumemos Causas, Peña Nieto dijo que la violencia había bajado, que solo en algunos puntos creció. ¿Por qué mentir?

–O no sabe lo que sucede en el país, o a sabiendas está dispuesto a tergiversar la realidad en declaraciones que son meramente políticas.

–Tocó un punto muy importante, el político, el silencio de los candidatos a ocupar la Presidencia el próximo año.

–Esto es porque no se trata de un tema atractivo. Es prioritario, pero no atractivo. Es un tema que quien lo escucha, no quiere hablar de él. Es un tema que implica tiempos tan amplios, que en muchas ocasiones a un candidato le da miedo abordarlo, o bien desconoce la materia (…)

Finalizó: “No es tiempo de ocurrencias ni de reproducción de acciones. Necesitamos un diagnóstico profundo y acciones que permitan evaluar en corto, mediano y largo plazos el desempeño y los resultados.

“Lo que tenemos hoy es lo mismo que tuvimos con Ayotzinapa, cuando salió el presidente a leer un decálogo de acciones que nada tenían que ver con la necesidad de seguridad y justicia que tenía el país. Si volteamos a ver lo que ha sucedido tres años después de que desaparecieron los 43 estudiantes, lo que tenemos de ese decálogo es el 911, un número de atención telefónica nacional. Es necesario, pero esto no va a cambiar las condiciones de seguridad del país.

“Nos alarmamos por el dato de violencia que conocemos. ¿Cómo estaríamos si tuviéramos la cifra negra (delitos que no se denuncian)? Lo que nos dice el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) es que solo hablamos de 10% del total de delitos que se cometen en el país”.

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